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Descripción general de la intoxicación por herbicidas en animales

Revisión completa: ene 2026 PorScott Radke, DVM, MS, DABVT, Iowa State University
Última actualización: feb 2026
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Los herbicidas se utilizan de forma rutinaria para controlar las plantas nocivas. La mayoría de estas sustancias químicas, en particular los herbicidas orgánicos sintéticos de desarrollo más reciente, son bastante selectivas para plantas específicas y presentan baja toxicidad para los mamíferos; otros compuestos menos selectivos (p. ej., el arsenito de sodio, el trióxido de arsénico, el clorato de sodio y el bórax) se usaban antiguamente a gran escala y son más tóxicos para los animales. En algunos productos, está disponible el tiempo recomendado antes de que la vegetación tratada se use para pastoreo ("periodo de restricción de pastoreo") o como alimento para animales.

La vegetación tratada con herbicidas en las proporciones adecuadas, seguida de periodos de restricción de pastoreo apropiados, por lo general no es peligrosa para los animales que la consumen. Especialmente después de que los herbicidas se hayan secado sobre la vegetación, solo podrán encontrase pequeñas cantidades. La aplicación excesiva o el uso incorrecto de compuestos a menudo son evidentes por los daños en el césped, los cultivos u otro follaje.

El potencial residual para la mayoría de estos agentes es bajo. Sin embargo, en aplicaciones agrícolas, no se puede excluir la escorrentía y la llegada al agua de bebida. La administración accidental de concentrados de herbicidas en los sistemas de abrevadero del ganado es poco común, pero puede ocurrir si el producto sobrante se almacena en recipientes que carecen de etiquetado preciso o están etiquetados como medicamentos para el agua. Además, se han informado anecdóticamente fallos en los bebederos que causan una posible exposición en los animales. Debe explorarse la posible presencia de residuos si los animales destinados a la producción de alimentos están expuestos a herbicidas en el agua.

La mayoría de los problemas de salud en animales son resultado de una exposición a cantidades excesivas de herbicidas debido a una utilización o almacenaje de los recipientes inapropiada o descuidada. Cuando los herbicidas se usan correctamente, los problemas de intoxicación son raros, en la práctica veterinaria. Con algunas excepciones, solamente cuando los animales tienen acceso directo al producto, se produce la intoxicación aguda.

Los signos clínicos agudos no suelen derivar en un diagnóstico, aunque los signos gastrointestinales agudos son frecuentes. Se deben excluir todos los diagnósticos diferenciales frecuentes en animales con aparición repentina de signos clínicos de la enfermedad o muerte súbita. La historia clínica del caso es crucial. La aparición de la enfermedad después de alimentarse, la fumigación de los pastos o cosechas adyacentes a pastos, un cambio del alojamiento o una exposición directa pueden conducir a un diagnóstico precoz de la intoxicación por herbicida.

En general, la naturaleza de la exposición es difícil de identificar, ya que los herbicidas pueden almacenarse en recipientes mal etiquetados o sin etiquetar. La exposición puede causarse por un escape de líquido no detectado en los recipientes, polvo de bolsas rotas o dañadas cerca de una fuente de alimentación, o una confusión visual con un ingrediente de la dieta o suplemento. Una vez que se ha identificado el origen de la sustancia química, se debe contactar con un centro de control de intoxicación animal para obtener información sobre los tratamientos, pruebas de laboratorio y posibles consecuencias.

Las enfermedades crónicas causadas por herbicidas son aún más difíciles de diagnosticar debido a la gran cantidad de productos a los que pueden estar expuestos los animales, la dificultad para identificar un compuesto específico y establecer los tiempos reales de exposición, y, con frecuencia, la falta de especificidad de los signos clínicos. Los antecedentes de uso de herbicidas en las cercanías de los animales, de su alimento o de una fuente de agua, o un cambio gradual en el rendimiento o en el comportamiento de los animales a lo largo de un periodo prolongado, pueden sugerir una enfermedad crónica. En algunas ocasiones, la fabricación o el almacenamiento de herbicidas en las cercanías están implicados.

Son esenciales las muestras de las posibles fuentes (p. ej., alimento y agua contaminados) para el análisis de residuos, así como de tejidos tomados en la necropsia de animales expuestos. Se puede tardar meses o incluso años en identificar con éxito un problema de exposición crónica.

