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Desgarros rectales en animales

PorAlex Gallagher, DVM, MS, DACVIM-SAIM, Columbia Veterinary Emergency Triage and Specialty
Revisado/Modificado Modificado ago 2025
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Los desgarros rectales pueden estar causados por cuerpos extraños, heridas por mordedura o traumatismos por palpación. El tenesmo y la hemorragia son los signos clínicos más frecuentes. El diagnóstico se basa en la exploración física. Los desgarros parciales en perros y gatos pueden tratarse de forma conservadora mediante tratamiento médico, sin embargo, los desgarros de espesor total y la mayoría de los desgarros en grandes animales requieren reparación quirúrgica.

La separación, desgarro o rotura en la mucosa rectal o anal se puede producir como resultado de una laceración intraluminal. Los cuerpos extraños (p. ej., huesos afilados, agujas y otros materiales) se han descrito como agentes etiológicos. Las heridas por mordedura y, en grandes animales, el traumatismo resultante de la palpación rectal, son causas habituales. El desgarro puede afectar solamente las capas superficiales del recto (desgarro parcial) o perforarlas todas (desgarro completo).

Hallazgos clínicos y diagnóstico de los desgarros rectales

El estreñimiento y la renuencia a defecar generalmente se atribuyen al dolor, que puede resultar de los desgarros rectales. El diagnóstico se basa en el tenesmo y la hemorragia, la decoloración perineal y la inspección del recto y el ano; la sangre fresca hallada en un guante o en las heces después del examen rectal es una buena prueba de un desgarro rectal. Puede haber edema cuando la lesión lleva cierto tiempo. Debe evaluarse cuidadosamente la integridad del esfínter anal externo.

Tratamiento de los desgarros rectales

  • Desgarros parciales: tratamiento médico

  • Desgarros de espesor total: reparación quirúrgica

En pequeños animales, los desgarros parciales, por lo general, pueden tratarse mediante tratamiento médico y una monitorización conservadores. Los defectos de la mucosa se suelen cerrar en 5-7 días. Por lo general, no se indica el tratamiento sistémico con antimicrobianos. Se pueden indicar ablandadores de heces si hay estreñimiento o tenesmo persistente. Los desgarros completos se deben desbridar y muchos se pueden suturar a través del orificio anal o mediante laparotomía, o una combinación de ambos, según la localización y el grado de la laceración. Después de la operación, deben administrarse antimicrobianos y ablandadores de heces.

En grandes animales, el tratamiento debe iniciarse inmediatamente. Se debe limpiar a fondo el área anorrectal y administrar antimicrobianos sistémicos de amplio espectro. Pueden administrarse líquidos IV y flunixino meglumina para prevenir o tratar el choque séptico y endotóxico.

En el ganado vacuno y en los caballos, la perforación accidental durante el examen rectal requiere tratamiento inmediato para disminuir el riesgo de peritonitis y muerte.

Perlas y trampas

  • En el ganado vacuno y en los caballos, la perforación accidental durante el examen rectal requiere tratamiento inmediato para disminuir el riesgo de peritonitis y muerte.

Los desgarros rectales en caballos se clasifican según las capas de tejido penetradas:

  • Los desgarros de grado I afectan la mucosa o submucosa y podrían tratarse mediante tratamiento médico con antimicrobianos de amplio espectro y líquidos IV Se podría administrar flunixino meglumina (1 mg/kg, IV, cada 12 horas) para prevenir o tratar el choque endotóxico. Se debe administrar vaselina líquida por sonda nasogástrica para ablandar las heces y dar una dieta a base de hierba fresca o alfalfa.

  • Los desgarros de grado II solo afectan a las capas musculares.

  • Los desgarros de grado III afectan la mucosa, la submucosa y las capas musculares, incluidos también los desgarros que se extienden al mesorrecto. Tanto los desgarros de grado II como los de grado III requieren una cirugía inmediata y más extensa. Se sugiere una consulta con un especialista inmediatamente después del diagnóstico.

  • Los desgarros de grado IV consisten en la perforación de todas las capas del recto, con extensión a la cavidad peritoneal. Estos desgarros tienen un pronóstico grave; deben repararse solo si son pequeños y si el tratamiento se inicia antes de que la cavidad peritoneal esté gravemente contaminada.

Conceptos clave

  • Los desgarros rectales son poco frecuentes en perros y gatos; por lo general, los desgarros parciales en perros y gatos se pueden tratar mediante tratamiento médico

  • A menudo, los desgarros rectales en el ganado vacuno y equino son consecuencia de una palpación rectal y, con frecuencia, son potencialmente mortales.

  • Los desgarros completos requieren reparación quirúrgica y tratamiento sintomático.

Para más información

  • Consulte también el contenido para propietarios de mascotas sobre desgarros rectales en perros, gatos y caballos.