La otitis media(inflamación del oído medio) generalmente proviene de una infección que se propaga desde el canal externo o de un cuerpo extraño que ingresa al canal auditivo y rompe (desgarra o perfora) el tímpano. En raras ocasiones, la infección se propaga a través del torrente sanguíneo. La otitis media puede progresar a otitis interna(inflamación del oído interno), que puede causar pérdida del equilibrio y sordera.
Los signos de la otitis media son similares a los de la otitis externa, como sacudir la cabeza, rascarse las orejas, frotar la oreja contra el suelo y girar la cabeza hacia el lado afectado. Puede haber dolor en el oído y producirse secreción. La otitis externa recurrente sugiere la presencia de otitis media.
Debido a que los nervios de la cara pasan a través del oído medio, los perros con otitis media pueden desarrollar parálisis, o incapacidad de mover la cara, los ojos o los párpados, del mismo lado que el problema del oído. La otitis interna suele provocar un ladeo de la cabeza hacia el lado afectado y puede causar graves problemas de coordinación, dificultad para levantarse y caminar, y movimientos oculares incontrolables. Si la infección se propaga al cerebro, pueden aparecer otros signos neurológicos.
El diagnóstico es más fácil cuando se rompe el tímpano, pero la mayoría de los perros con otitis media tienen el tímpano intacto. La otitis media se observa en más de la mitad de los perros con inflamación recurrente del oído externo. El líquido en el oído medio o los cambios en los huesos se pueden ver con radiografías, TC o RM.
Se sospecha de otitis interna cuando la pérdida del equilibrio se presenta junto con signos de una afección del oído.
Tratamiento
Debido a los riesgos para la audición y el equilibrio, los veterinarios a menudo prescriben antibióticos a largo plazo, ya sea por vía oral o inyectable, para tratar la otitis media o interna, por lo general durante 3 a 6 semanas. Si el tímpano se rompe, el veterinario limpiará el oído medio cuidadosamente. Las perforaciones pequeñas (orificios) suelen curarse en 2 o 3 semanas. Al mismo tiempo, se trata la inflamación del oído externo. Se pueden administrar medicamentos antiinflamatorios en la primera semana para disminuir el dolor y la inflamación de los nervios.
Si el oído externo aparece normal pero el tímpano está abultado o presenta cambios de color, el veterinario puede hacer un pequeño orificio en él para aliviar la presión, eliminar la secreción y obtener líquido para el cultivo. La inflamación crónica del oído interno acompañada de una rotura del tímpano tiene menos probabilidades de recuperarse por completo. Algunos problemas neurológicos (falta de coordinación, ladeo de la cabeza, sordera, labio caído, incapacidad para parpadear) pueden persistir incluso después de que la infección haya remitido. A los animales se les debe dar tiempo para que se adapten a cualquier problema nervioso de carácter duradero.
El tratamiento precoz aumenta la probabilidad de un buen resultado. Programe una consulta veterinaria lo antes posible si nota signos de infección del oído o cambios en la posición o el movimiento de la cabeza de su perro.