Muchas afecciones de la piel afectan a las orejas (pabellón auricular) y también a la piel de otras partes del cuerpo. El veterinario llegará a un diagnóstico haciendo preguntas sobre los antecedentes del perro, realizando exámenes físicos y dermatológicos, y efectuando determinadas pruebas. Si su perro ha sufrido de infecciones del oído u otros problemas en el pasado, dígaselo al veterinario.
Celulitis juvenil canina
La celulitis juvenil canina es una infección e inflamación que afecta a los tejidos situados bajo la piel en los perros jóvenes. Este trastorno poco frecuente afecta a los cachorros jóvenes y genera áreas de la piel llenas de pus, elevadas e inflamadas en la cara y las orejas, generalmente con agrandamiento de ganglios linfáticos debajo de la mandíbula. Se produce en cachorros de 3 semanas a 4 meses de edad, y es poco frecuente en animales mayores. Ciertas razas, como los golden retrievers, los gordon setters y los teckels, parecen estar en mayor riesgo. Los cachorros afectados pueden dejar de comer, estar decaídos o tener fiebre. El tratamiento precoz con medicamentos antiinflamatorios ayuda a evitar la formación de cicatrices. Cualquier bulto en la cara o las orejas de un cachorro joven debe ser revisado por un veterinario.
Alergias
Los alérgenos ambientales (ácaros del polvo, polen, moho) y las alergias alimentarias a menudo causan enrojecimiento y picazón en los oídos y pueden provocar infecciones del canal auditivo que se extienden hasta el pabellón auricular. La cara, las axilas, la parte interna del muslo y las patas a menudo también se ven afectados. Los veterinarios diagnostican las alergias basándose en los signos y la historia clínica del perro y descartando otras causas. Las alergias alimentarias se confirman o descartan con una dieta estricta que el veterinario puede recomendar. Los perros pueden necesitar inyecciones antialérgicas, tratamiento para infecciones, cambios en la dieta o medicamentos. Por lo general, las alergias requieren un tratamiento de por vida.
Dermatitis de contacto del oído
Algunos ungüentos o medicamentos pueden irritar el lado interno y sin pelo del pabellón auricular, produciendo una inflamación cutánea (llamada dermatitis) de 1 a 7 días después de comenzar el tratamiento. La piel puede enrojecerse, hincharse y desarrollar protuberancias o llagas, a menudo acompañadas de prurito o dolor. El tratamiento suele consistir en suspender todos los productos aplicados a la piel y administrar medicamentos antiinflamatorios recetados por un veterinario. Cambiar a un ungüento diferente rara vez ayuda porque muchos productos comparten ingredientes similares.
Hematoma auricular (ampolla de sangre en el oído)
Los hematomas auriculares son protuberancias llenas de líquido en la superficie interna de la oreja (pabellón auricular) causadas por el sangrado debajo de la piel. Esto ocurre cuando un vaso sanguíneo pequeño se rompe y la sangre se acumula entre la piel y el cartílago de la oreja. Esto sucede con mayor frecuencia cuando una mascota sacude la cabeza o se rasca las orejas, lo que puede romper un vaso sanguíneo. Luego, la oreja se llena de sangre y líquido. A la palpación puede sentirse suave y fluctuante, como un globo de agua.
Los perros pueden mostrar sensibilidad cuando se toca la oreja y sacudir la cabeza o rascarse. La hinchazón puede obstruir parcialmente el canal auditivo.
El tratamiento (generalmente una cirugía realizada por un veterinario) tiene como objetivo eliminar el líquido, cerrar el espacio y evitar que se vuelva a llenar durante la cicatrización. A veces se coloca un vendaje sobre la oreja. Por lo general, los puntos de sutura se dejan en su lugar durante aproximadamente 3 semanas para permitir que se forme tejido cicatricial. El tratamiento de la causa subyacente (p. ej., una infección de oído) es fundamental. En algunos casos, la oreja se cura sin tratamiento, pero esto a menudo deja una “oreja en coliflor” engrosada y arrugada. En el caso de algunos perros que no son buenos candidatos para recibir anestesia, se puede considerar la posibilidad de permitir que el hematoma sane por sí solo.
Picaduras de insectos y garrapatas
Las picaduras de garrapatas, mosquitos, moscas y pulgas (así como las reacciones alérgicas a estas plagas) pueden causar inflamación del pabellón auricular, causando enrojecimiento, hinchazón, prurito o ampollas.
El tratamiento se centra en la prevención de plagas en el entorno mediante el uso de productos inocuos para mascotas y la administración de medicamentos para disminuir la inflamación y el prurito.
Lesiones por congelación
En climas fríos, especialmente en condiciones húmedas o ventosas, los perros pueden sufrir lesiones por congelación en áreas como las puntas de las orejas, las patas y la cola. La piel afectada puede estar pálida o enrojecida, hinchada y con dolor. Los casos graves pueden provocar la necrosis de la piel afectada. El tratamiento consiste en un calentamiento rápido y suave, junto con cuidados de apoyo. Podría ser necesaria la extirpación quirúrgica de las regiones afectadas por parte de un veterinario, pero esto debe retrasarse hasta que se conozca el alcance de la lesión.
Pérdida de pelo (alopecia)
Varios trastornos causan la pérdida de pelo en los bordes de las orejas en los perros. El veterinario puede realizar pruebas (incluidos raspados de piel, cultivos y biopsias) para determinar la causa y recomendar un tratamiento.
En los caniches miniatura, puede producirse una pérdida repentina de pelo en las superficies externas curvadas del pabellón auricular, aunque el pelo suele volver a crecer sin tratamiento.
