Las urgencias en caballos pueden ser difíciles y emocionalmente intensas.
La preparación es crucial. Tenga a mano los números de teléfono, los mapas y las indicaciones. Planifique cómo transportaría un caballo y tenga a mano un botiquín de primeros auxilios bien surtido.
Manejar a los caballos de forma segura siempre es importante, pero más aún cuando el caballo tiene dolor o miedo. Estas situaciones pueden ser peligrosas para los manipuladores.
Los tipos comunes de urgencias en caballos incluyen cólicos (dolor abdominal), traumatismos y cortes, y potros enfermos.
¿Qué procedimientos de urgencia se realizan comúnmente en caballos?
Las urgencias en los caballos son similares a las urgencias en animales pequeños, pero hay algunas consideraciones especiales:
Los caballos no pueden estar acostados por mucho tiempo, por lo que algunas afecciones que son menos graves en otros animales son urgencias en los caballos.
Los caballos se tratan de manera diferente debido a su tamaño y a cómo funcionan sus cuerpos.
Controlar de cerca al caballo es fundamental. En casos de choque severo, se debe controlar cuidadosamente el pulso y la respiración del animal.
Fluidoterapia
La prevención y el tratamiento de la deshidratación es una prioridad en los caballos. La diarrea es una de las principales causas de deshidratación, especialmente en los potros.
Es posible que se necesiten grandes volúmenes de líquido. Por ejemplo, un caballo de 1000 libras, que está deshidratado en un 5 %, necesita alrededor de 25 litros para corregir esa pérdida.
Si el caballo ha perdido mucha sangre o está sobrecalentado o agotado, se necesitan líquidos de urgencia.
Intubación nasogástrica
La intubación nasogástrica (pasar un tubo a través de la fosa nasal del caballo hasta su estómago) es un procedimiento común y, a veces, que salva vidas para tratar los cólicos.
La sonda extrae el líquido que se ha acumulado en el estómago debido a una obstrucción en los intestinos. La extracción del líquido alivia el dolor y puede prevenir la ruptura estomacal.
Si no existe ninguna obstrucción, se puede usar el tubo para administrarle líquidos o medicamentos al caballo.
¿Cómo se debe transportar a un caballo herido?
Los veterinarios a menudo hacen visitas a las granjas para examinar a los caballos, pero a veces el caballo debe ser transportado. Siga estas pautas para transportar a su caballo de forma segura:
Antes de cargar a su caballo en un remolque, estabilice e inmovilice cualquier lesión.
Utilice una rampa baja para facilitar la carga.
Use una banda debajo del abdomen del caballo para ayudar a quitar peso de una extremidad rota.
En los remolques de carga recta, coloque al caballo mirando hacia atrás en caso de una lesión en la pata delantera, y mirando hacia adelante en caso de una lesión en la pata trasera.
Proporciónale heno y haga paradas frecuentes para revisar al caballo y ofrecerle agua.
Dentro del remolque, los separadores y los compartimentos de carga en ángulo ayudan a los caballos a mantener el equilibrio y a reducir la tensión en las patas lesionadas.
Si un caballo no puede pararse, puede ser arrastrado a un remolque sobre una lona o una manta, generalmente bajo sedación. Mantenga al caballo sedado durante el transporte si es necesario, para evitar lesiones adicionales. Proteja la cabeza y los ojos del caballo con un vendaje o un protector de cabeza, y venda las extremidades inferiores para prevenir lesiones por sacudidas.
¿Qué tipo de primeros auxilios necesitan los caballos para los traumatismos?
Las lesiones comunes de los caballos incluyen fracturas, cortes, heridas punzantes, infecciones y espasmos musculares, y calambres por esfuerzo (una afección llamada rabdomiólisis por esfuerzo o «tying up»).
Para evitar más lesiones, es importante mantener al caballo tranquilo. A menudo se requieren primeros auxilios de urgencia y atención veterinaria rápida.
Lesiones oculares
Las lesiones oculares en los caballos suelen deberse a un traumatismo y pueden ser difíciles de ver. Una forma de reconocer que un caballo tiene una lesión ocular es que puede mantener el ojo cerrado o que el ojo se vea opaco.
