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Descripción general de la urolitiasis en pequeños animales

PorLaura Van Vertloo, DVM, MS, DACVIM, Iowa State University, College of Veterinary Medicine
Revisado/Modificado Modificado may 2025
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"Urolitiasis" es un término general que se refiere a la presencia de urolitos (también llamados piedras o cálculos) dentro del tracto urinario. Los urolitos pueden desarrollarse en cualquier parte de las vías urinarias, incluidos riñón (nefrolitos), uréter (ureterolitos), vejiga (urocistolitos) o uretra (uretrolitos).

Etiología de la urolitiasis en pequeños animales

Los solutos minerales contenidos en la orina pueden precipitarse para formar cristales. Estos cristales pueden agregarse y crecer hasta alcanzar un tamaño macroscópico, momento en el que se les conoce como urolitos (vea las y ).

El contenido mineral de la orina, en relación con su concentración, junto con la presencia de promotores o inhibidores de cálculos y el pH urinario, pueden influir en la probabilidad de que se desarrolle un tipo particular de cálculos.

Independientemente de los mecanismos subyacentes, no se forman urolitos a menos que las concentraciones urinarias de sus componentes sean lo suficientemente altas y que el tiempo de tránsito de los cristales en el tracto urinario sea prolongado. En el caso de cálculos seleccionados (p. ej., estruvita, cistina, urato), también deben existir otras condiciones favorables para la cristalización (p. ej., pH adecuado). Estos criterios pueden estar afectados por la infección de las vías urinarias, la dieta, la absorción intestinal, el volumen de orina, la frecuencia de la micción, agentes terapéuticos y factores genéticos.

Muchos cálculos urinarios contienen solo un tipo de mineral; otros son urolitos mixtos o compuestos. Los urolitos compuestos tienen un núcleo que corresponde a las características de la orina que estaban presentes cuando se formó originalmente el urolito, y las capas externas corresponden a condiciones más recientes. 

Los minerales que se encuentran en los urolitos tienen un nombre químico y, a menudo, un nombre mineral o del cristal (consulte la tabla ).

Tabla
Tabla

Hallazgos clínicos de la urolitiasis en pequeños animales

Los signos clínicos asociados con la urolitiasis se producen porque los urolitos macroscópicos, formados en las vías urinarias inferiores, interfieren en el flujo de orina o irritan la mucosa. Los signos pueden incluir disuria, hematuria y estrangulación. Por sí solos, los cristales microscópicos rara vez causan signos clínicos.

Los uretrolitos pueden causar obstrucción mecánica de la uretra (es decir, uropatía obstructiva). La obstrucción uretral es una urgencia.

Los nefrolitos a menudo no se asocian con signos clínicos, a menos que exista pielonefritis al mismo tiempo o que pasen al uréter. 

La obstrucción del uréter puede producir vómitos, letargo o dolor en el flanco y los riñones, especialmente si hay obstrucción total aguda con distensión de la cápsula renal (vea la Lesión renal aguda en perros y gatos). El único signo clínico asociado con los ureterolitos unilaterales puede ser el dolor, el cual puede resultar difícil de detectar en perros y gatos. Si estos signos iniciales de obstrucción ureteral no conducen al diagnóstico, la obstrucción ureteral unilateral puede dar lugar a una hidronefrosis con pérdida de la función del riñón ipsilateral. 

Los ureterolitos también pueden precipitar una crisis urémica en gatos con enfermedad renal crónica previamente compensada. Debido a que los signos clínicos de disfunción renal generalmente no se manifiestan hasta que se pierde al menos dos tercios del parénquima renal funcional total, estos signos pueden no ser evidentes, salvo en las siguientes situaciones: obstrucción de ambos uréteres, enfermedad renal crónica contralateral o desarrollo de infección renal. 

Diagnóstico de la urolitiasis en pequeños animales

  • Radiografía

  • Análisis de orina

  • Análisis cuantitativo de los cálculos

Durante los estudios de adquisición de imágenes o cirugía abdominales, pueden identificarse ureterolitos unilaterales de forma incidental. 

Por lo general, los urolitos no se identifican en el examen físico; sin embargo, un riñón agrandado, firme y doloroso sugiere una obstrucción del uréter. La palpación rectal puede identificar cálculos localizados en la uretra pélvica. A veces es posible detectar cistolitos grandes o numerosos mediante palpación abdominal.

Dado que pueden existir múltiples urolitos a lo largo de todo el tracto urinario, se recomienda realizar un examen radiográfico completo, asegurándose de incluir la totalidad de la uretra en las imágenes. Los cálculos radiodensos >3 mm de diámetro suelen ser visibles en las radiografías (vea las imágenes de y ). Los urolitos de urato y, ocasionalmente, de cistina, pueden ser radiotransparentes y requieren una radiografía con contraste o una ecografía para confirmar su presencia. 

El análisis de orina es una parte importante de la evaluación diagnóstica de cualquier animal con urolitos confirmados o sospechados. Puede ayudar a identificar otras causas de signos del tracto urinario inferior o la presencia de infecciones bacterianas complicadas. Las características de la orina, como el pH y la densidad, pueden orientar sobre el tipo de urolito presente o permitir el seguimiento de los protocolos de disolución y prevención. 

