A finales de 2019, la EPA propuso el registro de la alfa cloralosa, un compuesto anestésico, para su uso como producto raticida. Aunque la α-cloralosa no está disponible comercialmente en EE. UU., la exposición a este compuesto puede ser algo que se puede anticipar.
El mecanismo exacto que causa los signos del SNC no se comprende del todo; sin embargo, la α-cloralosa puede causar efectos estimulantes y depresores. La toxicosis por relevo puede presentarse, sobre todo en gatos con evidencia radiográfica de cadáveres de ratones en el estómago y signos clínicos. Los gatos son más sensibles que los perros; la dosis letal mínima en gatos es de 100 mg/kg, mientras que en los perros es de 600-1000 mg/kg.
Los signos clínicos de la ingestión pueden incluir efectos en el SNC dependientes de la dosis, como excitación, depresión, temblores, hiperestesia, convulsiones, hipotermia (más común en gatos), hipersalivación, miosis, ataxia y coma (más común en gatos).
Los objetivos principales en el tratamiento son el manejo de los signos del SNC y la regulación de la temperatura, como el uso de anticonvulsivos para controlar las convulsiones, el calentamiento o enfriamiento activo y la oxigenación adecuada en pacientes comatosos. Limitar la estimulación cuando hay hiperestesia también puede ser útil. Se debe seguir tratando con cuidados de apoyo hasta que se resuelvan los signos clínicos, en general en 1-3 días.
El pronóstico es favorable con cuidados de apoyo adecuados.