Problemas de comportamiento en el cerdo
Los sistemas de manejo intensivo para cerdos pueden limitar su capacidad de realizar ciertos comportamientos e inducir estrés que provoque conductas anormales.
Los cerdos a menudo se alojan en entornos muy confinados y estériles, mezclados con individuos desconocidos, y deben competir por recursos como el alimento o el espacio. En consecuencia, los problemas de comportamiento comúnmente reportados incluyen una mayor agresividad entre congéneres dentro de un grupo, la disminución del rendimiento reproductivo y comportamientos estereotipados.
Por lo general, los comportamientos anormales se observan en sistemas de manejo intensivo y no en la naturaleza; cuando aparecen en libertad, suele ser en contextos anormales de confinamiento, cuando los cerdos se enfrentan a factores de estrés ambiental.
Agresividad y peleas en el cerdo
En entornos naturales, rara vez se observan agresiones ente cerdos más allá de la primera semana de vida, cuando los lechones establecen el orden de los pezones. Sin embargo, en los sistemas de cría intensiva, las agresiones entre cerdos son frecuentes.
Las agresiones motivadas por la mezcla de individuos desconocidos es una de las principales preocupaciones para el bienestar durante la producción intensiva de cerdos y cerdas en crecimiento.
La mezcla es frecuente después del destete, cuando se separan los lechones de la cerda. Durante las etapas de crecimiento y engorde, los cerdos se pueden reagrupar varias veces para cumplir con los requisitos de espacio y alimentación.
Los sistemas de producción intensiva suelen aislar a las cerdas jóvenes y maduras durante la gestación y la reproducción. No obstante, se han registrado agresiones entre individuos en jaulas vecinas.
El alojamiento de cerdas en grupo se ha vuelto más común en la producción porcina. Aunque el alojamiento grupal de las cerdas ofrece muchos beneficios para el bienestar, suelen observarse agresiones cuando se introducen nuevas cerdas en el corral. En un manejo más extensivo, también es común el reagrupamiento en función de la etapa reproductiva.
La mezcla durante el transporte y en el sacrificio también es muy común.
En cerdos en crecimiento, los productores suelen formar grupos homogéneos de individuos con pesos similares. Sin embargo, esta práctica retrasa el establecimiento de un nuevo orden social. Debido a que los cerdos tienen habilidades competitivas similares, las peleas duran más. Después de perder una pelea, los cerdos también son más propensos a tomar represalias, lo que resulta en un aumento general del número de comportamientos agresivos.
Por lo general, las peleas siguen la siguiente secuencia de comportamiento: Los animales se olfatean mútuamente durante 1 a 2 minutos, a menudo mientras vocalizan, hasta que estalla la pelea con mordiscos y empujones. Las peleas generalmente terminan cuando uno de los cerdos se retira o muestra sumisión al otro.
Con el tiempo, las peleas son reemplazadas gradualmente por amenazas, evitación y conductas de retraimiento hasta que se establece la jerarquía, generalmente a los pocos días de la introducción de los nuevos animales.
El espacio limitado en el comedero o las cantidades limitadas de alimento concentrado pueden causar agresividad incluso en grupos sociales estables. Cuando las hembras están en celo, los verracos pueden pelear y volverse muy ruidosos; se pavonean hombro con hombro, mueven las mandíbulas (produciendo saliva rica en feromonas) y finalmente se enfrentan entre sí y atacan. Pueden producirse lesiones graves, especialmente entre los verracos que todavía conservan los colmillos.
Bajo manejo intensivo, los verracos generalmente se alojan individualmente, lejos de cerdas y otros machos; por lo tanto, los casos de peleas son muy poco probables. La raza y la genética desempeñan un papel en la prevalencia de la agresión en el cerdo: Los Large White tienden a ser más agresivos que los Hampshires, que tienden a ser más agresivos que los Duroc. Las razas más delgadas tienden a ser más agresivas, cuando se las manipula, que las que tienen más grasa corporal.
Durante las peleas entre cerdos, se producen lesiones en la piel como resultado de las mordeduras. Las lesiones sufridas por las peleas tienen un impacto negativo inmediato en el bienestar de los cerdos. La agresividad también puede dificultar la ganancia de peso y afectar el rendimiento reproductivo.
Durante el celo, las cerdas pueden mostrar mucha agresividad hacia los individuos recién introducidos. La investigación ha demostrado que las cerdas sumisas exhiben menos comportamiento estral, tienen camadas más pequeñas y, con el tiempo, pierden condición corporal, ya que tienen menos éxito en acceder al alimento en los sistemas competitivos (p. ej., alimentación en el piso o establos sin puertas). Las lesiones y el estrés relacionados con las agresiones pueden disminuir la calidad de la carne y requerir recortes en la canal.
La principal forma de disminuir la agresividad es mantener a los cerdos en grupos sociales estables. Cuando la mezcla es inevitable, la manera más eficaz de reducir las agresiones es utilizar una combinación de múltiples métodos. La socialización en los primeros años de vida, al permitir que varias camadas interactúen como lo harían en condiciones naturales, puede ayudar a disminuir las agresiones en el destete.
