VERSIÓN PARA PROFESIONALES

Descripción general de las anomalías congénitas y hereditarias del aparato cardiovascular en animales

PorSandra P. Tou, DVM, DACVIM-Cardiology, DACVIM-SAIM, Department of Clinical Sciences, College of Veterinary Medicine, North Carolina State University
Revisado/Modificado may 2025 | Modificado jun 2025
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Las anomalías congénitas y hereditarias del aparato cardiovascular incluyen alteraciones presentes al nacimiento o debidas a factores genéticos. El espectro de signos clínicos abarca desde la ausencia de efectos adversos hasta la presencia de soplos cardíacos audibles, signos de insuficiencia cardíaca congestiva e incluso la muerte. El diagnóstico definitivo de las anomalías cardiovasculares suele requerir ecocardiografía. Dependiendo de la anomalía, pueden ser apropiados diversos tratamientos médicos y quirúrgicos.

Las anomalías congénitas del aparato cardiovascular son anomalías presentes al nacimiento. Pueden presentarse como consecuencia de factores genéticos, ambientales, infecciosos, toxicológicos, farmacológicos, nutricionales u otros, o de una combinación de ellos. En el caso de muchas anomalías, se conoce o se sospecha una base hereditaria dada la gran predisposición racial y los estudios genéticos realizados.

La enfermedad cardiaca congénita tiene consecuencias no solo para el animal afectado, sino también para la posible transmisión a la descendencia y el efecto sobre toda una población reproductora.

Además de las anomalías cardíacas congénitas, se ha demostrado o se sospecha que muchos trastornos cardiovasculares adquiridos tienen una base genética. Enfermedades como la miocardiopatía hipertrófica, miocardiopatía dilatada y enfermedad valvular degenerativa presentan heredabilidad demostrada en determinadas razas y pueden tener un componente hereditario en otras.

En perros, la prevalencia de las enfermedades cardiacas congénitas se estima en <1 %. En múltiples estudios extensos de enfermedades cardiacas congénitas en perros, las tres anomalías más comunes son la estenosis aórtica, la estenosis pulmonar y el conducto arterial persistente (CAP). Las anomalías menos comunes son la comunicación interventricular, la comunicación interauricular, la displasia de la válvula mitral, la displasia de la válvula tricúspide, la tetralogía de Fallot, el corazón triauricular y el arco aórtico derecho persistente.

La prevalencia varía según la región. Las anomalías cardíacas congénitas más comunes en perros en Estados Unidos difieren de las reportadas en el Reino Unido y pueden diferir de las observadas en Europa y en otras regiones.

En gatos, la prevalencia de las enfermedades cardiacas congénitas se estimó en un 0,2-1 %. Las enfermedades cardiacas congénitas más comunes en los gatos son las comunicaciones auriculoventriculares (AV), el CAP y la displasia de la válvula AV. Las anomalías auriculoventriculares incluyen la comunicación interventricular, la comunicación interauricular y la comunicación auriculoventricular (CAV). Otras enfermedades cardiacas congénitas que afectan a los gatos son la fibroelastosis endocárdica, la estenosis aórtica y la tetralogía de Fallot.

La prevalencia de las enfermedades cardiacas congénitas se considera baja en los caballos; sin embargo, los casos informados varían ampliamente en cuanto a gravedad, desde anomalías únicas (por ejemplo, comunicación interventricular o interauricular, CAP, displasia valvular) hasta anomalías más complejas (tetralogía de Fallot, doble salida del ventrículo derecho). Es probable que exista un riesgo familiar en los caballos árabes, dada su incidencia relativamente mayor de enfermedad cardiaca congénita en comparación con otras razas.

Diversas anomalías cardiovasculares congénitas se presentan en especies de ganado (consulte la tabla ).

Tabla
Tabla

Diagnóstico de las anomalías cardiovasculares congénitas y hereditarias en animales

  • Exploración física

  • Ecocardiografía

El diagnóstico definitivo de las anomalías cardiovasculares suele requerir ecocardiografía y resulta fundamental para evaluar el riesgo y determinar las recomendaciones terapéuticas óptimas.

La detección y caracterización de un soplo cardíaco puede aportar información limitada sobre la posible existencia de enfermedad cardiaca:

  • Los soplos sistólicos suaves (de grado II/VI o inferior) en la base izquierda en cachorros y gatitos pueden ser fisiológicos.

  • Los soplos sistólicos fuertes (de grado III/VI o superior), los soplos continuos y los soplos diastólicos justifican la realización de pruebas diagnósticas adicionales.

No siempre es posible determinar únicamente mediante auscultación si un soplo cardiaco sistólico es fisiológico o patológico.

La detección temprana de una anomalía cardiaca congénita es fundamental por varias razones:

  • Algunas anomalías son corregibles mediante tratamientos intervencionistas o quirúrgicos, y el tratamiento es ideal antes del inicio de la insuficiencia cardiaca congestiva (ICC) o del daño cardíaco irreversible.

  • Los animales comprados recientemente pueden ser devueltos para evitar pérdidas económicas.

  • Las mascotas con anomalías cardiacas congénitas pueden morir prematuramente, lo que causa angustia emocional.

