La enteropatía proliferativa porcina es una enfermedad diarreica común de cerdos en fase de cebo y cerdos jóvenes de cría, caracterizada por hiperplasia e inflamación del yeyuno, el íleon, el ciego y el colon. La enfermedad puede ser subclínica o leve y autolimitante; en algunos casos, sin embargo, se produce diarrea persistente, enteritis necrótica grave o enteritis hemorrágica con altas tasas de mortalidad.
Etiología y patogenia de la enteropatía proliferativa porcina
El agente causal de la enteropatía proliferativa porcina es Lawsonia intracellularis, una bacteria intracelular, gramnegativa, pequeña y con forma de bacilo. El microorganismo solo se ha aislado en los cultivos celulares y todos los intentos de propagación a medios libres de células han fracasado.
En los cerdos infectados, las bacterias pueden visualizarse en el citoplasma apical de los enterocitos proliferativos. La replicación bacteriana se produce libremente en el citoplasma de los enterocitos, y algunas de estas bacterias pasan a cada célula hija durante la mitosis. Las células infectadas no maduran y continúan replicando, dando lugar a una enteropatía proliferativa. La mayoría de los cerdos se recuperarán finalmente de la infección, y es probable que la inmunidad celular sea importante para la resolución de la enfermedad.
Hallazgos clínicos de la enteropatía proliferativa porcina
La forma no hemorrágica más frecuente de la enteropatía proliferativa porcina a menudo afecta a cerdos que pesan 18-36 kg y se caracteriza por la aparición súbita de diarrea. Las heces son blandas o acuosas y a menudo de color marrón rojizo o ligeramente teñidas de sangre. La mayoría de los cerdos afectados se recuperan espontáneamente; sin embargo, un número notable desarrolla enteritis necrótica crónica con pérdida progresiva de condición corporal.
La forma hemorrágica de la enteropatía proliferativa porcina se caracteriza por palidez cutánea, debilidad y melena, y los animales afectados pueden morir de forma repentina. Las lechonas gestantes pueden abortar.
Lesiones de la enteropatía proliferativa porcina
Las lesiones pueden encontrarse desde la mitad del yeyuno hasta el ciego y el colon; sin embargo, a menudo son más evidentes en el íleon. La pared del intestino está engrosada, el mesenterio puede estar edematoso y los ganglios linfáticos mesentéricos suelen estar agrandados. La mucosa intestinal aparece engrosada y rugosa, puede estar cubierta por una membrana fibrinonecrótica parduzca o amarilla y a menudo presenta hemorragias superficiales. Pueden encontrarse cilindros amarillos de material necrótico en el íleon o en tránsito por el colon.
La necrosis circunferencial de la mucosa en los casos crónicos hace que el intestino esté rígido, como si fuera una manguera de jardín. Las lesiones proliferativas de la mucosa suelen estar presentes en el colon; sin embargo, pueden ser multifocales y detectarse solo mediante una inspección cuidadosa en el examen post mortem. En la forma hemorrágica profusa, se observan heces de color negro rojizo o alquitranadas en el colon, y a menudo hay una acumulación característica de sangre coagulada en la luz del íleon (vea la ).
Lesiones macroscópicas típicas de la forma hemorrágica de la enteropatía proliferativa porcina. Obsérvese la mucosa ileal característicamente engrosada y ondulada con un coágulo sanguíneo luminal grueso.
Cortesía del Departamento de Patología de la Universidad de Guelph.
Diagnóstico de la enteropatía proliferativa equina
Prueba de PCR o pruebas inmunohistoquímicas para Lawsonia intracellularis
Examen histológico
La confirmación de la enteropatía proliferativa porcina se basa en la observación histológica de la proliferación característica de las criptas de la mucosa (vea la ). L. intracellularis (pequeños bacilos curvados semejantes a Campylobacter) por lo general se puede demostrar mediante tinciones de plata o pruebas inmunohistoquímicas (vea ).
Enteropatía proliferativa porcina en el íleon de un cerdo. Obsérvese la característica proliferación y ramificación del epitelio de las criptas con pérdida de la arquitectura vellosa que da nombre a la enfermedad. Tinción de H&E; barra de escala = 100 μm.
Cortesía del Dr. Eric R. Burrough.
Enteropatía proliferativa porcina en el íleon de un cerdo; pruebas inmunohistoquímicas para Lawsonia intracellularis. Obsérvese las numerosas bacterias inmunorreactivas (puntas de flecha) justo dentro del citoplasma apical de los enterocitos. Barra de escala = 50 μm.
Cortesía del Dr. Eric R. Burrough.
Se pueden realizar pruebas de PCR, que sriven para confirmar la presencia de ácido nucleico de L. intracellularis. Las pruebas de PCR pueden realizarse en heces o en muestras a nivel poblacional, como los líquidos orales. Sin embargo, el organismo es endémico en la mayoría de las explotaciones y, por tanto, la detección por sí sola puede tener poco valor diagnóstico.
El cultivo bacteriano del intestino y de los ganglios linfáticos para excluir la infección por Salmonella, junto con el examen histológico y el cultivo del ciego y del colon para descartar la disentería porcina, es un procedimiento adicional esencial, ya que las infecciones mixtas con estos agentes son frecuentes. Hay pruebas serológicas disponibles; sin embargo, su utilidad diagnóstica es limitada debido al carácter endémico de este agente, y resultan más adecuadas para la vigilancia y el seguimiento a nivel de la explotación.
Tratamiento y control de la enteropatía proliferativa porcina
Antimicrobianos
Vacunación
Para tratar la enteropatía proliferativa porcina se pueden administrar varios antimicrobianos por vía parenteral a los cerdos afectados de forma aguda, y en alimento o agua al resto del grupo. La terapia antimicrobiana puede ayudar a reducir la gravedad de la enfermedad y prevenir la aparición de una enteritis necrótica crónica e irreversible.
Las vacunas comerciales están disponibles y pueden ser muy eficaces para mitigar la enfermedad.
Conceptos clave
La enteropatía proliferativa porcina es más común en cerdos en crecimiento y adultos jóvenes.
La infección provoca la proliferación de la mucosa intestinal.
La visualización directa de L. intracellularis dentro de las lesiones es importante para el diagnóstico definitivo.
Para más información
Vannucci FA, Gebhart CJ. Recent advances in understanding the pathogenesis of Lawsonia intracellularis infections. Vet Pathol. 2014;51(2):465-477.
Vannucci FA, Guedes RMC, Gebhart CJ. Lawsonia. In: Zimmerman JJ, Burrough ER, Karriker LA, Schwartz KJ, Zhang J, eds. Diseases of Swine. 12th ed. John Wiley and Sons, Inc; 2026:1009-1022.