La agresividad puede reducirse proporcionando un espacio adecuado para la exhibición de conductas de evitación y retirada, que incluya refugios o separadores en el corral, y mezclando subgrupos con relaciones preestablecidas. La introducción progresiva de los grupos existentes, alojándolos primero en corrales adyacentes, también puede disminuir la agresividad. También se han utilizado con éxito feromonas maternas o de verraco, así como la mezcla de los animales al atardecer o la atenuación de las luces, para disminuir la agresividad.
La alimentación con dietas ricas en triptófano (un precursor de la serotonina) o la administración de fármacos tranquilizantes (p. ej., azaperona o amperozida) pueden mitigar la agresividad y el estrés. Los comederos electrónicos para cerdas, en los que cada animal entra en un establo para recibir su ración, pueden ayudar a disminuir la agresividad derivada de la competencia por el alimento.
Caudofagia en el cerdo
La caudofagia en el cerdo, que significa que un cerdo muerde o mastica la cola de otro cerdo y le causa heridas abiertas, se produce principalmente en entornos confinados.
El aburrimiento, la competencia por la comida y la incapacidad de realizar comportamientos orales específicos de la especie impulsan a los cerdos a morderse la cola. La mordedura de la cola puede ser un comportamiento agresivo directo o comenzar como una manipulación suave antes de escalar. Una vez que el comportamiento aparece en el corral, si no se elimina oportunamente a los primeros cerdos que muerden, se propaga rápidamente.
Se ha sugerido que la caudofagia se propaga en el corral como resultado de la facilitación social o de la magnificación del estímulo (la cola mordida instiga a los otros cerdos a investigarla, lo que provoca un aumento en la prevalencia de este comportamiento). Es probable que las lesiones por caudofagia se infecten y requieran el sacrificio del animal afectado; también es posible que se necesiten recortes en la canal.
La manera más eficaz de disminuir la caudofagia es ofrecer oportunidades para que los cerdos expresen conductas naturales de hozar y de exploración con el hocico. Proporcionar más espacio y un sustrato de hozadura, como paja ligera y limpia, ha tenido éxito en la prevención de brotes.
También se ha observado que el tipo de alimento y el modo en que se suministra afectan la caudofagia: la alimentación en el suelo con pélets, en comparación con la alimentación en comederos con harina líquida, aumenta el riesgo de este comportamiento. Los enriquecimientos ambientales, como juguetes de caucho o cadenas metálicas, son eficaces a corto plazo debido a su novedad; sin embargo, el interés de los cerdos tiende a desaparecer con el tiempo.
La caudectomía, aunque se utiliza comúnmente para controlar la caudofagia, aborda el síntoma en lugar de las causas subyacentes. El comportamiento de morder puede redirigirse hacia las orejas o la vulva.
Comportamiento sexual y maternal en el cerdo
Desempeño reproductivo
La libido deficiente en los verracos se caracteriza por una disminución del interés en el apareamiento, lo que a menudo conduce a una disminución del rendimiento reproductivo. Los verracos criados sin la presencia de otros cerdos muestran un menor rendimiento sexual. Los verracos se pueden utilizar para detectar el celo en las hembras; sin embargo, algunas primíparas y cerdas más viejas experimentan un "estro silencioso", en el que no muestran signos conductuales de celo cuando lo están.
Los factores de riesgo para la libido deficiente y el estro silencioso son el estrés, la nutrición inadecuada (tanto deficiencias como sobrealimentación) y las condiciones de alojamiento subóptimas. Estos problemas pueden mitigarse proporcionando a los cerdos una nutrición adecuada, un entorno que permita la expresión de un comportamiento natural y oportunidades para las interacciones sociales.
La exposición regular a las cerdas en celo ayuda a mantener la libido de los verracos. Exponer a un verraco a una hembra agresiva puede dar lugar a un bajo impulso sexual.
Aplastamiento de lechones
El aplastamiento de lechones es una de las principales causas de muerte neonatal. El aplastamiento se produce cuando la cerda se tumba o se da la vuelta y, sin darse cuenta, atrapa a un lechón debajo de ella. Los lechones más débiles de la camada son los que corren más riesgo de ser aplastados, ya que su movilidad es baja (es decir, no son capaces de alejarse lo suficientemente rápido si ven que la cerda comienza a acostarse).
El aplastamiento de lechones se puede mitigar mediante la cría. Algunas cerdas son más reactivas que otras a los gritos de los lechones, y se levantan más rápido, con lo que disminuye el número de muertes por aplastamiento. La cría de camadas con menos lechones pero más grandes y fuertes también puede mejorar la movilidad de los lechones, lo que los hace menos susceptibles al aplastamiento.
