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Displasia de codo en perros

Revisión completa: dic 2025 PorPilar Lafuente, DVM, PhD, DACVS-SA, DECVS, DACVSMR, Universidad Catolica de Valencia
Última actualización: dic 2025
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La displasia de codo en perros es una enfermedad ortopédica del desarrollo que afecta a la articulación del codo, especialmente en razas medianas a grandes y gigantes durante su fase de crecimiento. La displasia de codo no es una afección única, sino más bien un grupo de anomalías relacionadas que interfieren con el desarrollo y la función normal del codo.

La displasia de codo engloba cuatro afecciones principales:

La clasificación radiográfica de las articulaciones displásicas del codo es realizada por la Fundación Ortopédica para Animales (Orthopedic Foundation for Animals) en los EE. UU. y por clubes caninos en Escandinavia y Europa.

Apófisis ancónea no unida en perros

Algunas razas grandes de perros (pastor alemán, san bernardo, basset hound, etc.) tienen un centro secundario de osificación para la apófisis ancónea. La fusión debe completarse a la edad de 5-6 meses. En la apófisis ancónea no unida (UAP, ununited anconeal process), esta fusión falla (consulte la ), lo que da lugar a un fragmento más o menos móvil que causa inestabilidad articular, dolor, inflamación y, finalmente, osteoartritis (OA).

La etiología de la UAP incluye la osteocondrosis y factores biomecánicos, como el acortamiento del cúbito en comparación con el radio, lo que provoca fuerzas excesivas entre el cóndilo humeral y la apófisis ancónea.

La UAP se produce cuando la apófisis ancónea no se fusiona con el cúbito a la edad correcta, manteniendo una conexión de tejido fibroso. Esta inestabilidad crea una pseudoartrosis en el sitio del centro de crecimiento, que sirve como una causa primaria importante de OA grave.

Se ha sugerido que la UAP tiene una base hereditaria, pero esto no se ha demostrado.

La cojera con apoyo de peso debida a UAP puede desarrollarse de forma insidiosa en perros entre los 4 y 8 meses de edad; sin embargo, es posible que algunos casos bilaterales no se diagnostiquen hasta después del año de edad. Los codos afectados pueden mostrar derrame articular, disminución del rango de movimiento, crepitación o dolor.

En los casos crónicos de UAP, puede producirse atrofia muscular. Algunos animales muestran rotación externa de la extremidad o abducción del codo. Estos signos clínicos, así como los hallazgos radiográficos, sugieren la presencia de UAP. Una radiografía lateral del codo en posición completamente flexionada permite visualizar la apófisis ancónea no unida. Se deben examinar ambos codos, ya que la afección puede ser bilateral. La tomografía computarizada puede confirmar el diagnóstico.

Pros y contras

  • Se deben examinar ambos codos para detectar la apófisis ancónea no unida, ya que la afección puede ser bilateral.

Enfermedad del coronoides medial en perros

La enfermedad del coronoides medial (MCD, medial coronoid disease) es una de las manifestaciones más comunes de la displasia de codo en perros. La MCD es un espectro de anomalías del desarrollo que afectan la apófisis coronoides medial del cúbito. Estas anomalías ocurren con mayor frecuencia en perros jóvenes de razas grandes y gigantes, como labradores retriever, golden retrievers, boyeros de Berna y rottweilers.

La MCD incluye afecciones tales como fragmentación de la apófisis coronoides medial (FMCP, fragmentation of the medial coronoid process), erosión del cartílago, fisuras o forma o tamaño anormal del coronoides. Estas lesiones son el resultado de osteocondrosis, el desarrollo anormal de la articulación y la incongruencia entre el radio y el cúbito, lo que conduce a una carga mecánica excesiva del compartimento medial del codo.

Los perros con MCD a menudo muestran cojera en las extremidades torácicas, rigidez después del descanso, disminución del rango de movimiento, derrame articular y dolor al manipular el codo.

El diagnóstico de MCD se basa en la toma de imágenes, como la radiografía, la tomografía computarizada o la artroscopia (consulte la ). La tomografía computrizada es particularmente útil para detectar lesiones sutiles.

El tratamiento de la MCD suele requerir un enfoque multimodal. El tratamiento quirúrgico inicial de extirpación de fragmentos solo trata el síntoma. Pueden ser necesarias técnicas dirigidas a disminuir la carga de la apófisis coronoides medial y mejorar la alineación, como las osteotomías correctivas (p. ej., la osteotomía cubital con abducción proximal [PAUL, proximal abducting ulnar osteotomy; o PUO, proximal ulnar osteotomy]), la coronoidectomía subtotal o el procedimiento de liberación cubital bicipital (BURP, bicipital ulnar release procedure). En última instancia, se requiere tratamiento médico de por vida para la OA secundaria.

El pronóstico varía y depende del grado de degeneración articular en el momento del diagnóstico.

Osteocondrosis del cóndilo humeral en perros

La osteocondrosis del codo en los perros es una afección ortopédica del desarrollo que resulta de una osificación endocondral anormal del cartílago articular, que afecta con mayor frecuencia la cara medial del cóndilo humeral. Esta afección suele ocurrir en perros jóvenes, de rápido crecimiento, de razas grandes y gigantes, como los labradores retriever, los boyeros de Berna y los rottweilers, generalmente entre los 5 y los 10 meses de edad.

Las lesiones osteocondrales en el codo pueden provocar engrosamiento del cartílago, fisuras y, finalmente, la formación de colgajos de cartílago (osteocondritis disecante [OCD]) o fragmentos sueltos («ratones articulares»), que causan inflamación, dolor y cojera en las articulaciones. Los signos clínicos incluyen cojera en las extremidades torácicas, derrame en el codo, disminución de la amplitud de movimiento y dolor al flexionar o extender el codo.

