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Infestaciones por Trichinella spp. en animales

Triquinelosis (triquinosis)

Revisión completa: feb 2026 PorEdoardo Pozio, PhD, Istituto Superiore di Sanità
Última actualización: feb 2026
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La triquinelosis es una enfermedad zoonótica causada por la infestación por Trichinella spp., que afecta a mamíferos (incluidos humanos), aves y reptiles. La forma más frecuente de infestación para el ser humano es la ingestión de carne de cerdo mal cocinada. Mientras que la infestación en animales no se suele detectar y tiene una importancia clínica mínima, la triquinelosis es un riesgo importante para la salud pública humana a nivel mundial. La prevención de la enfermedad en los humanos se logra mediante prácticas apropiadas de inspección de la carne y una cocción o congelación adecuada de esta y de los productos cárnicos.

Las infestaciones por Trichinella spp. están causadas por vermes redondos (nematodos) en mamíferos, incluidos los humanos, así como en aves y algunas especies de reptiles. Los mamíferos omnívoros y carnívoros pueden verse afectados.

En los seres humanos, estos parásitos causan triquinosis, una enfermedad parasitaria de importancia para la salud pública. La infestación en humanos es el resultado del consumo de carne o productos derivados de la carne infestados e insuficientemente cocidos, generalmente carne de cerdo doméstico o salvaje, pero también carne de oso, caballo o morsa. En ocasiones, los causantes han sido carne o productos cárnicos de otras especies.

Los animales infestados de forma natural no muestran ningún signo clínico de la enfermedad, excepto en casos raros, aunque se ha descrito que pueden albergar 9000 larvas de parásitos por gramo de tejido muscular (1). No existe tratamiento para la triquinelosis en animales, y las infestaciones por Trichinella spp. se detectan solo mediante pruebas de laboratorio post mortem de muestras de tejido muscular. Existen varias pruebas específicas disponibles. El número de casos humanos ha disminuido considerablemente en los últimos 50 años, en parte debido al traslado a instalaciones de producción modernas (con menos confinamiento), que disminuyen o eliminan la exposición de los cerdos domésticos a animales sinantrópicos salvajes y susceptibles.

Etiología y epidemiología de la infestación por Trichinella spp.

El género Trichinella se considera actualmente un complejo de diez especies y tres genotipos adicionales (T6, T8 y T9) de estatus taxonómico indeterminado. Aparte de la existencia de dos clados definidos por la presencia o ausencia de una cápsula de colágeno (quiste) que rodea a las larvas del parásito en los músculos infestados, no hay diferencias morfológicas. Cada taxón puede identificarse mediante la prueba de PCR y la secuenciación del ADN realizada en larvas recogidas de muestras de músculos de animales o humanos infestados.

T. spiralis (T1) es la más común y ampliamente distribuida de las especies encapsuladas que afectan a las personas y a los animales domésticos en las regiones templadas; tiene una alta infectividad para los cerdos y los roedores, presenta baja resistencia a la congelación y es ampliamente infectiva para la mayoría de los hospedadores silvestres (vida salvaje). Las otras especies formadoras de quistes son las siguientes:

  • T. nativa (T2), que se encuentra en los carnívoros árticos y subárticos, en los que las larvas pueden sobrevivir a la congelación hasta 5 años.

  • T. britovi (T3), que se encuentra principalmente en carnívoros y más raramente en cerdos domésticos y silvestres en todo el continente europeo, el noroeste de África y el sudoeste de Asia.

  • T. murrelli (T5), restringida a los carnívoros de las regiones templadas de América del Norte.

  • T. nelsoni (T7), que se encuentra en carnívoros y con menos frecuencia en cerdos silvestres en el este y sur de África.

  • T. patagoniensis (T12), que se encuentra en carnívoros de América del Sur.

  • T. chanchalensis (T13), que se encuentra en carnívoros de áreas restringidas del noroeste de Canadá y Alaska

Existen otros tres genotipos encapsulados de Trichinella:

  • T6, que es muy similar a T. nativa y se encuentra en carnívoros de las regiones árticas y subárticas de América del Norte.

  • T8, que muestra similitudes con T. britovi y está presente en carnívoros del sur de África.

  • T9, que se ha identificado solo en carnívoros de Japón.

