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Erisipela porcina

PorTaya L. Forde, DVM, PhD, School of Biodiversity, One Health & Veterinary Medicine, University of Glasgow
Revisado/Modificado Modificado jul 2025
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La erisipela en los cerdos es está causada principalmente por la bacteria Erysipelothrix rhusiopathiae. Las posibles manifestaciones clínicas son eritema cutáneo, incluidas las lesiones características en forma de diamante, septicemia, artritis y endocarditis. La erisipela es una causa frecuente de rechazo de las canales en los mataderos. El diagnóstico es por cultivo bacteriano de tejidos frescos, líquidos o sangre, o por pruebas moleculares. E. rhusiopathiae es sensible a los antibióticos betalactámicos, y la penicilina es el tratamiento recomendado más comúnmente. Por lo general, las vacunas son eficaces para prevenir la enfermedad aguda.

La erisipela en cerdos es una enfermedad infecciosa causada por Erysipelothrix rhusiopathiae. Es una de las enfermedades más antiguas reconocidas que afectan a los cerdos en crecimiento y adultos.

Etiología y patogenia de la erisipela porcina

E. rhusiopathiae reside habitualmente en el tejido amigdalino, y los cerdos a menudo se convierten en portadores sanos. Estos portadores sanos típicos pueden eliminar el microorganismo en sus heces o secreciones oronasales y son una fuente importante de infección para otros cerdos.

La infección se transmite mediante la ingestión de alimentos, agua o heces contaminados y a través de abrasiones en la piel. Cuando se ingiere, E. rhusiopathiae puede sobrevivir a su paso a través del ambiente hostil del estómago y los intestinos, y puede permanecer viable en las heces durante varios meses.

En las granjas donde E. rhusiopathiae es endémico, los cerdos se exponen de forma natural al organismo cuando son jóvenes. Los anticuerpos de origen materno proporcionan inmunidad pasiva y suprimen la enfermedad. Los cerdos de más edad tienden a desarrollar una inmunidad activa protectora como resultado de la exposición al microorganismo, que no conduce necesariamente a la enfermedad clínica.

Los cerdos que se recuperan y aquellos que presentan infección crónica se pueden convertir en portadores de E. rhusiopathiae. Los cerdos sanos también pueden ser portadores asintomáticos.

Hallazgos clínicos de la erisipela porcina

Los brotes de erisipela porcina pueden ser agudos o crónicos, y también se producen infecciones asintomáticas. Los brotes agudos se caracterizan por muerte súbita e inesperada, episodios febriles, inapetencia, dolor en las articulaciones y lesiones cutáneas que varían desde cianosis generalizada hasta lesiones cutáneas en diamante (urticaria romboide).

La erisipela crónica suele seguir a los brotes agudos y se caracteriza por articulaciones agrandadas y cojera. Una segunda forma de erisipela crónica es la endocarditis valvular vegetativa. Los cerdos con lesiones valvulares pueden presentar pocos signos clínicos. Sin embargo, con el esfuerzo físico, pueden mostrar signos de dificultad respiratoria, letargo y cianosis, y posiblemente sucumbir repentinamente a la infección.

Las formas aguda y crónica de erisipela porcina se pueden presentar de forma simultánea o por separado. Los cerdos que sucumben a la forma aguda de septicemia pueden morir súbitamente sin signos clínicos previos. Esta forma aguda se produce con mayor frecuencia en cerdos en crecimiento y de engorde.

Los brotes de erisipela porcina pueden estar relacionados con condiciones estresantes, como el calor extremo durante el transporte. Los cerdos con infección aguda están deprimidos, febriles (40-42 °C) y reacios a levantarse y moverse. Los cerdos afectados chillan excesivamente cuando se les manipula, necesitan ayuda para ponerse de pie y prefieren acostarse poco después de que se les haya obligado a levantarse. También pueden caminar de manera rígida de puntillas y descansan sobre una pata y la otra cuando están de pie.

La anorexia y la sed son signos frecuentes de la erisipela porcina, y los cerdos febriles a menudo buscan lugares húmedos y frescos para acostarse. La piel presenta una coloración anómala que puede variar desde un eritema difuso y pigmentación purpúrea en las orejas, el hocico y el abdomen, a lesiones cutáneas romboideas casi en cualquier parte del cuerpo, especialmente en las regiones lateral y dorsal.

Perlas y trampas

  • La piel con erisipela porcina presenta una coloración anómala que puede variar desde eritema difuso y pigmentación purpúrea en las orejas, el hocico y el abdomen, hasta lesiones cutáneas en forma romboide, particularmente en las regiones lateral y dorsal.

Las lesiones de erisipela se pueden presentar como áreas discretas, de color rosado o púrpura de tamaño variable elevadas y firmes al tacto a los 2 a 3 días de aparecer la enfermedad (vea la de lesiones cutáneas). Estas lesiones pueden desaparecer o progresar en el transcurso de una semana hasta un tipo de lesión más crónica conocida como enfermedad de la piel de diamante. Sin tratamiento, puede aparecer necrosis y desprendimiento de la piel en áreas extensas, y las puntas de las orejas y de la cola pueden necrosarse y formar escaras.

