VERSIÓN PARA PROFESIONALES

Insuficiencia pancreática exocrina en perros y gatos

PorJörg M. Steiner, Med Vet, Dr Med Vet, PhD, DACVIM-SAIM, DECVIM-CA, AGAF, Texas A&M University System
Revisado/Modificado Modificado sept 2025
v3266874_es

La insuficiencia pancreática exocrina se debe a una disminución de la síntesis y secreción de enzimas digestivas por parte del páncreas. Los signos clínicos más comunes son pérdida de peso y un gran volumen de heces blandas. Los perros también suelen estar polifágicos. El diagnóstico se establece con la prueba de la inmunorreactividad de la lipasa pancreática. El tratamiento incluye la terapia de reemplazo de enzimas pancreáticas y la suplementación con cobalamina.

La insuficiencia pancreática exocrina (IPE) es un síndrome causado por la insuficiente síntesis y secreción de enzimas digestivas por parte del pancreas exocrino.

La IPE es menos común que la pancreatitis tanto en los perros como en los gatos, pero es el segundo trastorno pancreático exocrino más común en ambas especies.

Etiología y fisiopatología de la insuficiencia pancreática exocrina en perros y gatos

La atrofia acinar pancreática es la causa más común de insuficiencia pancreática exocrina en los Pastores alemanes, Collies de pelo largo y Eurasiers (Eurasians), mientras que la pancreatitis crónica es la causa más común en los perros de otras razas y en los gatos.

Entre las causas poco frecuentes de IPE en los perros y gatos, se incluyen las masas pancreáticas y extrapancreáticas que causan una obstrucción del conducto pancreático.

Etiología y patogénesis de la insuficiencia pancreática exocrina en perros y gatos

El páncreas exocrino tiene una reserva funcional considerable, alrededor del 90 % o más de la cual debe perderse antes de que aparezcan signos clínicos de IPE.

Las enzimas acinares pancreáticas desempeñan un papel integral en la asimilación de todos los macronutrientes principales, y su falta conduce principalmente a una mala digestión. Sin embargo, los animales con IPE también muestran signos de malabsorción, cuya base patogénica es menos conocida. Los nutrientes que quedan en el lumen del intestino dan lugar a heces blandas, voluminosas y esteatorrea.

La falta de absorción de nutrientes también provoca pérdida de peso y puede causar deficiencias vitamínicas.

En los animales con IPE a raíz de una pancreatitis crónica, la destrucción de los tejidos pancreáticos puede no estar limitada a las células acinares, y puede presentarse diabetes mellitus de forma simultánea.

La absorción de cobalamina depende de la síntesis y secreción adecuada de factores intrínsecos. Tanto en los perros como en los gatos, el páncreas exocrino sintetiza y secreta la mayor parte del factor intrínseco, y la mayoría de los perros y casi todos los gatos con IPE sufren deficiencia de cobalamina. Además, en un estudio de perros con IPE, la deficiencia de cobalamina fue el único factor de riesgo independiente para un mal desenlace (1).

Perlas y trampas

  • Tanto en los perros como en los gatos, el páncreas exocrino sintetiza y secreta la mayor parte del factor intrínseco, y >80 % de los perros y casi todos los gatos con IPE sufren deficiencia de cobalamina.

Se han descrito otras hipovitaminosis en los animales con IPE (2). Por ejemplo, se ha reportado una deficiencia de vitamina K que causa coagulopatía en algunos gatos con IPE (3).

Epidemiología de la insuficiencia pancreática exocrina en perros y gatos

La insuficiencia pancreática exocrina a causa de una atrofia acinar pancreática es más frecuente en los Pastores alemanes adultos jóvenes, pero también se ha descrito en los Collies de pelo largo y los Eurasiers.

Los perros con IPE por otras causas y los gatos pueden ser de cualquier edad y raza.

Hallazgos clínicos de la insuficiencia pancreática exocrina en perros y gatos

Los signos clínicos de IPE que se notifican con mayor frecuencia son la pérdida de peso y las heces blandas; además, los perros también suelen tener polifagia.

En algunos pacientes se observan vómitos y anorexia, que pueden ser un signo de alguna afección concomitante además de la IPE.

Las heces generalmente son pálidas, blandas y voluminosas y pueden ser malolientes. En raras ocasiones, se puede observar diarrea líquida.

En una pequeña parte de los gatos con IPE, el alto contenido de grasa en las heces puede dar un aspecto grasiento al pelaje, especialmente en la región perianal y de la cola.

Diagnóstico de la insuficiencia pancreática exocrina en perros y gatos

  • Determinación de la inmunorreactividad sérica similar a la tripsina

  • Medición de las concentraciones séricas de cobalamina y folato

Una concentración sérica baja de inmunorreactividad similar a la tripsina (TLI) (≤5,5 μg/L en perros o ≤8,0 μg/L en gatos) sugiere un diagnóstico de insuficiencia pancreática exocrina.

Dado que la digestión de un macronutriente se puede lograr por más de una enzima, la falta de secreciones pancreáticas exocrinas produce necesariamente signos clínicos. Por ejemplo, se ha reportado IPE asintomática en varios Pastores alemanes. Estos perros tenían concentraciones séricas de TLI gravemente disminuidas y falta de tejido pancreático exocrino, pero ningún signo clínico de IPE o solo alguno intermitente.

Se ha validado un ensayo que mide la elastasa fecal en perros. Por desgracia, algunos perros sanos o con enfermedades crónicas del intestino delgado pueden tener una concentración de elastasa fecal muy baja, lo que hace que esta prueba sea mucho menos fiable que la concentración sérica de TLI.