Para reconocer si un animal se ha expuesto a herbicidas o a una intoxicación accidental, se han establecido procedimientos analíticos estandarizados para la investigación diagnóstica de materiales biológicos y se incluyen bajo el término biomonitorización. La biomonitorización precisa es una herramienta importante para evaluar la exposición a herbicidas mediante la medición de los niveles de sustancias químicas, sus metabolitos o estructuras, o funciones biológicas alteradas en materiales biológicos (p. ej., orina, sangre o componentes sanguíneos, aire exhalado, cabello o uñas y tejidos). El uso de orina presenta ventajas debido a su fácil disponibilidad. Como tal, con el fin de evaluar la exposición y el riesgo para la salud de los animales expuestos, la orina se ha utilizado para la biomonitorización de varios herbicidas:

  • 2,4‑D

  • 2,4,5‑T

  • ​MCPA (ácido 2‑metil‑4‑clorofenoxiacético)

  • atrazina

  • diurón

  • alaclor

  • metolaclor

  • paraquat

  • diquat

  • imazapir

  • imazapic

  • imazetapir

  • imazamox

  • imazaquín

  • imazametabenz-metil

Si se sospecha de intoxicación y se desea una biomonitorización, los médicos deben comunicarse con los laboratorios para confirmar si es posible realizar pruebas para dichos agentes y metabolitos, ya que las pruebas son limitadas en muchos laboratorios de diagnóstico.

Pros y contras

  • Si se sospecha de intoxicación y se desea una biomonitorización, los médicos deben comunicarse con los laboratorios para confirmar si es posible realizar pruebas para dichos agentes y metabolitos, ya que las pruebas son limitadas en muchos laboratorios de diagnóstico.

Cuando se sospecha de intoxicación, el primer paso para su control es evitar una mayor exposición. Los animales deben alejarse de cualquier posible fuente antes de intentar su estabilización y apoyo. Si hay signos de que la vida está amenazada, se debe empezar con las maniobras de estabilización del animal mediante métodos generales de atenuación.

Si se sospecha de intoxicación, se recomienda la participación de un veterinario. Los médicos deben considerar la posibilidad de acudir a un centro de toxicología o a un toxicólogo veterinario para obtener información adicional sobre los signos clínicos asociados a la intoxicación y los posibles tratamientos. Cuando están disponibles, los tratamientos con antídotos específicos pueden ayudar a confirmar el diagnóstico.

Siempre que el tiempo lo permita, debe completarse una investigación e historia clínica más detalladas. Se debe informar al propietario y al veterinario sobre la necesidad de proporcionar toda la información para determinar con éxito la fuente de la intoxicación, p. ej., uso no autorizado o almacenamiento inadecuado de una sustancia química.

Toxicidad y tratamiento de la intoxicación por herbicidas

Existen >200 principios activos usados como herbicidas; sin embargo, algunos de ellos están obsoletos o ya no se usan. De todos estos principios activos, varios se han evaluado para determinar su potencial tóxico y se describen a continuación. Puede obtenerse información más específica de la etiqueta y del fabricante, de servicios de extensión cooperativa o de centros de control toxicológico.

La toxicidad de los herbicidas puede verse alterada por la presencia de otros ingredientes activos (como impurezas, tensioactivos, estabilizadores, emulsionantes) en el producto. Con algunas excepciones, los nuevos herbicidas tienen un bajo nivel de toxicidad para los mamíferos. Sin embargo, algunos herbicidas tienen efectos adversos en el desarrollo del embrión y la reproducción en animales de experimentación. Una lista de estos productos químicos y sus efectos se resume en la tabla .

Tabla
Tabla

Rol de los bioherbicidas en la intoxicación por herbicidas

Los bioherbicidas son compuestos o metabolitos secundarios derivados de microorganismos, como hongos, bacterias o protozoos, o de residuos o extractos vegetales fitotóxicos y se utilizan para el control biológico de las malas hierbas. Aunque se han lanzado numerosos y diferentes productos, no todos los bioherbicidas se comercializan a nivel mundial.

La eficiencia y la eficacia de los bioherbicidas se ven obstaculizadas por los cambios en las condiciones climáticas, los niveles de humedad, la composición del suelo, la temperatura y la fisiología vegetal, y estos factores pueden obstruir aún más la aplicación e integración de los bioherbicidas (1).

Conceptos clave

  • Numerosos productos herbicidas compuestos por diversos agentes químicos están fácilmente disponibles.

  • La mayoría de los herbicidas actuales y recientemente desarrollados poseen un bajo potencial tóxico y son relativamente seguros en las especies de mamíferos.

  • El diagnóstico definitivo de la intoxicación por herbicidas en animales, ya sea aguda o crónica, es complicado.

Para más información

Referencias

  1. Raza T, Qadir MF, Imran S, et al. Bioherbicides: revolutionizing weed management for sustainable agriculture in the era of One-healthCurr ResMicrob Sci. 2025;8:100394. doi:10.1016/j.crmicr.2025.100394