VERSIÓN PARA PROFESIONALES

Nutrition in Marine Mammals

PorJoeke Nijboer, PhD, Nijboer Consultancy;
Anouk Fens, MSc, Apenheul Primate Park (NL)
Revisado/Modificado Modificado sept 2025
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Los peces son el alimento principal de los mamíferos marinos en cautividad, a excepción de los sirenios herbívoros. La compra y el posterior almacenamiento y manejo apropiado de pescado de alta calidad son los aspectos más importantes de la alimentación de cetáceos y pinnípedos.

Al recibirse, siempre debe examinarse la calidad del pescado. Los siguientes criterios son útiles para evaluar la calidad del pescado:

  • Revisar las cajas para verificar si se han indicado las fechas de captura.

  • La apariencia general del pescado debe ser buena.

  • Las agallas deben ser rojas (las agallas de color rosado claro indican que puede haber transcurrido bastante entre la captura y la congelación).

  • Los ojos no deben estar hundidos, lo que indicaría deshidratación.

  • La carne del pescado descongelado debe estar firme, la piel debe estar intacta y no debe estar descolorida, y no debe haber malos olores.

  • No debe acumularse exceso de agua y sangre en el fondo de las cajas congeladas, lo que indicaría que el pescado se descongeló y se volvió a congelar.

  • Idealmente, los ojos del pescado congelado deben estar turbios, lo que indica que se almacenó correctamente a –30 °C o menos antes de la compra (temperaturas más altas a menudo dan como resultado ojos transparentes).

Para reducir al mínimo los daños oxidativos y la destrucción de nutrientes, el pescado debe almacenarse a una temperatura de –20 °C a –25 °C o inferior. La mayoría de las especies de pescado no debería almacenarse durante más de 6 meses. Se recomienda un máximo de 3-4 meses para los peces grasos como la caballa; los peces no grasos, como el capellán, pueden permanecer en buenas condiciones hasta 9 meses. Lo ideal es que el pescado se descongele bajo refrigeración durante la noche. Si esto no es posible, se prefiere la descongelación a temperatura ambiente a la descongelación en agua, que puede causar lixiviación considerable de los nutrientes. La temperatura de descongelación no debe ser >10 °C. Muchos zoológicos prefieren el pescado congelado individualmente porque se pueden descongelar las cantidades adecuadas sin desperdicio.

Como regla general, los mamíferos marinos deben alimentarse con pescados marinos. La composición de los pescados marinos puede variar mucho entre las especies e incluso dentro de una misma especie, según la edad, estación y lugar de pesca. Entre los peces que se han utilizado con éxito se encuentran el arenque del Atlántico y del Pacífico; la caballa del Atlántico, del Pacífico y española; la cojinúa negra; el capelán; y el eperlano anádromo. Muchos pinnípedos consumen fácilmente calamares y se pueden incluir almejas en la dieta de las morsas.

Hasta el momento, no se ha desarrollado un sucedáneo comercial para el pescado que sea aceptado por los cetáceos, sin embargo, estos productos se han usado con cierto éxito en los pinnípedos. La alimentación habitual de cualquier mamífero marino debe incluir dos o más especies de pescado para asegurar una dieta equilibrada. No se recomienda suministrar peces que estén amenazados en la naturaleza. En su lugar, deben suministrarse peces recomendados por el Marine Stewardship Council (un grupo internacional que se centra en la promoción de prácticas de alimentación sostenibles).

Perlas y trampas

  • La alimentación habitual de cualquier mamífero marino debe incluir dos o más especies de pescado para asegurar una dieta equilibrada.

Todo programa de alimentación de mamíferos marinos debe incluir tiamina (de 30 a 35 mg/kg de peces, al día) debido a la posibilidad de destrucción de la tiamina por las tiaminasas que se encuentran en varias especies de peces. Suministrar vitamina E suplementaria ayuda a compensar la pérdida oxidativa de la vitamina E natural del pescado durante el almacenamiento, y ayuda a proteger contra los efectos nocivos de los peróxidos formados en el pescado almacenado. Los pescados grasos como la caballa, que tienen un elevado contenido de ácidos grasos insaturados, tienden particularmente a la destrucción de la vitamina E y el daño oxidativo. Por lo general, se recomienda la suplementación con vitamina E (100 UI/kg de pescado al día) siempre que se suministre pescado (1). También es frecuente agregar vitaminas A y D, pero si ello es necesario es controvertido.

Aunque sujeto a debate, algunas veces se recomiendan suplementos de sal (NaCl) para los pinnípedos mantenidos en agua dulce, con el fin de prevenir la hiponatremia; 3 g de sal/kg de pescado deberían ser suficientes (1). Aunque frecuentemente se suministra vitamina C suplementaria a los cetáceos en cautividad, no hay evidencias concluyentes de que sea beneficiosa. Las pruebas indican que las concentraciones hepáticas de vitamina A en los delfines en cautividad son con frecuencia mucho más bajas que en los delfines en libertad. Aunque no se pueden hacer recomendaciones específicas, podría ser deseable suplementar algunas dietas para cetáceos en cautividad con vitamina A.

El consumo de alimentos de los mamíferos marinos varía considerablemente, según el contenido graso del pescado, la temperatura del agua y la actividad. Los delfines de nariz de botella del Atlántico que participan en exhibiciones por lo general consumen 7-10 kg de pescado por día. Las focas y los leones marinos adultos consumen aproximadamente entre el 5 y el 8 % de su peso corporal en peces/día. Los sirénidos en cautividad pueden mantenerse con una dieta de lechuga, col, alfalfa y plantas acuáticas (p. ej., jacinto acuático).

Referencias

  1. Geraci JR, St. Aubin DJ. Nutritional disorders of captive fish-eating animals. In: Montali RJ, Migaki G. eds. Comparative Pathology of Zoo Animals. Smithsonian National Press; 1980:41-49,