VERSIÓN PARA PROFESIONALES

Infecciones causadas por hongos

Revisión completa: mar 2026 PorNatalie Antinoff, DVM, DABVP (Avian Practice), Texas Avian & Exotic Hospital
Última actualización: mar 2026
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Los hongos incluyen levaduras, mohos y setas. Muchas especies pueden infectar a animales y personas.

Algunos hongos se reproducen esparciendo pequeñas esporas en el aire. Estas esporas pueden depositarse en la piel de una mascota o ser inhaladas hacia los pulmones, por lo que las infecciones fúngicas suelen comenzar en estos lugares. La mayoría de las esporas no causan infección. Excepto por algunas afecciones cutáneas, las infecciones fúngicas rara vez se transmiten de un animal a otro. Una excepción importante es la tiña, una infección fúngica de la piel que puede transmitirse entre animales y de animales a humanos. Muchas infecciones fúngicas se desarrollan lentamente y es posible que no causen problemas durante meses o años.

Algunos hongos viven normalmente en superficies corporales o en los intestinos sin causar daño. A veces causan infecciones en la piel, las garras, los senos paranasales o la boca. Estas infecciones suelen ser leves, a menos que el sistema inmunitario del animal esté debilitado. En animales con un sistema inmunitario debilitado, las infecciones por hongos pueden propagarse rápidamente y llegar a poner en peligro la vida.

El equilibrio natural entre hongos y bacterias puede alterarse. Por ejemplo, las bacterias intestinales normales ayudan a limitar el crecimiento de hongos en los intestinos. Cuando los antibióticos eliminan muchas de estas bacterias, los hongos pueden multiplicarse en exceso en los intestinos y causar síntomas leves, como diarrea. A medida que las bacterias vuelven a los niveles normales, se restablece el equilibrio y los síntomas generalmente desaparecen.

Existen varios medicamentos antimicóticos, pero los hongos son difíciles de eliminar, por lo que el tratamiento puede prolongarse durante mucho tiempo. En el caso de infecciones cutáneas o superficiales, los medicamentos antimicóticos pueden aplicarse directamente sobre la piel. En algunas infecciones más profundas, los fármacos antimicóticos se deben administrar por vía oral o inyección, con frecuencia durante varios meses.