Las lesiones o la muerte por electricidad de alto voltaje pueden ser causadas por rayos, cables eléctricos caídos, cableado defectuoso o masticación de cables eléctricos.
Los rayos se producen durante las tormentas y son estacionales. Tenga cuidado al investigar casos de electrocución, ya que las fuentes eléctricas vivas aún podrían estar presentes y ser peligrosas.
Algunos árboles tienen más probabilidades que otros de ser alcanzados por un rayo. Los árboles altos de madera dura, con sistemas de raíces anchas, son especialmente vulnerables.
Cuando las raíces de los árboles están electrificadas, pueden energizar un área de suelo más amplia. El suelo mojado o los charcos pueden electrificarse brevemente, y las líneas eléctricas caídas pueden electrificar las áreas cercanas. Un animal puede recibir una descarga eléctrica al tocar directamente el suelo húmedo electrificado, los charcos o los cables con corriente.
Las descargas eléctricas van de leves a fatales. Los rayos a menudo causan la muerte instantánea. A veces, un animal queda inconsciente después de una lesión eléctrica y se recupera en minutos u horas, pero el daño nervioso, como la parálisis o el aumento de la sensibilidad de la piel, puede continuar durante días, semanas o de forma permanente. La muerte por descarga eléctrica suele deberse a un paro cardíaco o respiratorio.
Las mascotas jóvenes, con dificultad respiratoria inexplicable, deben ser revisadas para detectar quemaduras en la boca por masticar cables, lo que también puede provocar líquido en los pulmones.
Las lesiones causadas por un rayo y las lesiones eléctricas son verdaderas emergencias. Llame al veterinario de inmediato. Incluso si la lesión parece leve, podrían desarrollarse complicaciones o choques más adelante. Los animales supervivientes podrían necesitar tratamiento sintomático y basado en los síntomas.