El patrón de alopecia en el exterior de las orejas se produce en teckels, chihuahuas, galgos italianos y whippets, y parece ser hereditario. El pelo se vuelve más fino antes del primer año y puede desaparecer a los 8 o 9 años. Otras zonas frecuentemente afectadas son el cuello, el tórax y los muslos. No hay otros signos y el tratamiento es limitado.
Los yorkshire terriers y los dóberman pinschers pueden desarrollar pérdida de pelo y oscurecimiento de la piel en el pabellón auricular y la parte superior de la nariz. La cola y las patas también pueden verse afectadas. La pérdida de pelo suele notarse por primera vez cuando el perro tiene entre 6 meses y 3 años. Por lo general, esto empeora con la edad y no existe un tratamiento.
Enfermedades del sistema inmunitario
Las enfermedades del sistema inmunitario, en las que el sistema inmunitario ataca por error a los propios órganos del organismo, se producen en los animales, al igual que en las personas. En las mascotas, estos trastornos (incluidos el pénfigo foliáceo, el pénfigo eritematoso, las reacciones a medicamentos, la necrólisis epidérmica tóxica y la vasculitis) pueden afectar el oído externo y el canal auditivo. Por lo general, otras áreas del cuerpo también se ven implicadas. El diagnóstico requiere una biopsia de las lesiones primarias. El tratamiento a menudo incluye medicamentos que inhiben el sistema inmunitario.
Sarna
La sarna sarcóptica (también llamada "escabiosis") es provocada por un ácaro arador y es común en todo el mundo. Comienza con pequeñas protuberancias rojas que pueden progresar a costras y llagas por rascarse, acompañadas de prurito intenso. Los ácaros pueden transmitirse a través de otros animales o de objetos como las camas y los cepillos. La sarna se confirma mediante signos, antecedentes de exposición y raspados de piel examinados bajo microscopio. Entre las opciones de tratamiento se incluyen los baños de inmersión, las inyecciones y los medicamentos «spot-on» y orales. Todos los animales del hogar deben recibir tratamiento. Las camas y los artículos de aseo deben limpiarse a fondo. Los ácaros de la sarna pueden causar irritación temporal de la piel en humanos después de un contacto cercano. Consulte con su médico si esto ocurre.
Seborrea
La piel muy grasa en el borde de la oreja (seborrea) es frecuente en los teckels y en algunas razas de perros con orejas colgantes. Los signos incluyen escamas cerosas de color gris a amarillo adheridas al pelo y tapones de pelo que pueden extraerse, dejando una piel brillante. Los casos graves causan agrietamiento e hinchazón de la piel. Los veterinarios suelen tratar esta afección con medicamentos tópicos y champús.
Adenitis sebácea
La adenitis sebácea es un trastorno poco frecuente caracterizado por el daño a las glándulas que mantienen lubricada la piel. Entre las razas en riesgo se encuentran los caniches estándar, akitas, samoyedos, vizslas, bichones habaneros, springer spaniels y lhasa apsos. Los signos incluyen pérdida de pelo y piel escamosa que se adhiere al pelo del pabellón auricular, la frente, la cara, la cola y el cuerpo. Los veterinarios la diagnostican mediante biopsia y la tratan con medicamentos y champús medicinales. Una infección de la piel podría darse al mismo tiempo y causar picazón.
Necrosis trombovascular proliferativa del pabellón auricular
La necrosis de la piel y el cartílago del pabellón auricular puede producirse debido a coágulos sanguíneos en los vasos sanguíneos, lo que causa disminución del flujo sanguíneo, úlceras abiertas y oscurecimiento y engrosamiento de la piel a partir de la punta del pabellón auricular. El tratamiento médico ayuda a algunos perros, pero puede ser necesaria una cirugía para extirpar la piel y el cartílago enfermos. Se desconoce su causa.
Condritis auricular
La condritis auricular, o inflamación del cartílago de la oreja, es poco frecuente. Los signos incluyen dolor, hinchazón, enrojecimiento y pabellones auriculares deformados, generalmente en ambas orejas. Otras áreas del cuerpo como las articulaciones, los ojos o el corazón pueden verse afectadas. Es posible que no se necesite tratamiento si no hay dolor, pero los medicamentos pueden aliviarlo. En ocasiones, la forma de la oreja queda deformada de forma permanente.
Vasculitis
La vasculitis es una inflamación de los vasos sanguíneos y es poco frecuente. La piel afectada muestra manchas moradas, enrojecimiento, llagas y costras. La piel muerta puede desprenderse. La vasculitis a menudo afecta las orejas, la cola y las almohadillas plantares. Las causas incluyen reacciones del sistema inmunitario, medicamentos, infecciones y cáncer. El tratamiento aborda cualquier causa conocida y tiene como objetivo evitar que el sistema inmunitario interfiera con la respuesta al tratamiento.
Dermatitis granulomatosa nodular estéril del pabellón auricular en perros
La dermatitis granulomatosa nodular forma pequeños nódulos inflamatorios (protuberancias) en los bordes de las orejas. Si no se identifican organismos infecciosos dentro de la piel afectada, estos nódulos se describen como “estériles”. Los gran danes y los rottweiler corren más riesgo que otras razas.
En algunas áreas, un parásito protozoario causa lesiones de aspecto similar (leishmaniosis).
El tratamiento puede incluir medicamentos antiinflamatorios a largo plazo, medicamentos antiparasitarios si hay parásitos presentes, extirpación quirúrgica de nódulos grandes y antibióticos para tratar infecciones adicionales.