En la producción lechera se utilizan típicamente tres tipos generales de sistemas de manejo nutricional:sistemas de confinamiento con raciones totalmente mezcladas (TMR, total mixed rations), sistemas de confinamiento en los que los concentrados y los forrajes se alimentan por separado (alimentación por componentes) y sistemas basados en pastoreo.
Raciones totalmente mezcladas para la alimentación del ganado lechero
Una dieta de raciones totalmente mezcladas (TMR) es aquella en la que todos los componentes de la dieta se incluyen en una sola mezcla uniforme que se suministra una o más veces al día. Hay una ventaja nutricional de aproximadamente 8 % a 12 % en la alimentación con raciones totalmente mezcladas (TMR) sobre la alimentación por componentes, debido a que facilita los recursos de nitrógeno y carbohidratos en el rumen, para optimizar el crecimiento microbiano al proporcionar componentes fibrosos y no fibrosos de la ración en proporciones uniformes. Esto minimiza las fluctuaciones del pH del rumen y promueve unas condiciones ruminales saludables, incluso a tasas relativamente altas de consumo de energía.
Las ventajas de la alimentación con raciones totalmente mezcladas dependen fundamentalmente de una adecuada preparación de la ración. Hay disponible una gama de configuraciones de carros mezcladores para la preparación de TMR, que varían en su capacidad para incorporar forraje seco. Los carros mezcladores deben tener el tamaño adecuado para permitir una mezcla adecuada de los componentes de la dieta y no deben llenarse de forma insuficiente o excesiva. Se debe monitorear el tiempo de mezcla y seguir el orden de llenado de los ingredientes, de acuerdo con las recomendaciones del fabricante. El pesaje exacto de cada componente de la mezcla es un requisito para una preparación exitosa de la ración totalmente mezclada. Comercialmente, se dispone de varios tipos adecuados de mezcladores equipados con básculas. Los carros mezcladores requieren atención al mantenimiento de rutina para garantizar su correcto funcionamiento.
Mantener un tamaño de partícula adecuado para proporcionar suficiente fibra efectiva puede ser un reto en las raciones totalmente mezcladas. Limitar la duración del proceso de mezcla ayuda a mantener suficiente fibra efectiva si los ensilados tienen una longitud de partícula adecuada inicialmente y las partículas no se reducen más de tamaño durante el proceso de mezcla. Los tamices para monitorear el tamaño de partícula en las mezclas de TMR están disponibles comercialmente.
El control frecuente del contenido de materia seca del alimento húmedo es particularmente importante en el manejo de las raciones totalmente mezcladas. Las raciones se formulan en función de las concentraciones de nutrientes alimentarios sobre la base de la materia seca; sin embargo, los ingredientes se mezclan en función de su peso húmedo. Por tanto, las concentraciones precisas de materia seca son cruciales para asegurarse de que el perfil de nutrientes de la ración mezclada es el deseado. El contenido de materia seca de los forrajes ensilados debe controlarse semanalmente o varias veces por semana. El análisis rutinario de una muestra representativa de TMR de las principales fracciones de nutrientes es útil para garantizar que los perfiles y las proporciones de nutrientes de los ingredientes sean coherentes con la formulación de la dieta prevista y constantes a lo largo del tiempo.
La gestión de los comederos es otro aspecto importante en el uso de las mezclas TMR. El ganado vacuno debe tener acceso continuo, o casi continuo, al alimento. Es importante un espacio adecuado en los comederos, siendo las recomendaciones generales 45-60 cm/animal, para un espacio lineal óptimo. Los comederos se deben limpiar diariamente y los restos (alimento rechazado) se han de pesar para que pueda calcularse el consumo diario de alimento del grupo. Para asegurar una disponibilidad óptima de alimento, los rechazos de comedero deben ser del 2 % al 5 % de la cantidad total ofrecida. Se debe evaluar la distribución del tamaño de partícula de los rechazos de comedero, para determinar si se está produciendo una selección de los alimentos, que generalmente da como resultado que queden partículas grandes (tamiz superior de 19 mm).
Todos los grupos de alimentación, las novillas de reemplazo y las vacas en lactación y secas pueden beneficiarse de los sistemas de TMR. Una dificultad puede ser la diferencia en el tamaño del grupo de vacas secas en relación con la capacidad del carro mezclador. La mezcla para grupos pequeños puede dar lugar a una eficiencia inadecuada de mezcla de ingredientes. Para un uso económico de las dietas TMR, las vacas deben separarse en grupos de alimentación (idealmente, dos o más grupos de vacas en lactación). Las raciones para los grupos de vacas en lactación deben formularse con un factor de seguridad, lo que significa que la ración debe estar equilibrada para una producción de leche mayor que la de la media del grupo. Esto permite asegurar que las necesidades nutricionales de las vacas con mayor producción del grupo se satisfacen. Los factores de seguridad óptimos dependen del número de grupos de alimentación y de su etapa de lactación. Cuando se utilizan dos grupos de vacas en lactación, con frecuencia se recomienda alimentar a >20 % de la producción media.
