VERSIÓN PARA PROFESIONALES

Leishmaniosis en los gatos

PorLaia Solano-Gallego, DVM, PhD, Dip. ECVCP, Departament de Medicina i Cirurgia Animal, Facultat de Veterinària, Universitat Autònoma de Barcelona;
Marta Baxarias, Gda, Msc, PhD, Universitat Autònoma de Barcelona
Revisado/Modificado Modificado abr 2025
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La leishmaniasis es causada por parásitos protozoarios del género Leishmania. Los signos clínicos clave de la leishmaniasis en los gatos son similares a los de los perros, e incluyen desde lesiones cutáneas hasta signos clínicos más sistémicos, como linfadenomegalia y lesiones oculares. El diagnóstico a menudo se basa en pruebas serológicas. Sin embargo, la producción de anticuerpos en los gatos no suele ser tan notable como en los perros. Por lo tanto, si el resultado de la prueba serológica es negativo o débilmente positivo, se deben emplear otras pruebas diagnósticas, como una evaluación citológica o histológica, junto con una prueba inmunohistoquímica y un ensayo de PCR. Las opciones de tratamiento son limitadas por la escasez de información publicada y la falta de datos sobre la eficacia y la seguridad de los fármacos. Sin embargo, las opciones incluyen el uso de alopurinol como monoterapia.

La leishmaniasis es causada por parásitos protozoarios del género Leishmania. La leishmaniasis es una zoonosis importante.

Entre los animales no humanos, la mayoría de los casos clínicos de leishmaniasis se reportan en los perros. Sin embargo, tanto los gatos como los caballos y otros mamíferos también pueden infectarse.

La leishmaniosis también se denomina leishmaniasis, especialmente cuando se refiere a casos en humanos. Sin embargo, los términos suelen usarse indistintamente.

Etiología de la leishmaniasis en los gatos

Los agentes etiológicos de la leishmaniasis son parásitos protozoarios del género Leishmania (orden Trypanosomatida, familia Trypanosomatidae, subfamilia Leishmaniinae). Se han descrito más de 23 especies de Leishmania, la mayoría de las cuales son zoonóticas.

Al menos siete especies de Leishmania infectan a los gatos. El parásito más importante de Leishmania que afecta a los gatos es Leishmania infantum (1).

Epidemiología de la leishmaniasis en los gatos

Las infecciones felinas por Leishmania, observadas en todo el mundo, son causadas por las especies que afectan frecuentemente a otros animales en una región determinada. La prevalencia en los gatos suele ser menor que en los perros en la misma zona.

Es más probable que Leishmania se transmita de los gatos a los flebotominos, porque se ha demostrado que los flebotominos se alimentan de los gatos y se infectan después de alimentarse de gatos infectados naturalmente (2).

Hasta la fecha, no se ha descrito la transmisión no vectorial en los gatos. Sin embargo, la transfusión de sangre podría ser una fuente de infección en estos animales, al igual que en los humanos y los perros.

Los factores del huésped que predisponen a la susceptibilidad incluyen la inmunodepresión causada por el virus de la inmunodeficiencia felina (VIF) o por el virus de la leucemia felina (VLFe), tratamientos inmunodepresores o enfermedades debilitantes concomitantes (3).

Hallazgos clínicos de la leishmaniasis en los gatos

La leishmaniasis felina es una enfermedad crónica con signos clínicos y anomalías clinicopatológicas similares a los encontrados en la leishmaniasis en los perros (4).

Los dos hallazgos clínicos más comunes de la leishmaniasis en los gatos son las lesiones cutáneas o mucocutáneas (consulte la ) y la linfadenomegalia. La anomalía clinicopatológica más frecuente es la hipergammaglobulinemia.

Diagnóstico de la leishmaniasis en los gatos

  • Serología

  • Evaluación citológica o histológica

  • Ensayo cuantitativo de PCR

  • Cultivo

En el caso de los gatos que muestran signos clínicos compatibles con la leishmaniasis, el diagnóstico debe confirmarse mediante una evaluación serológica cuantitativa. En casos sospechosos, los animales deben someterse a pruebas para detectar retrovirus felinos (VLFe y VIF).

Perlas y trampas

  • En casos donde se sospecha la leishmaniasis, los gatos deben someterse a pruebas para detectar retrovirus felinos (VLFe y VIF).

Los gatos suelen tener respuestas de anticuerpos menos notables que los perros. Si las pruebas serológicas resultan negativas, pero el cuadro clínico indica una probabilidad elevada de leishmaniasis, se deben considerar otras técnicas diagnósticas (p. ej., una evaluación citológica o histológica, un ensayo cuantitativo de PCR o un cultivo).

Tratamiento de la leishmaniasis en los gatos

  • Opciones de tratamiento limitadas

  • Alopurinol

No se ha publicado ningún estudio controlado sobre el tratamiento de la leishmaniasis en gatos.

Sin evidencia que indique lo contrario, se ha utilizado a menudo el tratamiento provisional con alopurinol (10 mg/kg por vía oral cada 12 horas durante al menos 6 meses), y no se han notificado efectos adversos.

Prevención de la leishmaniasis en los gatos

La mayoría de los productos con piretroides son tóxicos para los gatos. Los collares de flumetrina están autorizados para su uso en los gatos (5).

No existen vacunas disponibles contra la leishmaniasis para gatos.

Conceptos clave

  • La infección por Leishmania infantum en los gatos se ha documentado principalmente en zonas donde la leishmaniasis es prevalente en los perros. Sin embargo, la enfermedad suele ser menos frecuente en los gatos. Los gatos positivos para VLFe o VIF tienen una mayor probabilidad de ser serorreactivos al antígeno de L. infantum.

  • Los signos clínicos de la leishmaniasis en los gatos son similares a los de los perros. Los gatos también pueden presentar una infección asintomática, una enfermedad autolimitada leve o una enfermedad no autolimitada de moderada a muy grave.

  • Las medidas preventivas y los tratamientos disponibles para los gatos son escasos.

Para más información

Referencias

  1. Pereira A, Maia C. Leishmania infection in cats and feline leishmaniosis: an updated review with a proposal of a diagnosis algorithm and prevention guidelines. Curr Res Parasitol Vector Borne Dis. 2021;1:100035. doi:10.1016/j.crpvbd.2021.100035

  2. Maroli M, Pennisi MG, Di Muccio T, Khoury C, Gradoni L, Gramiccia M. Infection of sandflies by a cat naturally infected with Leishmania infantum. Vet Parasitol. 2007;145(3-4):357-360. doi:10.1016/j.vetpar.2006.11.009

  3. Priolo V, Masucci M, Donato G, et al. Association between feline immunodeficiency virus and Leishmania infantum infections in cats: a retrospective matched case-control study. Parasit Vectors. 2022;15(1):107. doi:10.1186/s13071-022-05230-w

  4. Pennisi MG. Leishmaniosis of companion animals in Europe: an update. Vet Parasitol. 2015;208(1-2):35-47. doi:10.1016/j.vetpar.2014.12.023

  5. Brianti E, Falsone L, Napoli E, et al. Prevention of feline leishmaniosis with an imidacloprid 10%/flumethrin 4.5% polymer matrix collar. Parasit Vectors. 2017;10(1):334. doi:10.1186/s13071-017-2258-6