VERSIÓN PARA PROFESIONALES

Distribución de fármacos en el retículo ruminal

PorDerek Foster, DVM, PhD, DACVIM, College of Veterinary Medicine, NC State University
Revisado/Modificado may 2023 | Modificado sept 2024
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Las características morfológicas y funcionales del reticulorrumen, que favorecen la digestión fermentativa de las plantas, también afectan a la actividad, distribución y absorción de distintos fármacos, especialmente cuando se administran VO. El entorno anaerobio y reductor del reticulorrumen y la presencia de distintas enzimas microbianas inactivan fármacos como la trimetoprima y los glucósidos cardíacos. La lenta e ineficaz mezcla de los fármacos en el gran volumen de líquido ruminorreticular retrasa la obtención de concentraciones uniformes durante la ingestión multifásica y demora su absorción desde el reticulorrumen. La absorción también depende de la polaridad y del estado iónico del fármaco, que vienen determinados por su pKa y por el pH del líquido reticulorruminal. Este último depende de la dieta y de las aportaciones relativas de saliva alcalina y de líquido reticulorruminal ácido.

Además de los distintos efectos que el medio ruminorreticular puede tener sobre la actividad y biodisponibilidad de los fármacos, estos, a su vez, pueden tener efectos no deseados sobre la función reticulorruminal. En concreto, los antibióticos de amplio espectro y los agentes antiprotozoarios pueden alterar el equilibrio normal de la microbiota del reticulorrumen.

Estos factores que afectan la actividad y biodisponibilidad de los fármacos en el reticulorrumen, junto con los posibles efectos de los fármacos sobre la función ruminorreticular, complican la administración VO de fármacos a los rumiantes.

En animales jóvenes, estos efectos indeseables pueden evitarse gracias al reflejo de la gotera reticular. Este reflejo, desencadenado por receptores en la cavidad oral y faringe, está bien desarrollado en neonatos lactantes, pero es menos intenso en animales más viejos. Después de aproximadamente 24 meses en el ganado vacuno y de unos 18 meses en las ovejas, el cierre de la hendidura reticular suele ser irregular, incompleto o inexistente.

La morfología y la función reticulorruminal afectan menos la distribución de los fármacos en rumiantes recién nacidos que en adultos. Al nacer, los preestómagos no están completamente desarrollados y el rumiante neonato es fundamentalmente monogástrico. Los fármacos (p. ej., trimetoprima) que por lo general se destruyen en el reticulorrumen del adulto se absorben bien durante las primeras 2-3 semanas después del nacimiento. Este patrón de desarrollo depende del periodo entre el nacimiento y el inicio de una dieta con forraje, con la consiguiente exposición a microorganismos ambientales.