Llame a su veterinario de inmediato si ve estos signos, ya que las lesiones en el ojo son urgencias.
Fracturas y luxaciones
Las fracturas de extremidades son comunes y peligrosas en los caballos. Los objetivos iniciales en el tratamiento de un caballo con una fractura de extremidad son reducir la ansiedad, prevenir lesiones adicionales y estabilizar la extremidad para un transporte seguro. Las férulas y el acolchado son importantes.
Los signos de una fractura incluyen un chasquido fuerte, cojera repentina sin apoyo del peso, una extremidad desalineada o inestable. Si un caballo está caído, examínelo antes de intentar ponerlo de pie.
Inmovilice y sede al caballo si es necesario. Controle el sangrado, limpie y retire el tejido dañado de las heridas, véndelas y aplique una férula para su transporte. Las férulas deben estar bien acolchadas para evitar que se desarrollen llagas.
Traumatismos craneales
Un traumatismo craneoencefálico puede dañar seriamente el sistema nervioso de un caballo. La hinchazón y el sangrado pueden continuar después de la lesión.
Maneje a los caballos con lesiones en la cabeza con mucho cuidado. Si el caballo está caído, es posible que necesite anestesia a corto plazo para moverlo de manera segura.
Golpe de calor
El golpe de calor es una urgencia. En los caballos, una temperatura rectal superior a 40,5 °C indica sobrecalentamiento. Los potros son especialmente vulnerables.
El primer signo de insolación en un caballo puede ser que deje de sudar. El caballo puede respirar pesadamente y por la boca.
Moje al caballo con agua fría, llévelo a un área sombreada con aire circulante y busque ayuda veterinaria de inmediato.
Heridas y laceraciones
Las heridas y laceraciones (desgarros de la piel) son comunes en los caballos. Lo primero que hay que hacer es controlar cualquier hemorragia. Las heridas deben tratarse como en los animales pequeños (consulte ¿Qué puedo hacer por mi mascota en el lugar de los hechos?). Es posible que se requiera una vacuna contra el tétanos.
Obstrucción esofágica (asfixia)
El alimento puede atascarse en el esófago de un caballo y hacer que se ahogue. Los signos de asfixia incluyen babeo, tos, intentos repetidos de tragar y secreción de saliva o alimento por la nariz.
No le dé aceite mineral a un caballo que se está asfixiando, ya que el aceite puede inhalarse en los pulmones y causar daños permanentes.
Llame a su veterinario, póngale un bozal al caballo y restrinja su acceso al alimento. Por lo general, el veterinario sedará al caballo y podría pasarle un tubo a través de la boca o de una fosa nasal para lavar el esófago con líquido.
Si la obstrucción persiste después de aproximadamente una hora, o si los intentos repetidos de eliminar la obstrucción fallan, es posible que se necesiten más pruebas o cirugía.
Los caballos que se ahogan corren un mayor riesgo de sufrir otro episodio de 2 a 4 semanas después, y el esófago puede necesitar un mes o más para sanar.
Complicaciones después de la castración
El sangrado persistente o el tejido que sobresale de la incisión, después de castrar a un caballo, es una urgencia. Llama al veterinario de inmediato.
¿Cómo se deben tratar las urgencias en potros?
Los potros enfermos son urgencias comunes. Un potro debe comenzar a respirar en el plazo de 1 minuto tras el nacimiento. Frótelo vigorosamente si no está respirando. Si al frotarlo no logra que el potro respire, llame al veterinario de inmediato.
La frecuencia cardíaca de un potro recién nacido sano debe ser de, al menos, unos 60 latidos por minuto y debe aumentar rápidamente después de que pase por el canal de parto. Si la frecuencia cardíaca no aumenta, se necesita ayuda urgente. Se pueden hacer compresiones torácicas si el potro no tiene fracturas de costillas.
Después del nacimiento, los potros normales deben ponerse de pie en el plazo de 1 hora, mamar en el plazo de 2 horas y expulsar el primer meconio aproximadamente dentro de las 3 horas. Si un potro recién nacido no sigue estas pautas, llame a su veterinario de inmediato.