VERSIÓN PARA PROFESIONALES

Parafimosis en perros y gatos

PorAutumn P. Davidson, DVM, MS, DACVIM, Department of Medicine and Epidemiology, School of Veterinary Medicine, University of California, Davis
Revisado/Modificado abr 2025 | Modificado may 2025
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La parafimosis es la incapacidad de retraer completamente el pene dentro de la cavidad prepucial.

La parafimosis ocurre con mayor frecuencia en perros después de la recolección manual de semen y con menos frecuencia después del coito. La piel del orificio prepucial se invierte, atrapando al pene exteriorizado y dificultando el drenaje venoso y la detumescencia.

La parafimosis es poco común en los gatos, ya que la recolección de semen en los gatos generalmente se realiza bajo anestesia o mediante estimulación química.

Otras causas de parafimosis comprenden una apertura prepucial pequeña (vea la ), el priapismo, cuerpos extraños alrededor del pene, una banda de pelo que constriñe el orificio prepucial (felino) o traumatismos.

Con la exploración física, la parafimosis se diferencia fácilmente de las siguientes afecciones: priapismo (erección persistente sin estimulación sexual), prepucio congénitamente corto con exposición secundaria del pene, neoplasia peniana y hematoma peniano.

La parafimosis justifica la intervención veterinaria si no se resuelve rápidamente por sí sola. El pene expuesto se vuelve rápidamente edematoso dado que está afectado el retorno venoso. Si continúa la exposición, la mucosa se vuelve seca y dolorosa. El autotraumatismo exacerba la afección.

Si se reconoce a tiempo, antes de que se desarrolle edema grave y dolor, la parafimosis se trata fácilmente. El tratamiento comienza con una limpieza cuidadosa y una lubricación abundante del pene expuesto. Posteriormente, se reposiciona el pene dentro del prepucio deslizando primero el prepucio en dirección posterior, extruyendo aún más el pene. Esto evierte la piel en el orificio prepucial; posteriormente, el prepucio se suele deslizar con facilidad sobre el pene.

Una vez que se ha restaurado la circulación, el edema se resuelve rápidamente.

Los casos persistentes de parafimosis se pueden beneficiar de compresas frías, lubricación o sedación con acepromazina, y se deben evaluar para detectar la presencia de priapismo si es resistente al tratamiento (mejor hacerlo mediante ecografía del pene). Tenga en cuenta que se ha informado que la acepromazina causa erección persistente del pene en caballos; sin embargo, en la experiencia del autor, la acepromazina administrada en dosis de 0,005-0,03 mg/kg, IM, SC o IV lenta, es útil en perros porque induce sedación e hipotensión leve, lo que facilita la manipulación del pene para reintroducirlo en el prepucio.

Si el prepucio evertido no puede deslizarse sobre el pene edematoso y expuesto, puede aplicarse una compresa fría con una ligera presión de la mano para actuar como vendaje compresivo. Se puede colocar una sutura temporal en bolsa de tabaco para mantener el pene dentro del prepucio.

La sedación es útil si el paciente tiene dolor. Cuando la parafimosis se debe a otras causas o es de mayor duración, puede que se necesite sedación o anestesia general.

Puede ser necesario realizar una incisión en la piel del prepucio para hacer una exploración minuciosa de la cavidad prepucial, extirpar los materiales restrictivos y aliviar la obstrucción venosa. Tras esto el pene se reposiciona en la cavidad prepucial y la incisión se cierra. Si se ha dañado la uretra, puede ser necesario insertar una sonda urinaria temporal de sistema cerrado para evitar la formación de estenosis.

Los casos crónicos pueden requerir revisión o un avance del orificio prepucial (vea la ).

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