  • Los animales adquiridos para trabajar pueden tener un potencial limitado.

  • La detección temprana puede minimizar la incorporación de anomalías genéticas en las líneas de crías.

La sospecha de anomalías cardiacas congénitas en pequeños animales suele evaluarse mediante examen físico, radiografía, electrocardiografía y ecocardiografía. La ecocardiografía Doppler ha sustituido el uso de estudios invasivos de cateterismo cardiaco para la evaluación de la mayoría de las anomalías cardíacas. Estas modalidades diagnósticas permiten tanto un diagnóstico definitivo como una valoración de la gravedad de la enfermedad, lo que posibilita ofrecer opciones terapéuticas y establecer un pronóstico más preciso.

Las implicaciones clínicas de la enfermedad cardiaca congénita dependen de la gravedad de la anomalía en particular. Los animales con afectación leve pueden no mostrar efectos adversos y tener una esperanza de vida normal. Las anomalías que causan una alteración circulatoria importante probablemente provoquen la muerte neonatal. Dichas anomalías, muchas de ellas incompatibles con la vida, pueden ocasionar muerte fetal y camadas de menor tamaño.

El manejo médico, intervencionista o quirúrgico es probablemente más beneficioso en animales con cardiopatías congénitas de moderada o mayor gravedad. El CAP de derivación de izquierda a derecha es una excepción notable en la que se indica oclusión intervencionista o ligadura quirúrgica en casi todos los animales afectados.

Fisiopatología de las anomalías congénitas y hereditarias del sistema cardiovascular en animales

Las anomalías cardiacas congénitas producen signos de insuficiencia cardiaca a través de diversos mecanismos fisiopatológicos.

Anomalías que causan sobrecarga de presión e hipertrofia concéntrica: Las anomalías estenóticas que obstruyen el flujo normal de sangre desde el corazón, como la estenosis pulmonar y la estenosis subaórtica, pueden dar lugar a insuficiencia del lado derecho e izquierdo, respectivamente. La obstrucción del flujo de salida conduce a la hipertrofia concéntrica del ventrículo respectivo, posibles signos clínicos de gasto cardíaco bajo (por ejemplo, síncope por esfuerzo, intolerancia al ejercicio, letargo), arritmias inducidas por isquemia y muerte súbita.

Anomalías que causan sobrecarga de volumen e hipertrofia excéntrica: Las derivaciones cardiacas, como el CAP y los orificios en el tabique, son comunicaciones anormales entre los sistemas circulatorios sistémico y pulmonar o entre las cavidades cardiacas, respectivamente. La dirección de la derivación suele ser de izquierda a derecha, en función del gradiente de presión entre las estructuras comunicantes. La recirculación de sangre a través de la circulación pulmonar y hacia las cavidades izquierdas suele precipitar los signos de ICC izquierda (por ejemplo, edema pulmonar, disnea, tos y fatiga).

Las anomalías de mayor entidad producen característicamente una sobrecarga de volumen en las cavidades del lado izquierdo. Las anomalías de mayor entidad con derivación sustancial de izquierda a derecha pueden provocar hipertensión pulmonar y reversión de la derivación (fisiología de Eisenmenger), como el CAP inverso (de derecha a izquierda). Los animales con anomalías en la derivación de derecha a izquierda (tetralogía de Fallot, CAP inverso) podrían desarrollar insuficiencia cardiaca derecha o tener signos clínicos asociados a policitemia, que se desarrolla después de la perfusión renal con sangre mixta oxigenada y desoxigenada. Esto da lugar a un aumento de la producción renal de eritropoyetina y a la consiguiente policitemia. En estos casos, es posible que se requiera tratamiento médico para la hipertensión pulmonar y tratamiento de la policitemia.

Soplos inocentes en animales

Un soplo cardiaco en un animal joven no es patognomónico de anomalía cardiaca congénita. Durante la fase de crecimiento rápido de la vida, muchos animales jóvenes tendrán un soplo sistólico de bajo grado (a menudo grado II/VI o inferior) que es extracardíaco y está causado por una turbulencia fisiológica leve que no está asociada con una anomalía cardiaca congénita. Los soplos extracardíacos suelen desaparecer cuando los perros y gatos tienen 6 meses de vida.

Los soplos inocentes se escuchan en ausencia de cualquier otra prueba demostrada de enfermedad cardiovascular.

Los soplos sistólicos fuertes (grado III/VI o superior), los soplos sistólicos leves pero persistentes, los soplos continuos y los soplos diastólicos hacen sospechar de enfermedades cardiacas congénitas y justifican una mayor investigación.

Conceptos clave

  • Las anomalías congénitas más frecuentes en perros son el conducto arterial persistente, la estenosis pulmonar y la estenosis aórtica.

  • Los anomalías congénitas más comunes de los gatos son las comunicaciones auriculoventriculares, el conducto arterial persistente y la displasia de la válvula auriculoventricular.

  • Un soplo sistólico fuerte, o cualquier soplo diastólico o continuo en un perro o gato joven, indica una posible enfermedad cardiaca congénita y justifica una mayor investigación. Los defectos cardiacos congénitos varían en gravedad y complejidad, y la detección precoz y el tratamiento pueden mejorar el resultado en ciertas afecciones.

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