VERSIÓN PARA PROFESIONALES

Peste bovina

(Peste del ganado vacuno)

PorWei Jia, BAg (Vet. Med.), MAg (Vet. Med.), PhD, USDA, APHIS, VS, National Veterinary Services Laboratories (NVSL), Foreign Animal Disease Diagnostic Laboratory (FADDL)
Revisado/Modificado Modificado may 2025
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La peste bovina fue una vez una de las enfermedades víricas animales más mortíferas que afectaba a los animales de pezuña hendida (domésticos y salvajes). Se caracterizaba por fiebre, estomatitis erosiva o necrótica, secreciones oculares y nasales, diarrea y deshidratación, combinadas con altas tasas de morbimortalidad. Debido a que otras enfermedades pueden causar signos clínicos similares, se necesita la confirmación del laboratorio para el diagnóstico. La peste bovina ha sido erradicada en todo el mundo. Debido a que esta enfermedad fue un flagelo y la reaparición sigue siendo una posibilidad, es fundamental mantener la información actualizada.

La peste bovina, o infección por el virus de la peste bovina (1, 2), también se conoce como peste del ganado vacuno (la traducción al español de la palabra alemana “rinderpest”).

La peste bovina era una enfermedad de los animales de pezuña hendida que se caracterizaba por causar fiebre, secreciones oculares y nasales, estomatitis erosiva o necrótica, gastroenteritis, necrosis linfoide y deshidratación, combinado con altas tasas de morbimortalidad. En su forma epidémica, la peste bovina fue la plaga más letal que se conoce en el ganado vacuno.

Todas las especies silvestres y domésticas del orden de ungulados Artiodactyla eran susceptibles de manera variable a la peste bovina. Sin embargo, la diseminación del virus dependía en gran medida de la transmisión continua entre el ganado doméstico, los búfalos y los yaks.

El virus de la peste bovina también infectaba a cabras y ovejas, lo que dio lugar a un infradiagnóstico de la clínicamente similar peste de los pequeños rumiantes en aquellas regiones donde coexistían las dos enfermedades. Es probable que algunas razas de cerdos asiáticos también hayan sido infectadas, pero no hayan mostrado signos clínicos típicos (3).

Historia de la peste bovina

Históricamente, el virus de la peste bovina fue un azote que causó estragos económicos en África, Asia y Europa. La necesidad de combatir la peste bovina impulsó el establecimiento de la primera escuela veterinaria moderna en Lyon (Francia) en 1761 (4).

Después de varias décadas de erradicación exitosa de Europa, la peste bovina reapareció inesperadamente en Bélgica en 1920, y los esfuerzos renovados para erradicarla dieron lugar a la creación de la Oficina Internacional de Epizootias (OIE) en 1924 (dicha oficina adoptó el nombre actual, Organización Mundial de Sanidad Animal [OMSA], en mayo de 2003) (5). Tras la creación de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en 1946, la OMSA y la FAO firmaron un acuerdo de cooperación en 1952 para erradicar la enfermedad.

A partir de entonces, la OMSA y la FAO participaron ampliamente en varias campañas mundiales de lucha contra la peste bovina, que culminaron con la erradicación mundial de la enfermedad en 2011. De hecho, el último brote de peste bovina registrado se produjo en Kenia en 2001, pero se necesitó un periodo de vigilancia activa de 10 años antes de poder declarar la erradicación mundial.

La peste bovina es solo la segunda enfermedad vírica, después de la viruela humana, que se ha erradicado con éxito en todo el mundo (6).

El virus de la peste bovina es biológicamente similar al virus de la peste de los pequeños rumiantes, que la OMSA y la FAO han escogido como la próxima enfermedad animal que debe erradicarse a nivel mundial.

Etiología, epidemiología y transmisión de la peste bovina

El virus de la peste bovina era un paramixovirus del género Morbillivirus, estrechamente relacionado con los virus que causan la peste de los pequeños rumiantes, el moquillo canino y el sarampión humano. Aunque se desarrollaron cepas de virulencia variable para el ganado, solo existía un único serotipo del virus y, por lo tanto, una vacuna preparada a partir de cualquier cepa proporcionaba protección contra todas las cepas.

El período de incubación de la infección típica por peste bovina duraba entre 3 y 9 días, pero podía durar hasta 15 días según la cepa del virus y el grado de exposición.

El virus de la peste bovina se excretaba en las secreciones nasales y oculares, y podía transmitirse durante el período de incubación (1 o 2 días antes de la aparición de la fiebre). La transmisión requiere un contacto directo o indirecto estrecho entre los animales sensibles y los animales enfermos que excretan el virus.

El virus de la peste bovina no era muy resistente a los factores ambientales. Podía inactivarse rápidamente por la exposición al calor, a la luz solar y al secado, así como con desinfectantes. No había estado de portador y los animales recuperados adquirían inmunidad de por vida. En las áreas endémicas, el ganado vacuno joven se infectaba después de que desaparecía la inmunidad materna y antes de que comenzara la inmunidad vacunal, con posibles ciclos auxiliares en ungulados silvestres.