Tres especies adicionales constituyen el clado no encapsulado (es decir, carecen de quiste en el músculo infestado):

  • T. pseudospiralis (T4) tiene una distribución cosmopolita y es la única especie capaz de infestar a mamíferos y aves.

  • T. papuae (T10) circula entre mamíferos (por ejemplo, cerdos silvestres) y reptiles (cocodrilos de agua salada y tortugas de caparazón blando) de Australasia y el sudeste asiático.

  • T. zimbabwensis (T11) infesta a los mamíferos carnívoros (p. ej., leones, leopardos, hienas manchadas), los cocodrilos del Nilo y los varanos del Nilo en el África subsahariana.

La infestación se produce por la ingestión de larvas que parasitan las células musculares estriadas (consulte la imagen del ciclo de vida de Trichinella a continuación). La pared del quiste se digiere en el estómago y las larvas libres penetran en la mucosa duodenal y yeyunal. En aproximadamente 4 días, las larvas se convierten en adultos sexualmente maduros. Después de la cópula, las hembras (3-4 mm) penetran más profundamente en la mucosa y descargan larvas vivas (hasta 1500) durante unas 4-16 semanas. Después de la reproducción, los gusanos adultos mueren y suelen digerirse. Las larvas jóvenes (0,1 mm) migran a través del sistema linfático y se transportan por el sistema portal hacia la circulación periférica y alcanzan el músculo estriado, donde penetran en las células musculares individuales. Crecen rápidamente (hasta 1 mm) y comienzan a enroscarse dentro de la célula, por lo general una por célula.

En los taxones encapsulados, la formación de cápsulas comienza alrededor de 15 días después de la infestación y se completa a las 4-8 semanas, momento en el cual las larvas son infestantes. Las células infestadas degeneran a medida que crecen las larvas. A continuación, se produce la calcificación, a diferentes velocidades en los distintos hospedadores. Las larvas permanecen viables en los quistes durante años y su desarrollo continuará solo si son ingeridas por otro hospedador adecuado. Los músculos más afectados en los cerdos son el diafragmático, el lingual, el masetero y los intercostales.

Hallazgos clínicos y diagnóstico de las infestaciones por Trichinella spp.

  • Examen microscópico de muestras de biopsia de músculo estriado

  • Digestión artificial de tejidos musculares mediante una solución de HCl-pepsina

La mayoría de las infestaciones por Trichinella en animales domésticos y salvajes no se diagnostican. En humanos, las infestaciones intensas pueden producir una enfermedad grave con tres fases clínicas (intestinal, invasión muscular y convaleciente) y, esporádicamente, la muerte.

El examen microscópico de una muestra de biopsia muscular (por lo general, del diafragma) puede confirmar, pero no excluir necesariamente, la infestación por Trichinella spp. El ELISA que utiliza antígenos excretores-secretores (ES) es un medio fiable para detectar anticuerpos contra Trichinella en cerdos; sin embargo, esta prueba es útil solo para la vigilancia epidemiológica, debido a los largos márgenes de detección y a las reacciones cruzadas con otros patógenos. Puede no producirse una seroconversión hasta semanas tras la infestación, aunque es posible detectar una cantidad de tan solo 0,01 larvas por gramo de tejido. Además, es posible que los anticuerpos contra Trichinella ya no sean detectables incluso en animales que aún albergan larvas infestantes.

Pros y contras

  • Es posible que los anticuerpos contra Trichinella ya no sean detectables mediante ELISA, incluso en animales que aún albergan larvas infestantes.

La prueba diagnóstica de referencia, para detectar la infestación por Trichinella en animales, es la digestión artificial de muestras de tejido muscular con una solución de HCl-pepsina. Esta prueba no incluye ningún control y requiere personal específicamente capacitado. El ELISA con antígenos ES es el medio de diagnóstico más utilizado para detectar infestaciones por Trichinella en seres humanos con seroconversión que se produce entre 2 y 3 semanas después de la infestación. Sin embargo, en personas infestadas por pocas larvas, la seroconversión puede darse después de 5-6 semanas, cuando se han recuperado del todo.

No suele existir tratamiento para los animales. Los seres humanos infestados reciben tratamiento con albendazol o mebendazol y corticoesteroides. Dado que los antihelmínticos se absorben mal en la luz intestinal, no suelen alcanzar las larvas enquistadas en las células musculares. En general, cuanto más tarde se prescriba el tratamiento, mayor será la probabilidad de que los humanos infestados alberguen larvas viables durante años.

