VERSIÓN PARA PROFESIONALES

Fluidoterapia en animales

PorAndrew Linklater, DVM, DACVECC, Veterinary Specialists of the Rockies;
Kayla R. Hanson, DVM, DACVECC, cHPV, cVMA, Animal Emergency & Referral Center of Minnesota
Revisado/Modificado Modificado nov 2025
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La función cardiaca, el volumen intravascular, el tono vascular, la integridad y la permeabilidad son cruciales para la circulación normal. Una anomalía en uno o más de estos componentes de la circulación conduce a la estimulación del sistema nervioso simpático, lo que provoca cambios compensatorios para mantener la perfusión. Se denomina choque a los cambios hemodinámicos y celulares que se desarrollan como resultado de estas anomalías.

A medida que evoluciona el choque, el oxígeno y los sustratos que se distribuyen a los tejidos resultan insuficientes para satisfacer los requerimientos de energía para el mantenimiento y la reparación celular. Si el choque evoluciona y la demanda de energía celular no puede cubrirse, se produce un fallo orgánico que conduce a la muerte. El reconocimiento precoz del tipo y de la fase del choque es vital para establecer una fluidoterapia efectiva. Una intervención a tiempo con la terapia adecuada evitará o reducirá la lesión de órganos y/o la muerte.

El choque se suele clasificar en cuatro categorías: hipovolémico, cardiogénico, distributivo y obstructivo.

  • El choque hipovolémico se desarrolla cuando hay un déficit de volumen sanguíneo ≥15 %; puede deberse a una hemorragia o a otras pérdidas de líquidos (p. ej., como ocurre con los vómitos y la diarrea intensos).

  • El choque cardiogénico se produce cuando el corazón deja de funcionar como bomba. Las causas comunes incluyen la embolia pulmonar, el taponamiento cardíaco, la insuficiencia valvular, la miocardiopatía y las arritmias cardíacas.

  • El choque distributivo está causado por una mala distribución del flujo sanguíneo fuera de la circulación central como resultado de la vasodilatación periférica. Puede estar causado por afecciones como la anafilaxia, la deficiencia de corticoesteroides (hipoadrenocorticismo e insuficiencia de corticoesteroides relacionada con una enfermedad grave) y enfermedades inflamatorias sistémicas que conducen al síndrome de respuesta inflamatoria sistémica.

  • El choque obstructivo se produce cuando se obstruye el flujo sanguíneo normal a través del aparato cardiovascular, como puede ocurrir con los émbolos, el derrame pericárdico o la dilatación gástrica y vólvulo.

Los diferentes tipos de choque pueden tener diferentes perfiles hemodinámicos durante los estadios iniciales y medios. Con frecuencia, está presente más de un tipo de choque y es probable que la hipovolemia desempeñe un papel importante en cada tipo.

La rehidratación rápida y adecuada produce el mejor resultado, con hemostasia utilizada según sea necesario. En los pacientes veterinarios, muchas etapas y categorías de choque responderán empleando solo la reanimación con fluidos; los fármacos como los antiarrítmicos y los inótropos pueden ser necesarios para el choque cardiogénico primario y los agentes vasopresores para el choque distributivo. El choque obstructivo también puede requerir el alivio de la obstrucción, como en el caso de la pericardiocentesis.

La capacidad para crear un plan eficaz de reanimación con fluidos depende de la comprensión de los diferentes compartimentos de líquidos corporales y de la dinámica del movimiento y distribución de estos entre los diferentes compartimentos.