El diagnóstico de osteocondrosis en el codo se confirma a través de imágenes, en particular radiografías y tomografías computarizadas, que revelan defectos óseos subcondrales, ratones articulares o aplanamiento de la superficie articular. La artroscopia se utiliza a menudo tanto para el diagnóstico como para el tratamiento.

El tratamiento quirúrgico suele consistir en la extirpación del colgajo de cartílago y el desbridamiento de la lesión para estimular el sangrado subcondral y la reparación del fibrocartílago.

El pronóstico depende de la gravedad de la lesión y de la presencia de OA secundaria; sin embargo, generalmente es menos favorable que para el OCD del hombro.

Incongruencia de la articulación del codo en perros

La incongruencia de la articulación del codo es un desajuste o alineación anormal entre las superficies articulares de la articulación del codo.

Esta incongruencia puede tomar varias formas, incluida la incongruencia escalonada (una diferencia en la longitud entre el radio y el cúbito), la displasia de la incisura troclear o la incongruencia humerocubital y, a menudo, contribuye a una distribución anormal de la carga dentro de la articulación. Como resultado, ciertas áreas, como el compartimento medial, experimentan un aumento de la presión, lo que predispone a lesiones como la enfermedad del coronoides medial (fragmentación o desgaste de la apófisis coronoides medial) y contribuye al daño del cartílago y la OA.

La incongruencia del codo se identifica comúnmente en perros jóvenes, de rápido crecimiento, de razas grandes y gigantes. Razas como el labrador retriever y el boyero de Berna están predispuestas a esta afección.

El diagnóstico a menudo se basa en imágenes avanzadas, como la tomografía computarizada o la artroscopia, para evaluar el grado y el tipo de incongruencia.

El tratamiento de la incongruencia del codo podría incluir tratamiento médico para tratar el dolor y la inflamación, u opciones quirúrgicas para corregir la incongruencia o descargar el compartimento afectado, especialmente en casos moderados a graves. Las técnicas quirúrgicas incluyen la osteotomía cubital dinámica proximal o, en perros muy jóvenes (<6 meses de edad), la ostectomía cubital distal.

Tratamiento de displasia de codo en perros

  • Tratamiento conservador

  • Intervención quirúrgica.

  • Tratamiento sintomático

El tratamiento de la displasia de codo en perros depende de las lesiones específicas (p. ej., enfermedad de la apófisis coronoides medial, apófisis ancónea no unida, OCD o incongruencia articular), la gravedad de los signos clínicos y la edad del paciente.

En casos leves o tempranos de displasia de codo, el manejo conservador con control de peso, modificación del ejercicio, AINE, nutracéuticos o medicamentos modificadores de la osteoartritis (DMOAD) como los ácidos grasos omega-3 o glicosaminoglicanos polisulfatados, y la fisioterapia pueden proporcionar un buen alivio.

Los casos más avanzados o refractarios de displasia de codo a menudo requieren intervención quirúrgica:

  • La artroscopiase usa comúnmente para extirpar cartílago o hueso fragmentado, como en lesiones de MCD o OCD. Esta técnica permite el lavado articular y la evaluación del daño del cartílago para su pronóstico.

  • En el caso de la UAP, las opciones quirúrgicas podrían incluir la fijación o extirpación de la apófisis ancónea, junto con una osteotomía cubital dinámica proximal.

  • En casos de incongruencia apreciable o enfermedad del compartimento medial avanzada, técnicas como la osteotomía cubital dinámica proximal o la ostectomía cubital distal (en pacientes muy jóvenes) pueden ayudar a redistribuir las fuerzas articulares.

  • En los casos de síndrome del compartimento medial, se pueden considerar procedimientos como la osteotomía humeral deslizante (SHO, sliding humeral osteotomy) o la PAUL para cambiar la biomecánica de la articulación del codo.

  • En el caso de las articulaciones gravemente degeneradas, se pueden considerar los procedimientos de rescate, como la artroplastia total de codo (mediante un sistema de artroplastia de codo) o la artroplastia unicompartimental de codo canina. Un enfoque multimodal e individualizado ofrece el mejor resultado, y el manejo multimodal a largo plazo a menudo es necesario debido a la OA progresiva.

  • Se ha descrito el trasplante de tapones de cartílago en lugar de legrado (1).

El pronóstico de los perros con displasia de codo varía en función de varios factores, como la forma específica de displasia, la edad del perro en el momento del diagnóstico, la gravedad de los cambios articulares, la presencia de artritis y si la intervención quirúrgica se realiza a tiempo.

Conceptos clave

  • La displasia de codo es una afección multifactorial del desarrollo que incluye uno o más de los siguientes trastornos: apófisis ancónea no unida (UAP), enfermedad del coronoides medial (MCD), osteocondrosis u osteocondritis disecante del cóndilo humeral medial e incongruencia articular.

  • Los signos clínicos incluyen cojera de las extremidades torácicas, dolor articular, disminución de la amplitud de movimiento y derrame articular, que suelen notarse entre los 4 y los 10 meses de edad.

  • El diagnóstico se basa en modalidades de imagen, como la radiografía, la tomografía computarizada y la artroscopia; la tomografía computarizada es particularmente útil para identificar lesiones sutiles.

  • El tratamiento depende de la lesión específica y de su gravedad, y puede ir desde un manejo conservador hasta intervenciones quirúrgicas.

Para más información

Referencias

  1. Franklin SP, Stoker AM, Murphy SM, et al. Outcomes associated with osteochondral allograft transplantation in dogs. Front Vet Sci. 2021;8:759610. doi:10.3389/fvets.2021.759610