Los casos clínicos de erisipela porcina suelen ser esporádicos y afectan a animales individuales o grupos pequeños, aunque algunas veces se producen brotes mayores. La mortalidad es variable, del 0 % al 100 %, y la muerte puede ocurrir hasta 6 días después de los primeros signos de la enfermedad. Las cerdas gestantes con infección aguda pueden abortar, probablemente a causa de la fiebre, y las cerdas lactantes pueden presentar agalactia.

Los cerdos no tratados pueden desarrollar la forma crónica de la enfermedad, habitualmente caracterizada por artritis crónica, endocarditis valvular vegetativa (vea la de endocarditis) o ambas. Estas lesiones también pueden presentarse en cerdos sin signos previos de septicemia. La endocarditis valvular es más común en cerdos adultos o adultos jóvenes, y se manifiesta con frecuencia en forma de muerte súbita, que suele estar provocada por embolias o insuficiencia cardiaca.

La artritis crónica, que es el resultado más común de infección crónica por erisipela, causa cojera de leve a grave en los cerdos. Las articulaciones afectadas pueden ser difíciles de detectar inicialmente, pero con el tiempo se vuelven calientes y presentan dolor al tacto, y después aumentan visiblemente de tamaño. Pueden observarse lesiones necróticas en la piel de color púrpura oscuro que se desprenden frecuentemente. La mortalidad en los casos crónicos es baja, pero el ritmo de crecimiento del cerdo se hace más lento.

Lesiones de la erisipela porcina

En la necropsia, los cerdos con infección aguda pueden presentar lesiones cutáneas, ganglios linfáticos aumentados de tamaño y congestionados, pulmones edematosos y congestionados, esplenomegalia y hepatomegalia. Se pueden evidenciar hemorragias petequiales en los riñones y en el corazón.

En la erisipela crónica, hay endocarditis valvular evidente de carácter proliferativo, y pueden desarrollarse crecimientos granulares en las válvulas cardíacas, y embolias e infartos. La artritis puede afectar a las articulaciones de una o más patas y a las articulaciones intervertebrales.

Las articulaciones afectadas pueden estar agrandadas, con sinovitis proliferativa y vellosa, y aumento de la viscosidad del líquido sinovial, exudado inflamatorio y engrosamiento de la cápsula articular. La proliferación y la erosión del cartílago articular pueden dar lugar a fibrosis y anquilosis de la articulación.

Diagnóstico de la erisipela porcina

  • Signos clínicos o lesiones macroscópicas.

  • Respuesta a la terapia antimicrobiana.

  • Demostración de la bacteria o ADN en los tejidos (cultivo bacteriano o pruebas moleculares).

El diagnóstico de la erisipela se basa en los signos clínicos, las lesiones macroscópicas, la respuesta al tratamiento antimicrobiano y la demostración de la bacteria o el ADN en los tejidos de los animales afectados.

El diagnóstico de la erisipela aguda puede ser difícil de establecer a nivel individual en cerdos que solamente presentan temperatura elevada, falta de apetito y apatía. No obstante, en brotes que afecten a varios animales, es probable que se observe la presencia de lesiones cutáneas y cojera al menos en algunos casos, hecho que puede respaldar el diagnóstico clínico.

La urticaria romboide o las lesiones cutáneas en forma de diamante son casi diagnósticas de erisipela cuando están presentes. Sin embargo, también se pueden observar lesiones similares en la infección por el virus de la peste porcina clásica o peste porcina africana, la septicemia por Actinobacillus suis o el síndrome de dermatitis y nefropatía porcino.

El aislamiento de E. rhusiopathiae a partir de la sangre de los cerdos afectados, especialmente después del enriquecimiento, es posible en casos agudos y ayuda a establecer un diagnóstico. Además, también se pueden usar métodos moleculares (p. ej., ensayos de PCR) capaces de detectar el ADN de E. rhusiopathiae en los tejidos afectados o en la sangre.

Hay métodos inmunohistoquímicos para demostrar la presencia de E. rhusiopathiae en tejidos fijados en formol e incluidos en parafina. Estos métodos son útiles en los casos de cerdos tratados con antimicrobianos antes del envío de muestras.

Una respuesta rápida y positiva al tratamiento con penicilina en los cerdos afectados apoya el diagnóstico de erisipela aguda debido a la sensibilidad de E. rhusiopathiae a este antibiótico.

La erisipela crónica puede ser difícil de diagnosticar definitivamente. La artritis y la cojera, junto con la presencia de endocarditis valvular vegetativa post mortem, pueden apoyar el diagnóstico preliminar de erisipela crónica. Sin embargo, estas lesiones pueden estar causadas por otros agentes infecciosos. El cultivo positivo de vegetaciones valvulares o demostración por PCR del ADN de E. rhusiopathiae en las lesiones es definitivo para el diagnóstico de erisipela crónica.

Las pruebas serológicas no pueden diagnosticar de forma fiable la erisipela, pero pueden ser útiles para determinar la exposición previa o el éxito de los protocolos de vacunación, porque los títulos de anticuerpos deben aumentar después de la vacunación. Para este propósito, el ELISA y las pruebas de fijación del complemento están disponibles en laboratorios seleccionados.