Control de infestaciones por Trichinella spp.

  • Control de roedores en pocilgas

  • Supervisión apropiada de los alimentos para consumo animal

  • Prácticas de inspección de la carne

  • Calentamiento o congelación adecuados de la carne de cerdo para consumo humano

El tratamiento de las infestaciones por Trichinella es generalmente poco práctico en animales. El objetivo es evitar que todos los animales y humanos ingieran larvas viables de Trichinella y, por lo tanto, se infesten con ellas. En el caso de los cerdos, esto se puede lograr con un manejo adecuado, que debe incluir el control de los roedores, cocinar los desperdicios con los que se alimentan los cerdos durante 30 minutos a 100 °C y prevenir el canibalismo (es decir, la caudofagia) y el acceso a animales silvestres muertos. Según se informa, nunca se ha detectado una infestación por Trichinella spp. en cerdos criados en condiciones de estabulación controlada (2).

La inspección de la carne para detectar triquinas viables en el momento del sacrificio (por medio de métodos de digestión) previene la infestación en humanos en muchos países. En la UE, todos los animales sensibles a Trichinella destinados al consumo humano deben someterse a pruebas de detección de estos parásitos mediante pruebas de digestión artificial, a menos que los cerdos procedan de explotaciones controladas. En América del Norte, se asume que la carne de cerdo puede estar infestada; por lo tanto, los productos de cerdo etiquetados como «listos para consumo» tienen que haberse procesado mediante un calentamiento, congelación o curación adecuados para destruir las larvas antes de su comercialización. Otros productos de carne de cerdo deben cocinarse para asegurarse de que todo el tejido alcance una temperatura interna de 63 °C para asados o de 71 °C para carnes molidas (3).

Pros y contras

  • No se puede confiar en la congelación para matar las larvas en la carne que no sea de cerdo, ya que las larvas pueden sobrevivir en el tejido muscular congelado durante años.

Congelar la carne de cerdo a una temperatura adecuada durante un tiempo apropiado también es eficaz (−15 °C durante 20 días, −23 °C durante 10 días o −30 °C durante 6 días). No se puede confiar en la congelación para eliminar los quistes en la carne que no sea de cerdo. Por ejemplo, las larvas de T. nativa pueden sobrevivir en el músculo congelado de los osos hasta 5 años (4).

Conceptos clave

  • Los mamíferos carnívoros y omnívoros silvestres son los principales huéspedes reservorios de los parásitos Trichinella spp.

  • Las prácticas de cría de alto riesgo incluyen la alimentación intencional de desperdicios de comida, que pueden contener restos de carne de cerdo, o la exposición no intencional a cadáveres de cerdos muertos o animales silvestres infestados a través de pastos libres no protegidos.

  • Los animales infestados naturalmente no muestran ningún signo clínico de infestación, excepto en raras ocasiones. No existe tratamiento.

  • Las pruebas serológicas (ELISA) se pueden utilizar para controlar la infestación en las piaras de cerdos, pero no detectarán a todos los animales infestados.

Para más información

Referencias

  1. Bell RG, McGregor DD. Rapid expulsion of Trichinella spiralis: coinduction by using antigenic extracts of larvae and intestinal stimulation with an unrelated parasite. Infect Immun. 1980;29(1):194-199. doi:10.1128/iai.29.1.194-199.1980

  2. Gamble HR, Alban L, Hill D, Pyburn D, Scandrett B. Surveillance for Trichinellainfection in U.S. pigs raised under controlled management documents negligible risk for public health. Food Waterborne Parasitol. 2019;15:e00039. doi:10.1016/j.fawpar.2024.e00238

  3. Fresh pork from farm to table. Food Safety and Inspection Service. Departamento de Agricultura de los EE. UU. Actualizado: 10 de diciembre de 2024. Consultado el 4 de febrero de 2026. https://www.fsis.usda.gov/food-safety/safe-food-handling-and-preparation/meat-catfish/fresh-pork-farm-table

  4. Dupouy-Camay J, Murrell KD, eds. FAO/WHO/OIE guidelines for the surveillance, management, prevention, and control of trichinellosis. World Organisation for Animal Health. 2007. http://www.trichinellosis.org/uploads/FAO-WHO-OIE_Guidelines.pdf