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Enteritis por coronavirus en cerdos

Revisión completa: abr 2026 PorEric R. Burrough, DVM, PhD, DACVP, Veterinary Diagnostic and Production Animal Medicine, College of Veterinary Medicine, Iowa State University
Última actualización: abr 2026
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La enteritis por coronavirus afecta a cerdos de todas las edades y suele provocar diarrea acuosa aguda. Múltiples coronavirus causan enfermedad entérica en los cerdos, por lo que la diferenciación clínica es difícil. Es necesario realizar pruebas diagnósticas complementarias (es decir, PCR o pruebas inmunohistoquímicas) para confirmar la causa de la enfermedad.

Etiología y epidemiología de la enteritis por coronavirus porcino

Tres miembros de la familia Coronaviridae están asociados a la enfermedad entérica en cerdos en todo el mundo: el virus de la gastroenteritis transmisible (TGEV), el virus de la diarrea epidémica porcina (PEDV) y el deltacoronavirus porcino (PDCV). Aunque los tres virus pertenecen a la misma familia, no existe protección cruzada. El TGEV y el PEDV son miembros del género Alphacoronavirus, y se han descrito otros alfacoronavirus nuevos asociados con enfermedades entéricas en Asia; sin embargo, su impacto global todavía no se conoce. Los coronavirus se transmiten directamente a través de los cerdos infectados e indirectamente a través de fómites y camiones de transporte contaminados con virus.

Patogenia de la enteritis por coronavirus porcino

Los coronavirus infectan y destruyen los enterocitos de las vellosidades del yeyuno y el íleon, lo que da lugar a una grave atrofia segmentaria de las vellosidades. La reducción de la superficie de absorción en el intestino provoca malabsorción, diarrea osmótica, deshidratación y acidosis metabólica. El periodo de incubación es <24 h. Se excretan cantidades masivas de virus en las heces de los cerdos infectados y la infección se transmite rápidamente por aerosol o por contacto.

Las epidemias graves son más comunes durante el invierno porque el virus sobrevive a temperaturas más bajas.

Hallazgos clínicos de la enteritis por coronavirus porcino

El principal signo clínico de la enteritis por coronavirus porcino en todos los grupos etarios es la diarrea acuosa. Los lechones infectados durante la primera semana de vida a menudo mueren a los 3 o 4 días de la infección, y las tasas de mortalidad pueden superar el 60 % en poblaciones sin exposición previa. En los cerdos en fase de crecimiento y engorde, los signos clínicos se suelen limitar a la diarrea, que puede ser profusa, pero se resuelve en pocos días. Ocasionalmente se producen vómitos. La morbilidad es elevada; sin embargo, las tasas de mortalidad son insignificantes en los cerdos de mayor edad. Se puede observar una gravedad moderada en cerdas y primerizas sin inmunidad preexistente, y estas madres pueden presentar combinaciones variables de anorexia, vómitos, diarrea, depresión y agalactia.

La gravedad de la enteritis por coronavirus también varía según la cepa del virus y la inmunidad preexistente. Algunas cepas del PEDV suelen tener una menor virulencia, particularmente la cepa variante S-INDEL; la infección previa con el coronavirus respiratorio porcino, un mutante del TGEV, puede reducir la gravedad de la enfermedad después de la infección por TGEV.

Lesiones de la enteritis por coronavirus porcino

Las lesiones macroscópicas típicas incluyen segmentos del intestino delgado con paredes adelgazadas y llenos de contenido acuoso (consulte la ). Los lechones lactantes pueden tener leche no digerida en el colon. Microscópicamente, se observa un grave acortamiento y fusión segmentarios de las vellosidades, con una pérdida casi completa de estas en la enfermedad grave. Puede observarse infiltración neutrofílica de la lámina propia en zonas donde se desprenden los enterocitos.