Las concentraciones séricas de cobalamina y folato deben evaluarse rutinariamente en pequeños animales con sospecha de IPE.

Tratamiento de la insuficiencia pancreática exocrina en perros y gatos

  • Terapia de reemplazo con enzima pancreática (PERT)

  • Suplementación con cobalamina

  • Cambios en la dieta

La mayoría de los perros y gatos con insuficiencia pancreática exocrina pueden tratarse exitosamente con una PERT.

Existen varias formulaciones enzimáticas para la PERT. Los polvos son más eficaces que los comprimidos, las cápsulas y, especialmente, los productos con recubrimiento entérico.

Inicialmente, en el caso de los perros, se debe dar 1 cucharadita/10 kg de peso en cada comida, y en el caso de los gatos, 1 cucharadita/gato en cada comida.

El tejido pancreático fresco puede ser una alternativa viable al polvo; 30-90 g de páncreas crudo picado pueden reemplazar 1 cucharadita de extracto pancreático. El páncreas crudo se puede mantener congelado durante varios meses sin que pierda su actividad enzimática.

No es necesario preincubar los alimentos con enzimas pancreáticas ni suplementarlos con sales.

Una vez que se hayan resuelto los signos clínicos por completo, puede disminuirse la dosis lentamente hasta alcanzar la dosis eficaz más baja. Sin embargo, la dosis eficaz más baja puede variar entre lotes de enzimas. En un estudio, se informó sangrado oral en 3 de 25 perros con IPE tratados con suplementos de enzimas pancreáticas; el sangrado se detuvo en los tres perros tras la disminución de la dosis (4). Humedecer la mezcla de comida y polvo pancreático puede disminuir la frecuencia de este efecto secundario no deseado.

A pesar de que la PERT disminuye los signos clínicos en casi todos los animales, no se normaliza la absorción de nutrientes, especialmente la de grasas. Se ha sugerido procurar una dieta baja en grasas para adaptarse a la deficiente digestión de las grasas, pero esto puede disminuir aún más la asimilación de las grasas y provocar deficiencias de vitaminas liposolubles o ácidos grasos esenciales y, por lo tanto, no se recomienda.

Algunos tipos de fibra alimentaria interfieren en la actividad de las enzimas pancreáticas, y se debe proporcionar una dieta baja en fibras insolubles o no fermentables. Se pueden administrar, por el contrario, fibras fermentables (por ejemplo, fructooligosacáridos, pulpa de remolacha o similar).

La suplementación enzimática por sí sola puede no resolver completamente los signos clínicos; la deficiencia de cobalamina debe considerarse como una posible causa.

Deben administrarse suplementos de cobalamina a aquellos perros y gatos que tengan deficiencia de cobalamina, según una concentración sérica de cobalamina gravemente disminuida, ya sea por vía parenteral (perros: 25 μg/kg por vía SC una vez por semana; gatos: 250 μg/gato por vía SC una vez por semana) o por vía oral (perros: 25 μg/kg por vía oral cada 24 horas; gatos: 250 μg/gato por vía oral cada 24 horas).

Es posible que algunos animales no respondan a la suplementación enzimática ni a la terapia con cobalamina, y es probable que sufran una enfermedad concurrente del intestino delgado. Los animales con IPE suelen tener disbiosis concurrente del intestino delgado y pueden beneficiarse de una terapia antimicrobiana (por ejemplo, tilosina) o de un trasplante de microbiota fecal (FMT). Algunos animales con IPE también presentanenteropatía inflamatoria crónica (a menudo denominada enfermedad inflamatoria intestinal).

Aunque la terapia antiácida es innecesaria en la mayoría de los casos de IPE, en aquellos pacientes que no responden a la PERT, se puede intentar administrar un inhibidor de la bomba de protones (por ejemplo, omeprazol, 0,7-1,0 mg/kg cada 12 horas) para prevenir la inactivación de las enzimas pancreáticas durante el tránsito al intestino delgado.

Pronóstico de la insuficiencia pancreática exocrina en perros y gatos

La IPE es el resultado de una pérdida irreversible de tejido acinar pancreático en la mayoría de los casos, y la recuperación es rara. Sin embargo, con el manejo y el control adecuados, los animales afectados generalmente aumentan de peso rápidamente, eliminan heces normales y pueden llevar una vida normal.

Conceptos clave

  • La insuficiencia pancreática exocrina se diagnostica mediante la medición de la concentración sérica de inmunorreactividad similar a la tripsina.

  • El tratamiento de los perros y gatos con IPE incluye la terapia de reemplazo de enzimas pancreáticas y la suplementación con cobalamina.

Para más información

Referencias

  1. Batchelor DJ, Noble PJ, Taylor RH, Cripps PJ, German AJ. Prognostic factors in canine exocrine pancreatic insufficiency: prolonged survival is likely if clinical remission is achieved. J Vet Intern Med. 2007;21(1):54-60. doi:10.1111/j.1939-1676.2007.tb02928.x

  2. Barko PC, Williams DA. Serum concentrations of lipid-soluble vitamins in dogs with exocrine pancreatic insufficiency treated with pancreatic enzymes. J Vet Intern Med. 2018;32(5):1600-1608. doi:10.1111/jvim.15292

  3. Perry LA, Williams DA, Pidgeon G, Boosinger TR. Exocrine pancreatic insufficiency with associated coagulopathy in a cat. J Am Anim Hosp Assoc. 1991;27(1):109-114.

  4. Rutz GM, Steiner JM, Williams DA. Oral bleeding due to pancreatic enzyme supplementation in three dogs with exocrine pancreatic insufficiency (EPI). J Am Vet Med Assoc. 2002;221(12):1714-1716. doi:10.2460/javma.2002.221.1716