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Pólipos inflamatorios en gatos

(pólipos nasofaríngeos, pólipos auditivos)

PorJason B. Pieper, DVM, MS, DACVD, Iowa State University
Revisado/Modificado Modificado jul 2025
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Los pólipos inflamatorios (también llamados pólipos aurales, pólipos nasofaríngeos o pólipos orofaríngeos) son crecimientos o masas que se encuentran en los oídos, la nariz y la garganta de los gatos.

Etiología y fisiopatología de los pólipos inflamatorios en gatos

Se originan desde la capa mucosa de la bulla timpánica, la mucosa faríngea o el tubo auditivo. La etiología exacta aún no se ha dilucidado completamente; sin embargo, se han propuesto causas genéticas, congénitas e infecciosas. Los pólipos inflamatorios no son neoplásicos (es decir, son benignos).

Aunque se ha considerado que la inflamación crónica de las vías respiratorias superiores (por ejemplo, a causa de infecciones virales u otitis media bacteriana crónica) es un factor que conduce al desarrollo de pólipos inflamatorios, no se ha demostrado una asociación clara con varias infecciones bacterianas (Mycoplasma spp., Bartonella spp., Chlamydophila felis) y virales (calicivirus felino, herpesvirus felino 1) (1). No se han identificado virus como el calicivirus felino y el herpesvirus felino 1 en el tejido del pólipo (2). No existe relación con el estado del retrovirus felino.

Los pólipos inflamatorios pueden crecer en el conducto auditivo externo, el oído medio, la nariz o la nasofaringe.La enfermedad clínica se desarrolla dependiendo de la extensión y la ubicación de la masa.

Epidemiología de los pólipos inflamatorios en gatos

Los pólipos inflamatorios ocurren con más frecuencia en gatos y rara vez en perros. Existe una predilección por la edad de jóvenes o adultos jóvenes (de 3 meses a 5 años de edad). No hay predilección por el sexo ni por la raza.

Hallazgos clínicos de los pólipos inflamatorios en gatos

Los pólipos inflamatorios aparecen como masas lisas, rosadas, carnosas y pedunculadas (vea la de pólipos).

Aunque algunos gatos con pólipos en el oído medio se ven afectados de manera asintomática, la extensión de los pólipos puede conllevar a otitis externa, otitis media, otitis interna o nasofaringitis.

Los signos clínicos de los pólipos inflamatorios están asociados con el área de extensión y son comúnmente crónicos y progresivos.

Los signos clínicos de los pólipos aurales inflamatorios incluyen los siguientes:

  • sacudidas de la cabeza,

  • Otorrea

  • Síndrome de Horner (pupila contraída [miosis], tercer párpado elevado, ojo hundido en la cabeza [enoftalmos] y caída del párpado superior [ptosis] en el lado afectado de la cara)

  • Inclinación de la cabeza.

  • Ataxia

  • Nistagmo

  • Dar vueltas

  • Parálisis del nervio facial

Los signos clínicos de los pólipos inflamatorios nasofaríngeos son los siguientes: secreción nasal, respiración estertórea, estornudos, disfagia y disnea.

Diagnóstico de pólipos inflamatorios en gatos

  • Examen físico, incluida la otoscopia

  • Radiografía, tomografía computarizada y resonancia magnética

  • Examen histológico.

La evaluación de los gatos para detectar pólipos inflamatorios debe incluir el examen de ambos conductos auditivos y la nasofaringe.

El diagnóstico de los pólipos aurales implica el examen otoscópico del conducto horizontal. Puede ser necesario lavar la secreción purulenta de la bulla timpánica y retirarla del conducto auditivo para poder visualizar el pólipo. Es posible que se requiera sedación o anestesia general.

La membrana timpánica puede estar intacta si el pólipo no se ha extendido al oído externo.

El uso de un videotoscopio facilita mucho la visualización y el tratamiento de los pólipos (vea la ).

Los pólipos nasofaríngeos que se originan en la trompa de Eustaquio se pueden observar mediante la retracción rostral del paladar blando.

La radiografía de las bullas timpánicas puede revelar opacidades en la bulla afectada.

La TC o RM pueden ser útiles cuando se sospecha una masa en la bulla timpánica que no se visualiza con el otoscopio.

El diagnóstico definitivo se basa en el examen histológico.

Tratamiento de pólipos inflamatorios en gatos

  • Cirugía

  • Esteroides

  • Antimicrobianos

Existen técnicas mínimamente invasivas y quirúrgicas para extirpar los pólipos inflamatorios.

Para los pólipos que se extienden hacia el conducto auditivo externo o debajo del paladar blando, la técnica más simple es la avulsión por tracción, lo cual podría tener una tasa de recidiva más baja si se realiza con un abordaje lateral y si se extrae la base.

Aunque la avulsión por tracción es un abordaje razonable de primera línea, algunos cirujanos consideran la osteotomía ventral de la bulla timpánica como tratamiento de elección.

En los gatos con otitis crónica y estenosis posterior del conducto auditivo horizontal, la osteotomía ventral de la bulla timpánica podría ser la única forma de abordar la masa.

La extracción incompleta de la base del pólipo mediante avulsión por tracción solamente conduce a una rápida recidiva y a un retorno de los signos clínicos en el 15-50 % de los gatos. La administración de esteroides tópicos en la bulla timpánica durante 30 a 45 días parece retrasar este nuevo crecimiento.

También está indicado el tratamiento antimicrobiano sistémico, basado en el cultivo del material extraído de la bulla timpánica durante la cirugía.

Conceptos clave

  • Los signos clínicos de los pólipos aurales van desde rascarse la oreja, sacudir la cabeza y otorrea hasta síndrome de Horner, inclinación de la cabeza, ataxia y nistagmo.

  • Los signos clínicos de los pólipos nasofaríngeos van desde secreción nasal u ocular, respiración estertórea y estornudos hasta disfagia o disnea.

  • El diagnóstico se puede basar en el examen de los conductos auditivos y la nasofaringe, o podría necesitar imágenes avanzadas.

  • El tratamiento consiste en la extirpación del pólipo.

Para más información

Referencias

  1. Klose TC, MacPhail CM, Schultheiss PC, Rosychuk RA, Hawley JR, Lappin MR. Prevalence of select infectious agents in inflammatory aural and nasopharyngeal polyps from client-owned cats. J Feline Med Surg. 2010;12(10):769-774. doi:10.1016/j.jfms.2010.05.013

  2. Veir JK, Lappin MR, Foley JE, Getzy DM. Feline inflammatory polyps: historical, clinical, and PCR findings for feline calici virus and feline herpes virus-1 in 28 cases. J Feline Med Surg. 2002;4(4):195-199. doi:10.1053/jfms.2002.0172