Hallazgos clínicos de la peste bovina

Después de un período de incubación que duraba entre 3 y 15 días en los casos típicos de peste bovina, aparecían signos clínicos de fiebre, anorexia, depresión y secreción oculonasal, seguidos de lesiones necróticas en las encías, la mucosa bucal y la lengua (consulte la ). A menudo se veían afectados tanto el paladar blando como el duro. La descarga oculonasal se volvía mucopurulenta y el hocico aparecía seco y agrietado. La diarrea, que es el último signo clínico, puede ser acuosa y sanguinolenta.

Se debe sospechar la presencia de peste bovina si uno o más animales muestran signos clínicos compatibles con el síndrome de estomatitis-enteritis. Las famosas cuatro D (depresión, deshidratación, descargas y diarrea) se utilizan a menudo para describir los signos clínicos típicos (consulte la ) (7). Los signos clínicos varían según la especie animal.

La convalecencia en los casos de peste bovina era prolongada y podía complicarse por infecciones concurrentes debido a la inmunodepresión. La tasa de morbilidad era a menudo del 100 % y la tasa de mortalidad llegaba al 90 % en las zonas epidémicas. Sin embargo, en las zonas endémicas, la tasa de morbilidad era baja y los signos clínicos solían ser leves.

Lesiones de la peste bovina

Las lesiones patológicas macroscópicas de la peste bovina se producían en todo el tracto GI y las vías respiratorias superiores, ya sea como áreas de necrosis y erosión, o como congestión y hemorragia (consulte la ), que creaba las clásicas rayas de cebra en el recto.

Los ganglios linfáticos en animales con peste bovina podían estar agrandados y edematosos, con focos necróticos blancos en las manchas de Peyer. Las lesiones histológicas revelaban necrosis linfoide y epitelial, con sincitios inducidos por el virus, y eran comunes las inclusiones intracitoplasmáticas e intranucleares.

Diagnóstico de la peste bovina

  • Antes de la erradicación: hallazgos clínicos y patológicos después de la confirmación inicial del laboratorio

  • Después de la erradicación: confirmación del laboratorio por un laboratorio de referencia de la OMSA/FAO para la peste bovina

Diagnóstico de la peste bovina antes de la erradicación

Antes de la erradicación de la peste bovina, los hallazgos clínicos y patológicos eran suficientes para el diagnóstico en zonas endémicas y después de la confirmación inicial de un brote por medio de un laboratorio.

En las zonas donde la peste bovina era poco común o no existía, se tenían que utilizar pruebas de laboratorio para diferenciarla de otras enfermedades que pueden causar el síndrome de estomatitis-enteritis, como la diarrea viral bovina en particular, la fiebre de la costa oriental, fiebre aftosa, rinotraqueítis infecciosa bovina, estomatitis papular, estomatitis vesicular y fiebre catarral maligna.

Los métodos de prueba disponibles para identificar el agente causal de la peste bovina incluían el aislamiento del virus, la prueba de inmunodifusión en gel de agar (AGID), el ELISA de captura de antígenos, el ELISA de inmunocaptura diferencial (IC-ELISA) (8) y la RT-PCR.

Diagnóstico de la peste bovina después de la erradicación

En la era posterior a la erradicación, los casos de peste bovina se definen como la infección de un animal susceptible por el virus de la peste bovina, con o sin signos clínicos (1, 2).

Debido a las restricciones mundiales sobre la distribución y el uso de materiales que contienen el virus de la peste bovina, el virus de control positivo y el antígeno vírico no están disponibles para el diagnóstico de la peste bovina fuera de un laboratorio de referencia de peste bovina de la OMSA y la FAO.

Para las pruebas iniciales de un caso sospechoso de peste bovina, se recomienda un ensayo de RT-PCR o RT-PCR en tiempo real con los conjuntos de cebadores establecidos para laboratorios de referencia de peste bovina que no pertenecen a la OMSA y la FAO. La prueba puede realizarse con un virus de la peste de los pequeños rumiantes y los conjuntos de cebadores publicados para el virus como pruebas paralelas en lugar de un control positivo de la peste bovina (1). Alternativamente, se pueden usar cebadores de actina bovina en paralelo como reacción de control interno (1).

Un laboratorio de referencia de la OMSA para la peste bovina o un centro de referencia para el diagnóstico de la peste bovina de la FAO deben confirmar la infección por el virus de la peste bovina (2, 9).

