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Rotura del peroneo tercero en los caballos

Revisión completa: oct 2025 PorMatthew T. Brokken, DVM, DACVS, DACVSMR, Department of Veterinary Clinical Sciences, College of Veterinary Medicine, The Ohio State University | Hilary Rice, DVM, MS, DACVS-LA, Ohio State University College of Veterinary Medicine
Última actualización: oct 2025
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El peroneo tercero en los caballos es una estructura tendinosa que se origina en la fosa extensora del fémur y recorre la cara craneolateral de la tibia para insertarse en la cara dorsoproximal del tercer hueso metatarsiano, el calcáneo y el tercer y cuarto tarsianos. Es parte del aparato recíproco de la extremidad posterior, el cual enlaza las acciones del corvejón y la babilla (de modo que ambas articulaciones se extienden o flexionan juntas).

La hiperextensión de la extremidad puede hacer que el tercer peroneo se rompa en cualquier lugar; la ruptura en la región tibial es la más común. La avulsión del origen del tercer peroneo suele tener un peor pronóstico para el retorno a la función atlética.

Los signos clínicos de la rotura del tercer peroneo son patognomónicos, porque la rotura permite que el corvejón se extienda mientras la babilla está flexionada. Los caballos son capaces de soportar peso con la extremidad afectada. Al caminar, el gastrocnemio y los músculos flexores digitales superficiales aparecen más bien flácidos, y hay un hoyuelo característico en la cara caudodistal de los tejidos blandos de la extremidad. Al trote suele ser evidente una cojera obvia, con retraso en la protracción de la extremidad debido a la sobreextensión del corvejón.

Pros y contras

  • Los signos clínicos de la rotura del tercer peroneo son patognomónicos, porque la rotura permite que el corvejón se extienda mientras la babilla está flexionada.

El diagnóstico de la rotura del tercer peroneo suele basarse en los signos clínicos y se puede confirmar con ecografía.

La rotura de tercer peroneo se trata con un estricto reposo en el establo durante 4-6 semanas, seguido de un programa de rehabilitación controlado y un cuidadoso control ecográfico. El pronóstico para el retorno a la solidez atlética es, en general, bueno.

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