Diagnóstico de la enteritis por coronavirus porcino

  • Ensayo de PCR

  • Evaluación histológica de muestras de tejido

La diferenciación clínica entre las infecciones por coronavirus es difícil. Las formas epidémicas de enteritis por coronavirus causan una diarrea característica de transmisión rápida en cerdos de todas las edades, con una mortalidad elevada en los neonatos. Aunque los signos clínicos y las lesiones macroscópicas a menudo son muy indicativos de enteritis por coronavirus, pueden requerirse pruebas de laboratorio adicionales, incluidos el ensayo de PCR y la evaluación histológica, para un diagnóstico definitivo (consulte la ).

Hay pruebas de PCR disponibles para el PEDV, el TGEV y el PDCV que se pueden aplicar a muestras de heces y a muestras poblacionales, como líquidos orales, para la detección rápida de coronavirus. Los cerdos afectados excretan grandes cantidades de virus en las heces y el ácido nucleico vírico a menudo es detectable por la prueba de PCR incluso después de que los signos clínicos se hayan resuelto. Los ensayos de visualización directa (p. ej., pruebas inmunohistoquímicas e hibridación in situ) también podrían ser útiles en muestras de tejido fijadas. A medida que surgen nuevos coronavirus, puede ser útil el examen directo de las heces por microscopía electrónica, así como la secuenciación de nueva generación. Se pueden utilizar numerosas pruebas serológicas para demostrar el aumento de los títulos de anticuerpos frente a los coronavirus entéricos porcinos conocidos y estas pueden ser una herramienta de vigilancia útil. 

Tratamiento y control de la enteritis por coronavirus porcino

  • Tratamiento sintomático

  • Aumento de la inmunidad lactogénica

  • Medidas de bioseguridad apropiadas

No se dispone de un tratamiento específico para la enteritis por coronavirus porcino. Las medidas adoptadas durante un brote son de carácter general e incluyen cuidados de apoyo. Aumentar la temperatura en las parideras para minimizar la pérdida de calor corporal y administrar soluciones electrolíticas para combatir la deshidratación son medidas útiles. Los cerdos con diarrea deben tener libre acceso al agua y los cerdos en fase de engorde deben dejarse en ayunas durante 1-2 días.

La inmunidad protectora depende de la presencia de anticuerpos en el intestino delgado. La protección pasiva de los lechones se obtiene por la lactación continua de cerdas inmunes. Después de la infección por coronavirus de la mucosa intestinal se desarrolla una inmunidad protectora activa, que da lugar a una respuesta secretora de IgA. Hay una variedad de vacunas comerciales y autógenas contra el coronavirus que contienen virus inactivados o atenuados disponibles en diferentes países.

Pros y contras

  • La vacunación de cerdos, en piaras sin antecedentes recientes de enfermedad por coronavirus, podría no ser económica, ya que las vacunas no inducen una inmunidad completa y no parece haber una protección cruzada significativa entre los diferentes coronavirus entéricos.

La vacunación de las cerdas gestantes para estimular la inmunidad lactogénica puede ser suficiente para proteger a los neonatos y es particularmente útil en piaras infectadas de forma endémica. La vacunación de cerdos en piaras sin antecedentes recientes de enfermedad por coronavirus podría no ser económica, debido a que las vacunas no inducen una inmunidad completa y no parece haber una protección cruzada significativa entre los diferentes coronavirus entéricos.

Dado que los coronavirus entéricos se transmiten fácilmente durante las epidemias por los humanos, los animales y los fómites, se debe tener especial cuidado para evitar la transmisión a grupos no expuestos de cerdos y a las explotaciones vecinas. Los protocolos de higiene y bioseguridad estrictos son esenciales para evitar la introducción de coronavirus en las instalaciones porcinas. Evitar la mezcla de animales de diferentes procedencias y asegurarse de que los vehículos de transporte se laven, desinfecten y sequen minuciosamente antes de cargar los cerdos puede ayudar a reducir la transmisión de coronavirus entéricos.

Conceptos clave

  • El virus de la gastroenteritis transmisible, virus de la diarrea epidémica porcina y deltacoronavirus porcino se asocian a la enfermedad entérica en cerdos en todo el mundo.

  • Los cerdos de todas las edades son susceptibles a las infecciones entéricas.

  • La infección da lugar a una diarrea grave por malabsorción.

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