Control de la peste bovina

  • Cuarentena

  • Vacunación perifocal

  • Sacrificio

Control de la peste bovina antes de su erradicación

La inmunidad activa a la peste bovina duraba toda la vida, mientras que la inmunidad maternal duraba 6-11 meses. En las zonas endémicas, la enfermedad se controlaba mediante la inmunización de todos los bovinos y búfalos domésticos >1 año con una vacuna viva atenuada. En estas zonas, los brotes se controlaban mediante cuarentena y “vacunación perifocal” (la práctica de vacunar a los individuos en las proximidades de la zona de infección activa, para protegerlos de la propagación inminente prevista de la enfermedad transmitida por contacto directo o cercano) y, a veces, mediante sacrificios.

En las epidemias, la mejor manera de eliminar la peste bovina era imponer cuarentenas y sacrificar los animales afectados y expuestos. Limitar el movimiento de los animales era fundamental para controlar la peste bovina. Muchos brotes se debieron a la introducción de ganado infectado en rebaños no infectados.

Control de la peste bovina después de la erradicación

Aunque la peste bovina se ha erradicado en todo el mundo, sigue siendo una enfermedad de declaración obligatoria según la OMSA. Actualmente está prohibida la vacunación contra la peste bovina, incluida la administración de vacunas que contengan el virus de la peste bovina o componentes derivados de este a cualquier animal (1).

Perlas y trampas

  • La vacunación contra la peste bovina está actualmente prohibida.

La reaparición de la peste bovina sería catastrófica porque se ha perdido la inmunidad colectiva desde la erradicación de la enfermedad. Se debe aislar a los animales con sospecha de infección por peste bovina, y los casos sospechosos se deben notificar inmediatamente a las autoridades veterinarias.

Una vez que un laboratorio de referencia de la OMSA para la peste bovina o un centro de referencia de la FAO para el diagnóstico de la peste bovina confirman un caso de peste bovina, este se convierte en un evento de reaparición de la peste bovina. Se deben seguir las medidas de respuesta, recuperación y vigilancia selectiva solicitadas por las autoridades veterinarias o definidas en el plan de acción nacional contra la peste bovina. A falta de un plan nacional, el Plan de acción mundial contra la peste bovina, elaborado por la OMSA y la FAO, contiene medidas propuestas.

Antes de 2010, el Laboratorio de Diagnóstico de Enfermedades Animales Extranjeras (FADDL) en el Plum Island Animal Disease Center ofrecía cursos de capacitación especializada a veterinarios estadounidenses y de otros países en identificación clínica e investigación de la peste bovina. Después de la erradicación mundial de la enfermedad, el objetivo de la formación sobre la peste bovina era mantener la vigilancia para evitar su reaparición, y la Academia de aprendizaje en línea de la FAO ofrece un curso sobre el reconocimiento de la enfermedad de la peste bovina con este fin.

Conceptos clave

  • Aunque en 2011 se declaró la erradicación mundial de la peste bovina, existe el riesgo de reaparición.

  • Los signos clínicos de la peste bovina se asemejan a los de otras enfermedades del ganado bovino endémicas a nivel mundial. Se requieren pruebas de laboratorio para el diagnóstico.

  • Un laboratorio de referencia de la OMSA para la peste bovina o un centro de referencia de la FAO para el diagnóstico de la peste bovina deben confirmar los casos de peste bovina.

Descargo de responsabilidad

Las descripciones, conclusiones y otros contenidos de este capítulo son del autor y no se deben interpretar como representación de ninguna determinación o política oficial del USDA o del gobierno de los Estados Unidos.

Para más información

Referencias

  1. World Organisation for Animal Health. Infection with rinderpest virus. In: Terrestrial Animal Health Code. WOAH; 2024:chap 8.17. First adopted in 1968; most recent update adopted in 2024.

  2. World Organisation for Animal Health. Rinderpest (infection with rinderpest virus). In: OIE Terrestrial Manual. OIE; 2018:634-648.

  3. Hudson JR, Wongsongsarn C. The utilisation of pigs for the production of lapinised rinderpest virus. Brit Vet J. 1950;106(12):453-472. doi:10.1016/S0007-1935(17)52466-5

  4. Larkin M. Pioneering a profession: the birth of veterinary education in the Age of Enlightenment. J Am Vet Med Assoc. 2010;238(1):8-11,14. doi:10.2460/javma.238.1.8

  5. World Organisation for Animal Health. Who We Are. Consultado el 17 de abril de 2025.

  6. Taylor WE, Gibbs EPJ, Bandyopadhyay SK, Pastoret P-P, Atang P. Rinderpest and Its Eradication. FAO and WOAH; 2022. doi:10.20506/9789295115606

  7. World Organisation for Animal Health. Rinderpest. Consultado el 29 de abril de 2025.

  8. Libeau G, Diallo A, Colas F, Guerre L. Rapid differential diagnosis of rinderpest and peste des petits ruminants using an immunocapture ELISA. Vet Rec. 1994;134:300-304. doi:10.1136/vr.134.12.300

  9. Myers L, Metwally S, Marrana M, Stoffel C, Ismayilova G, Brand T. Global Rinderpest Action Plan: Post-Eradication. FAO; 2018. doi:10.4060/ca1965en