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Neoplasia pancreática exocrina en perros y gatos

PorJörg M. Steiner, Med Vet, Dr Med Vet, PhD, DACVIM-SAIM, DECVIM-CA, AGAF, Texas A&M University System
Revisado/Modificado Modificado sept 2025
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La neoplasia pancreática exocrina es poco frecuente en los perros y gatos. Los signos clínicos son inespecíficos y conducen a un diagnóstico tardío en la mayoría de los casos. El diagnóstico se realiza principalmente mediante un examen ecográfico o radiográfico, con confirmación por medio de pruebas citológicas o histológicas. Se puede intentar la extirpación quirúrgica, pero normalmente no tiene éxito.

La neoplasia del páncreas exocrino es bastante rara en los perros y gatos.

La neoplasia pancreática exocrina es distinta de la neoplasia pancreática endocrina, cuyos tipos incluyen insulinomas, gastrinomas y glucagonomas.

Etiología y fisiopatología de la neoplasia pancreática exocrina en perros y gatos

La neoplasia pancreática exocrina surge de la proliferación descontrolada de las células del páncreas exocrino (tejido acinar y de conducto) y se puede clasificar como benigna (adenoma pancreático) o maligna (adenocarcinoma pancreático).

Los adenomas pancreáticos son tumores benignos; suelen ser aislados y puede diferenciarse de la hiperplasia nodular pancreática por la presencia de una cápsula.

El adenocarcinoma pancreático es la neoplasia primaria de páncreas exocrino más frecuente en perros y gatos, pero es poco habitual en términos generales en ambas especies.

Patogénesis de la neoplasia pancreática exocrina

Las neoplasias benignas del páncreas exocrino pueden dar lugar a la transposición de órganos de la cavidad abdominal craneal. No obstante, estos signos suelen ser subclínicos y el diagnóstico a menudo se hace por un hallazgo accidental durante necropsia. En raras ocasiones, el crecimiento neoplásico puede obstruir el conducto pancreático y causar atrofia secundaria del páncreas exocrino restante, lo que da lugar a la insuficiencia pancreática exocrina.

Los adenocarcinomas pueden originar necrosis tumoral si el tumor aumenta su aporte sanguíneo. La necrosis tumoral causa una inflamación local, que puede dar lugar a signos clínicos de pancreatitis.

Las neoplasias malignas se pueden extender a órganos vecinos o lejanos.

Hallazgos clínicos de la neoplasia pancreática exocrina en perros y gatos

Los signos clínicos de los perros y gatos con neoplasia pancreática exocrina son inespecíficos, y muchos casos continúan siendo asintomáticos hasta alcanzar una etapa tardía de evolución de la enfermedad.

Algunos animales muestran signos clínicos que indican la presencia de pancreatitis. Ante la presencia de una obstrucción del conducto biliar, puede aparecer la ictericia.

En algunos casos de adenocarcinoma pancreático, también se han notificado signos clínicos relacionados con las lesiones metastásicas (por ejemplo, cojera, dolor óseo y disnea).

En los gatos con adenocarcinoma pancreático, se ha notificado alopecia progresiva y bilateralmente simétrica que afecta al vientre y las extremidades como síndrome paraneoplásico.

Diagnóstico de la neoplasia pancreática exocrina en perros y gatos

  • Diagnóstico por imagen

  • Examen citológico e histológico

El hemograma completo, el perfil bioquímico y la medición de los marcadores pancreáticos (por ejemplo, actividad de la lipasa sérica y concentración sérica de inmunorreactividad de la lipasa pancreática) son inespecíficos en los perros y gatos con neoplasia pancreática exocrina.

Los hallazgos radiográficos son también inespecíficos en la mayoría de los casos.

La ecografía abdominal generalmente muestra una masa de tejido blando cerca del páncreas, pero en muchos casos no se puede demostrar de manera concluyente la continuación de la masa con el tejido pancreático. Además, las lesiones neoplásicas de los órganos vecinos pueden confundirse como de origen pancreático. La ecografía abdominal en los animales con pancreatitis puede mostrar un efecto de masa en la zona pancreática que no debe confundirse con una neoplasia pancreática.