El diagnóstico diferencial de la erisipela incluye afecciones que pueden dar lugar a lesiones macroscópicas indicativas de septicemia aguda.

  • Debido a la similitud de las lesiones que causan, se deben tener en cuenta, para el diagnóstico diferencial, la salmonelosis septicémica debida a Salmonella enterica serotipo Choleraesuis, la peste porcina clásica causada por la infección por pestivirus y la septicemia y endocarditis provocadas por la infección por Streptococcus suis.

  • El síndrome de dermatitis y nefropatía porcina causado por el circovirus porcino, o la infección por el virus de la peste porcina clásica o por A. suis causan lesiones cutáneas similares.

  • La enfermedad de Glässer (causada por la infección por Glaesserella parasuis [anteriormente Haemophilus parasuis]) y la infección por Mycoplasma hyosynoviae pueden precipitar cambios similares en los tejidos sinoviales y las articulaciones de los cerdos afectados.

Tratamiento de la erisipela porcina

  • Fármacos antimicrobianos, en particular, la penicilina

E. rhusiopathiae es sensible a la penicilina, y el tratamiento temprano generalmente conlleva la recuperaciónde la erisipela. Lo ideal es tratar a los cerdos afectados en intervalos de 12 horas durante un mínimo de 3 días con la administración de penicilina G procaínica en inyección, aunque podría ser necesario un tratamiento de duración más prolongada para resolver las infecciones graves.

Desde el punto de vista económico, la penicilina es la mejor opción para el tratamiento antibiótico de la erisipela, pero la ampicilina y el ceftiofur también producen resultados satisfactorios en los casos agudos. Cuando no es práctico inyectar a un gran número de cerdos afectados, las tetraciclinas administradas en el alimento o el agua pueden ser útiles; sin embargo, se ha notificado resistencia a la tetraciclina en casos esporádicos.

La fiebre asociada con la erisipela aguda se puede tratar con la administración de AINE como el flunixin meglumina o aspirina (no aprobada para su uso en animales en los EE. UU.) en el agua. El antisuero contra la erisipela se describe como un complemento eficaz del tratamiento antibiótico en brotes agudos, pero no suele estar disponible.

El tratamiento de la erisipela crónica por lo general es ineficaz y no compensa el costo.

Prevención de la erisipela porcina

La vacunación contra E. rhusiopathiae es muy eficaz para controlar los brotes de la enfermedad en las granjas porcinas y debe fomentarse. Sin embargo, es posible que la vacunación no sea tan eficaz para prevenir la artritis crónica. El cese de la vacunación en algunas granjas se ha relacionado con brotes de enfermedades.

Las bacterinas inyectables y las vacunas vivas atenuadas administradas a través del agua están disponibles y proporcionan una mayor duración de la inmunidad. El momento óptimo de la vacunación puede variar de una granja a otra. Cuando E. rhusiopathiae es endémica en el entorno de producción, la vacunación debe preceder a los brotes previstos.

Los cerdos sensibles a la infección por E. rhusiopathiae se pueden vacunar antes del destete, en el destete o varias semanas después del destete. Los cerdos machos y hembras seleccionados para su incorporación al lote de cría se deben vacunar con una dosis de refuerzo de 3 a 5 semanas después. A partir de entonces, los animales reproductores han de vacunarse dos veces al año.

Las vacunas no deben administrarse a animales sometidos a tratamiento antibiótico, porque los antibióticos pueden interferir en la respuesta inmunitaria posterior a la vacuna.

Perlas y trampas

  • Las vacunas no deben administrarse a animales sometidos a tratamiento antibiótico, porque los antibióticos pueden interferir en la respuesta inmunitaria posterior a la vacuna.

Se pueden producir fallos vacunales en algunas explotaciones debido al estrés en el manejo que afecta el sistema inmunitario de los cerdos vacunados. El uso de vacunas vivas puede causar enfermedad clínica, especialmente la erisipela crónica.

Las diferencias antigénicas entre los serotipos de las vacunas y los serotipos que circulan en las granjas también pueden dar lugar a una inmunidad incompleta y a brotes de enfermedades. Sin embargo, estos eventos son raros porque se cree que existe una buena protección cruzada entre las principales cepas de E. rhusiopathiae que infectan a los cerdos.

Además de la vacunación, la atención al saneamiento y la higiene y la eliminación de los cerdos con signos clínicos indicativos de infección por erisipela son otros métodos viables que pueden ayudar a controlar la enfermedad en las granjas porcinas.

Conceptos clave

  • La erisipela en los cerdos está causada principalmente por Erysipelothrix rhusiopathiae y tiene manifestaciones agudas, subagudas y crónicas.

  • Los signos clínicos comunes incluyen lesiones cutáneas características en forma de diamante, eritema difuso, septicemia o artritis.

  • Los cerdos son a menudo portadores sanos de E. rhusiopathiae. La vacunación rutinaria es eficaz en la prevención de la enfermedad aguda, lo que incluye las pérdidas de animales y el decomiso en los mataderos.

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