El aplastamiento de los lechones también puede mitigarse mediante mejoras en el entorno físico. Los pisos antideslizantes, las paredes inclinadas y la provisión de material para la cama pueden disminuir los eventos de aplastamiento. Se puede proporcionar material para la cama antes del parto, de manera que la cerda pueda expresar su comportamiento de anidación.
Contar con espacio suficiente para que la cerda realice comportamientos de preyacencia (en los que hoza, para alertar a los lechones de que se alejen, antes de acostarse) también contribuye a reducir el riesgo de aplastamiento. Además, una zona de descanso cálida (p. ej., proporcionada por una lámpara de calor) puede animar a los lechones a descansar lejos de la cerda. La cojera de las cerdas también conduce a un comportamiento incontrolado al recostarse (p. ej., dejarse caer), lo que pone a los lechones en mayor riesgo de ser aplastados.
Salvajismo
El salvajismo, que se produce principalmente en primerizas o después de complicaciones en el parto, es un comportamiento agresivo dirigido a los lechones, que provoca lesiones o incluso la muerte. Por lo general, la cerda ladra para advertir a los lechones que caminan cerca de su cabeza, y luego los ataca, mordiéndolos hasta la muerte.
El salvajismo provoca el 4 % de las muertes de lechones y afecta aproximadamente al 18 % de las camadas (1). Es más común inmediatamente después del parto, cuando la cerda está estresada y temerosa de los lechones o del contacto con los humanos.
El salvajismo parece tener un componente genético, pero la heredabilidad puede variar según la raza. El entorno, la experiencia de la cerda y su personalidad pueden afectar el riesgo de salvajismo; la causa del comportamiento salvaje aún no se ha determinado.
Comportamientos estereotípicos en el cerdo
Los comportamientos estereotípicos (estereotipias) son acciones repetitivas sin propósito aparente. A menudo se observan cuando el entorno no satisface las necesidades del animal y refleja un estado de bienestar deficiente. Se deben proporcionar oportunidades para que los animales expresen comportamientos específicos de su especie, con el fin de disminuir la incidencia de estereotipias.
En cerdos jóvenes, la estereotipia más común es el hociqueo abdominal, comportamiento que se deriva de una fuerte motivación de succión, dado que el destete en los sistemas de producción intensiva ocurre mucho antes que en condiciones naturales.
El hociqueo abdominal se caracteriza por movimientos repetidos del hocico sobre el vientre de otro lechón. Este comportamiento puede mitigarse proporcionando viviendas al aire libre o lechos como paja en ambientes interiores.
El mordisqueo de orejas o la caudofagia de un compañero (vea la Caudofagia en el cerdo), si se hace de forma repetitiva y obsesiva, constituye una estereotipia. Las cuerdas y pelotas en el entorno reducen temporalmente la frecuencia de estos comportamientos. Sin embargo, la novedad inicial de estos enriquecimientos desaparece rápidamente, con lo que disminuye su eficacia, incluso cuando se rotan periódicamente varios elementos.
Las estereotipias orales no nutritivas se observan con frecuencia en las cerdas. Algunos ejemplos son los siguientes:
Morder la barra (masticar los barrotes del corral).
Agitar la cabeza (movimiento de inclinación de la cabeza de lado a lado).
Masticación en vacío (movimientos de masticación realizados sin alimentos ni sustrato).
Enrollamiento de la lengua (extensión y enroscamiento de la lengua fuera de la boca).
Frotación del hocico contra una superficie estéril.
Polidipsia (ingestión de grandes cantidades de agua).
En las cerdas, estas estereotipias orales se atribuyen a la grave restricción del movimiento de los animales en los sistemas convencionales. Los comportamientos son mucho menos frecuentes en los sistemas de estabulación libre.
Por lo general, las cerdas se alimentan con dietas altamente concentradas, una vez al día, a menudo presentadas en forma de pélets, que satisfacen sus necesidades nutricionales. Sin embargo, estos horarios de alimentación no permiten la expresión de comportamientos de forrajeo, como hozar y pastorear, que en condiciones naturales los cerdos realizarían durante hasta 10 horas al día. Proporcionar a las cerdas una dieta rica en fibra puede aumentar el tiempo que pasan comiendo y, por lo tanto, disminuir las estereotipias orales.
Conceptos clave
Los cerdos son muy inteligentes y con frecuencia su entorno ofrece pocos estímulos.
El manejo adecuado de los grupos sociales es importante para disminuir el estrés de los cerdos.
Proporcionar oportunidades para realizar comportamientos específicos de la especie, en la producción porcina, puede ayudar a disminuir los problemas de comportamiento.
Para más información
Spinka M. Behaviour of pigs. In: Jensen P, ed. The Ethology of Domestic Animals: An Introductory Text. 3rd ed. CABI; 2017:214-227.
Referencias
Cronin GM, Smith JA. Effects of accommodation type and straw bedding around parturition and during lactation on the behaviour of primiparous sows and survival and growth of piglets to weaning. Appl Anim Behav Sci. 1992;33(2-3):191-208. doi:10.1016/S0168-1591(05)80007-3