Las miopatías centronucleares son un grupo de miopatías congénitas caracterizadas por anomalías histopatológicas que afectan a las fibras musculares tipo II. Se han identificado mutaciones genéticas causales que afectan a los genes HACD1 (anteriormente denominado PTPLA), MTM1 y BIN1 en varias razas de perros. Una mutación de HACD1 se asocia con miopatía centronuclear en labradores retrievers (1). Se demostró que las mutaciones en MTM1 causan miopatía centronuclear en labradores retriever, rottweilers y boykin spaniels. Una mutación en BIN1 está relacionada con la miopatía centronuclear en gran danés (2, 3, 4, 5). Se ha descrito una mutación autosómica dominante en DNM2 que causa miopatía centronuclear en un border collie macho (6).
Los signos clínicos de la miopatía centronuclear y el momento de su aparición varían según la raza. En los labradores retriever, la afección suele diagnosticarse entre las 6 semanas y los 7 meses de edad, y los signos clínicos más evidentes aparecen entre los 3 y los 4 meses de edad. La afección se estabiliza entre los 6 y los 12 meses de edad.
Los signos clínicos en los labradores retriever pueden incluir los siguientes:
marcha corta y envarada con «saltos de conejo» en las extremidades pélvicas;
ventroflexión cervical y/o cifosis cervical;
posturas articulares anormales, como hiperextensión del carpo y valgo, dedos separados y una postura de las extremidades pélvicas «en corvejón de vaca»;
disminución o ausencia de reflejos tendinosos (especialmente rotulianos y del tríceps);
atrofia de la extremidad proximal, la cabeza y los músculos epaxiales.
El clima frío, el estrés y la excitación pueden exacerbar estos signos clínicos. El megaesófago es poco frecuente. Los labradores retriever con miopatía centronuclear pueden tener una esperanza de vida normal.
Los gran danés pueden comenzar a mostrar signos clínicos de miopatía centronuclear en cualquier momento entre los 6 meses y los 3 años (edad mediana de aparición: 7 meses). Los signos clínicos en los gran danés pueden ser leves y progresar lentamente, y pueden incluir los siguientes:
debilidad generalizada que empeora con el ejercicio,
Atrofia muscular
marcha de zancada corta con «salto de conejo»,
temblores al estar de pie.
En la mayoría de los casos de gran danés con miopatía centronuclear la enfermedad progresa y requieren eutanasia pocos meses después del diagnóstico inicial.
El diagnóstico se confirma con pruebas genéticas en labrador retriever y gran danés, y también se puede confirmar mediante una biopsia muscular. Los hallazgos electromiográficos suelen ser anormales. La actividad sérica de CK puede ser normal o estar elevada.
No existe un tratamiento específico para la miopatía centronuclear. Un entorno cálido y la suplementación de por vida con L-carnitina, coenzima Q10 y vitaminas del grupo B pueden mejorar la afección en algunos perros. No se han realizado estudios controlados que utilicen estos suplementos para tratar las miopatías centronucleares en animales pequeños. Por lo tanto, el uso de estos suplementos en las siguientes dosis para tratar las miopatías centronucleares en animales pequeños es anecdótico:
L-carnitina: 50-200 mg, PO, cada 8-12 horas;
Coenzima Q10: 200 mg, PO, cada 12 horas;
complejo de vitamina B: viene en muchas formas diferentes (inyectable, oral); la administración de la dosis debe basarse en la concentración y las recomendaciones del fabricante.
Las características clínicas de la miopatía centronuclear difieren de las de la intolerancia inducida por el ejercicio y el colapso en los labradores retriever.
Para otras miopatías degenerativas/del desarrollo en perros, consulte la Descripción general de este capítulo.
Para más información
Comparative Neuromuscular Laboratory, University of California, San Diego, School of Medicine: Congenital/Genetic Myopathies.
Veterinary Genetics Laboratory, University of California, Davis: Centronuclear myopathy (CNM) in Labrador Retrievers [DNA test].
Veterinary Genetics Laboratory, University of California, Davis: Inherited myopathy of Great Danes (IMGD) [prueba de ADN].
También vea el contenido para propietarios de mascotas sobre la miopatía del labrador retriever.
Referencias
Pelé M, Tiret L, Kessler JL, Blot S, Panthier JJ. SINE exonic insertion in the PTPLA gene leads to multiple splicing defects and segregates with the autosomal recessive centronuclear myopathy in dogs. Hum Mol Genet. 2005;14(11):1417-1427. doi:10.1093/hmg/ddi151
Beggs AH, Bohm J, Snead E, et al. (2010). MTM1 mutation associated with X-linked myotubular myopathy in Labrador Retrievers. Proc Natl Acad Sci U S A. 2010;107(33):14697-14702. doi:10.1073/pnas.1003677107
Böhm J, Vasli N, Maurer M, et al. Altered splicing of the BIN1 muscle-specific exon in humans and dogs with highly progressive centronuclear myopathy. PLoS Genet. 2013;9(6):e1003430. doi:10.1371/journal.pgen.1003430
Olby NJ, Friedenberg S, Meurs K, DeProspero D, Guevar J, Lau J, Yost O, Guo LT, Shelton GD. A mutation in MTM1 causes X-Linked myotubular myopathy in Boykin spaniels. Neuromuscul Disord. 2020;30(5):353-359. doi:10.1016/j.nmd.2020.02.021
Shelton GD, Rider BE, Child G, et al. X-linked myotubular myopathy in Rottweiler dogs is caused by a missense mutation in Exon 11 of the MTM1 gene. Skelet Muscle. 2015;5(1):1. doi:10.1186/s13395-014-0025-3
Böhm J, Barthélémy I, Landwerlin C, et al. mutation. Dis Model Mech. 2022;15(4):dmm049219. doi:10.1242/dmm.049219