Raciones no mezcladas o alimentación por componentes en el ganado lechero
Los establos de confinamiento tradicionales, como los establos de amarre, los establos de cubículos o los establos de postes, suelen utilizar sistemas de alimentación en los que los concentrados se suministran por separado de los forrajes. En estos establos, se pueden utilizar carros mezcladores más pequeños.
Las ventajas del sistema de alimentación por componentes sobre el sistema de ración totalmente mezclada incluyen un espacio de alimentación individual definido, la falta de necesidad de mezclado especializado y de equipo de distribución de alimento, y la capacidad de ajustar las raciones individuales de las vacas modificando las cantidades de concentrado.
Las desventajas incluyen un proceso de alimentación que requiere mucha mano de obra y la posibilidad de grandes fluctuaciones en el pH ruminal, que pueden afectar a la digestión de la fibra y contribuir a una mala salud del rumen. Los problemas de salud del rumen están relacionados con el almidón y otros carbohidratos no fibrosos que se aportan en un pequeño número de comidas por día, por lo general en el momento del ordeño. Suministrar algo de forraje antes de cualquier concentrado, como primera comida, por la mañana y, posiblemente, proporcionar más raciones de concentrado al día puede ayudar a mitigar los problemas de salud ruminal.
Además de las posibles fluctuaciones en el pH del rumen, otro problema de los sistemas de alimentación por componentes es la incapacidad para controlar el consumo de forraje. Por lo general, no hay necesidad directa de pesar la cantidad ofrecida de forraje si este no se está mezclando con otros componentes de la ración. Por lo tanto, la ingesta de concentrado no se puede ajustar con precisión para que coincida con las fluctuaciones en el consumo de forraje. Esto se convierte en un problema en climas cálidos, durante los cuales el consumo de forraje puede disminuir sustancialmente mientras que el consumo de concentrado se ve menos afectado. Ello conduce a alteraciones en las proporciones previstas de carbohidratos fibrosos y no fibrosos en las raciones.
Sistemas de alimentación basados en pastoreo para ganado lechero
Los sistemas de alimentación basados en pastoreo pueden variar desde pastoreo exclusivo con suplementos minerales únicamente (típicos de los sistemas lecheros de Nueva Zelanda) hasta suplementación con grano en la sala de ordeño o proporcionar una ración mixta parcial. El manejo de los pastos ha evolucionado para optimizar el uso de los recursos forrajeros en los sistemas de pastos. Tales sistemas requieren un manejo intensivo de los pastos para obtener rendimientos óptimos de materia seca y nutrientes, y para una alimentación y nutrición óptimas de las vacas lecheras modernas de alta producción. Para lograr estos objetivos, los potreros deben rotarse con frecuencia para que los forrajes se consuman en una etapa óptima de crecimiento y no se produzca sobrepastoreo. Por lo general, los pastizales se dividen en potreros mediante el uso de cercas eléctricas de fácil movimiento. El ganado se rota a través de los cercados a medida que los forrajes alcanzan las etapas de crecimiento óptimas para la producción de materia seca y la composición nutricional.
Desde el punto de vista nutricional, los tres retos principales de los sistemas lecheros basados en pastos son mantener unas condiciones favorables de fermentación ruminal, mantener un consumo adecuado de materia seca y satisfacer las necesidades de energía. Las tasas de producción de leche, en situaciones de alimentación de pasturas no suplementadas, rara vez son > de 25 kg/día. El consumo de pastos exuberantes da lugar a una alta ingestión de agua y a una velocidad de paso más rápida. Esto puede favorecer las condiciones del rumen y hacer pasar parte de la proteína fácilmente degradable al intestino delgado, proporcionando así una fuente de proteína bypass. Una complicación importante de un sistema de pastos es la limitación potencial del periodo de pastoreo en relación con el crecimiento del forraje y las condiciones climáticas. En los sistemas de pastos no suplementados, las necesidades de las vacas deben sincronizarse con el crecimiento y la calidad del forraje, lo que da lugar a un sistema de producción lechera estacional.
El manejo de la salud ruminal y la adecuación de la fibra dietética puede ser tan desafiante con los sistemas basados en pastos como con otros sistemas de alimentación lecheros. Los pastos exuberantes y de rápido crecimiento, con alta densidad energética y proteica, suelen tener bajas concentraciones de fibra detergente neutra. Por lo tanto, la situación de la fermentación ruminal, particularmente el pH, puede ser un problema. Con frecuencia puede ser necesario suplementar los pastos con forrajes secos para mantener concentraciones adecuadas de fibra efectiva.
Conceptos clave
Se pueden utilizar con éxito varios métodos de alimentación para las vacas lecheras; la elección del método depende de la demografía de la granja, las instalaciones y las consideraciones económicas.
Un sistema de alimentación de raciones mixtas totales puede mejorar la productividad de las vacas, pero el alimento debe mezclarse, monitorearse y entregarse cuidadosamente, utilizando equipos con el mantenimiento adecuado.
Los sistemas de alimentación basados en componentes requieren más mano de obra y pueden tener más problemas con la alimentación inadecuada del rumen si no se gestionan correctamente.
Los sistemas basados en el pastoreo tienen los costos de producción más bajos y la producción de leche más baja, en comparación con los otros dos enfoques de alimentación, y requieren un manejo experto de las pasturas.
Para más información
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