La cristaluria también puede ayudar a determinar el tipo de urolito. Sin embargo, los urolitos pueden estar presentes sin cristaluria, y la presencia de cristaluria por sí sola no indica urolitiasis. Además, se deben examinar las muestras de orina fresca, ya que los cambios en la temperatura y en el pH a lo largo del tiempo, tras la recolección de la orina, pueden provocar la precipitación de cristales que no tienen importancia clínica.

La determinación de la composición de los cálculos urinarios es importante cuando se evalúa la posibilidad de disolución médica y para prevenir o desalentar la recurrencia después de su extracción. El análisis cuantitativo de minerales permite determinar la composición del cálculo (siempre que este se encuentre disponible), ya sea obtenido mediante cirugía, urohidropropulsión miccional, cistoscopia o expulsado por otros métodos.

Tratamiento de la urolitiasis en pequeños animales

  • Disolución médica de los cálculos

  • Desintegración mecánica

  • Litotripsia

Varios tipos de urolitos (estruvita, urato, cistina) pueden disolverse médicamente mediante la modificación de la composición urinaria, de manera que esta resulte desfavorable para la precipitación de los componentes de los cálculos. Las condiciones ideales para la disolución incluyen la tolerancia del paciente a la dieta o a los medicamentos necesarios para disolver el tipo específico de cálculo, el cumplimiento estricto por parte del propietario y la ubicación de los cálculos en zonas donde puedan estar continuamente expuestos al ambiente urinario modificado (p. ej., cistolitos). 

Los ureterolitos, nefrolitos y uretrolitos deben eliminarse por medios distintos a la disolución, con algunas excepciones. La extirpación mecánica de los urolitos se puede lograr a través de múltiples mecanismos, incluida la cirugía y técnicas mínimamente invasivas.

Los cistolitos pueden extirparse quirúrgicamente (cistotomía), mediante métodos quirúrgicos asistidos menos invasivos (como la cistolitotomía percutánea, la litotricia intracorpórea con láser o los métodos de recuperación asistidos por cistoscopia), o mediante urohidropropulsión miccional (VUH).

Debido al riesgo de recurrencia de los cálculos inducida por las suturas, siempre que sea posible se prefieren técnicas no quirúrgicas para la extracción de los cistolitos. Sin embargo, las técnicas mínimamente invasivas, como la litotricia con láser o los métodos de recuperación cistoscópica, requieren equipos y conocimientos especializados y pueden no ser accesibles o apropiados en todos los casos. 

La VUH puede emplearse para eliminar cistolitos lo suficientemente pequeños como para pasar fácilmente por la uretra y no requiere equipo especializado. En general, es probable que los cálculos <5 mm en perros con un peso >10 kg, los de 1 a 3 mm en perros machos pequeños y los <5 mm en gatas hembras se eliminen con éxito mediante VUH. La VUH también podría tener éxito para eliminar piedras más grandes (5-10 mm) en la micción en perros hembra de razas grandes. Los gatos machos son candidatos poco frecuentes para la VUH debido al pequeño diámetro de su uretra; sin embargo, los cálculos <1 mm pueden eliminarse con éxito.

La VUH se realiza de la siguiente manera:

  1. Se duerme al animal con anestesia general y se le introduce una sonda urinaria en la vejiga mediante una técnica estéril. 

  2. Se drena la orina de la vejiga y, posteriormente, se llena con solución salina estéril (NaCl al 0,9 %) hasta alcanzar un volumen que permita distender la vejiga al máximo, según lo determinado mediante palpación.

  3. Luego, se mantiene al animal en posición vertical y se retira la sonda, teniendo cuidado de que no se escape orina de la vejiga. Se ocluye digitalmente la abertura de la vulva o el prepucio para evitar el escape de la orina.

  4. Se palpa la vejiga y se percute vigorosamente para movilizar los cálculos pequeños; a continuación, se extrae la orina con fuerza para recoger los cálculos y el líquido extraído.

Se debe repetir la toma de imágenes, después del procedimiento, para confirmar que se han eliminado los cálculos con éxito. 

La VUH es un procedimiento seguro cuando se realiza correctamente; sin embargo, los riesgos incluyen hematuria transitoria, obstrucción uretral y, en raras ocasiones, rotura de la vejiga. Si se produce obstrucción uretral durante la VUH, deben retropulsarse los cálculos hacia la vejiga y extraerse por medios alternativos.

En el caso de los uretrolitos, la litotricia con láser o los métodos de recuperación cistoscópica (con pinza o cesta de piedras) son ideales. Cuando esto no es posible (no hay acceso o el paciente es un gato macho o un perro muy pequeño con una uretra demasiado estrecha para la cistoscopia), se prefiere el lavado retrógrado de los ureterolitos hacia la vejiga urinaria para su extracción mediante cistotomía, como alternativa a la cirugía directa sobre la uretra (uretrotomía/uretrostomía).

Los ureterolitos se pueden extirpar quirúrgicamente. Sin embargo, la elevada tasa de complicaciones asociadas con la cirugía del uréter y la alta incidencia de recurrencia de la obstrucción debido a cálculos adicionales o estenosis hacen que la colocación de una endoprótesis ureteral o de un sistema de derivación subcutánea del uréter pueda ser una opción más adecuada. 

La extirpación de nefrolitos no está comúnmente indicada. Sin embargo, cuando los nefrolitos son problemáticos (causan infección recurrente, dolor, etc.), se recomienda la extirpación mínimamente invasiva, mediante litotricia extracorpórea por ondas de choque.

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