Perlas y trampas

  • La ecografía abdominal en los animales con pancreatitis puede mostrar un efecto de masa en el área pancreática que no debe confundirse con una neoplasia pancreática.

La TAC y la RM abdominales no se han evaluado sistemáticamente en los perros y gatos con neoplasia pancreática, pero podrían ser mejores en la localización tumoral que otras modalidades de imagen.

En caso de derrame peritoneal se debe aspirar una muestra y analizarse citológicamente. Sin embargo, en la mayoría de los casos, las células neoplásicas no se exfolian fácilmente en el derrame peritoneal ni se identifican en el examen citológico.

Cuando una masa sospechosa se identifica, se puede intentar una aspiración con una aguja fina o una biopsia transcutánea ecoguiada.

En muchos casos, no obstante, el diagnóstico se hace mediante laparotomía exploratoria o necropsia.

Tratamiento y pronóstico de la neoplasia pancreática exocrina en perros y gatos

  • Por lo general no tiene éxito, con mal pronóstico.

Los adenomas pancreáticos son benignos y generalmente no requieren terapia, a menos que causen signos clínicos por los efectos de una lesión que ocupa espacio intraabdominal. No obstante, dado que el diagnóstico final del adenocarcinoma pancreático a menudo se realiza mediante laparotomía exploratoria, debe realizarse una pancreatectomía parcial incluso en los casos de un supuesto adenoma pancreático. El pronóstico de los perros y gatos con adenoma pancreático se considera excelente.

Los adenocarcinomas pancreáticos a menudo se diagnostican en una etapa tardía de la enfermedad, y es bastante frecuente, tanto en perros como en gatos, que ya haya metástasis en el momento del diagnóstico. Los sitios comunes de metástasis son el hígado, los ganglios linfáticos torácicos y abdominales, el mesenterio, los intestinos y los pulmones, pero también se han descrito otras ubicaciones metastásicas (1). En los pocos casos en los que no se identifican lesiones metastásicas macroscópicas en el momento del diagnóstico, se puede intentar la resección quirúrgica del tumor; sin embargo, rara vez se logran márgenes quirúrgicos limpios y se debe advertir a los propietarios.

Ni la quimioterapia ni la radioterapia han tenido mucho éxito en los pacientes humanos o veterinarios con adenocarcinomas pancreáticos. El pronóstico de los perros y gatos con adenocarcinoma pancreático se considera grave. En el informe de un solo caso de un gato con adenocarcinoma pancreático, se detalló el manejo exitoso con resección quirúrgica y fosfato de toceranib (2,78 mg/kg por vía oral cada 48 horas), con un intervalo sin progresión notificado de 1148 días (2). No obstante, se necesitan más estudios.

Conceptos clave

  • La mayoría de las neoplasias pancreáticas exocrinas malignas se diagnostican en una etapa tardía de evolución de la enfermedad.

  • El diagnóstico de neoplasia pancreática exocrina solo puede confirmarse mediante un examen citológico o histológico.

  • El tratamiento de perros o gatos con adenocarcinoma pancreático es en gran parte infructuoso.

Para más información

  • Consulte también el contenido para propietarios de mascotas sobre trastornos del páncreas en perros y gatos.

Referencias

  1. Linderman MJ, Brodsky EM, de Lorimier LP, Clifford CA, Post GS. Feline exocrine pancreatic carcinoma: a retrospective study of 34 cases. Vet Comp Oncol. 2013;11(3):208-218. doi:10.1111/j.1476-5829.2012.00320.x

  2. Todd JE, Nguyen SM. Long-term survival in a cat with pancreatic adenocarcinoma treated with surgical resection and toceranib phosphate. JFMS Open Rep. 2020;6(1):2055116920924911. doi:10.1177/2055116920924911