VERSIÓN PARA PROPIETARIOS DE MASCOTAS

Enfermedades causadas por parásitos sanguíneos en gatos

Revisión completa: mar 2026 PorNick Roman, DVM, MPH, College Station Cat Clinic
Última actualización: mar 2026
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Los parásitos sanguíneos (protozoarios o bacterias) viven en el torrente sanguíneo y con frecuencia se transmiten por garrapatas o insectos picadores. Algunos parásitos pueden transmitirse a través de las picaduras de insectos a los seres humanos y causar enfermedades graves. Varios de ellos se describen por separado; consulte Babesiosis, Surra y Enfermedad de Chagas.

Citauxzoonosis

La citauxzoonosis, causada por el parásito protozoario Cytauxzoon felis, es una enfermedad potencialmente mortal. El parásito vive en los linces rojos y se transmite a los gatos domésticos a través de las garrapatas, principalmente en las zonas boscosas del sur y sureste de los Estados Unidos en las épocas del año en que las garrapatas están activas.

Una vez que el parásito infecta a un animal, invade los glóbulos blancos, que obstruyen los vasos sanguíneos pequeños e interrumpen el flujo sanguíneo. También invade los glóbulos rojos, pero produce menos daño.

Los síntomas de la citauxzoonosis suelen aparecer unos 10 días después de la picadura de una garrapata y empeoran en el transcurso de varios días. Los gatos afectados suelen tener fiebre alta, debilidad, depresión, deshidratación, dificultad para respirar, pérdida de apetito e ictericia, y su temperatura corporal puede descender justo antes de morir.

La citauxzoonosis se puede confirmar mediante análisis de sangre. Los tratamientos agresivos más recientes han mejorado la supervivencia, pero la enfermedad sigue siendo muy grave. La prevención se centra en evitar las áreas infestadas de garrapatas y en utilizar productos de control de garrapatas recomendados por el veterinario.

Micoplasmosis hemotrópica

La micoplasmosis hemotrópica es causada por micoplasmas hemotrópicos (o hemoplasmas), que son bacterias diminutas que tienen afinidad por los glóbulos rojos, los infectan y los dañan. Estos parásitos bacterianos pueden causar anemia hemolítica.

Es posible que los gatos adultos sanos infectados por hemoplasmas no presenten ningún síntoma, pero puede producirse una enfermedad grave en gatos infectados por el virus de la leucemia felina (FeLV), el virus de la inmunodeficiencia felina (FIV) u otros agentes causantes de enfermedades. 

La bacteria Mycoplasma haemofelis puede causar anemia grave incluso en gatos sanos. Se cree que estos organismos se transmiten a través de pulgas y otros insectos hematófagos, a través de heridas por mordedura y de la madre a los gatitos.

Los síntomas de la micoplasmosis hemotrópica incluyen fiebre, membranas mucosas pálidas o amarillentas, falta de apetito, debilidad, depresión, agrandamiento del bazo y, en casos crónicos, pérdida de peso y delgadez extrema. La dificultad para respirar aparece con la anemia grave.

La micoplasmosis hemotrópica se diagnostica mediante análisis de sangre.

La prevención consiste en mantener un adecuado control de pulgas e insectos y en monitorear la aparición de signos de enfermedad. La enfermedad se trata con antibióticos y cuidados de apoyo. Es posible que también se requieran transfusiones de sangre y oxígeno. Hasta un tercio de los gatos con infección grave que no reciben tratamiento pueden morir.

Hepatozoonosis

La hepatozoonosis, causada por el protozoo Hepatozoon felis, a menudo no causa síntomas claros en los gatos. Se diagnostica mediante la detección del parásito en la sangre o mediante pruebas de laboratorio especializadas.

El tratamiento puede ser difícil, pero hay varios medicamentos disponibles. Dado que los parásitos relacionados en otras especies se transmiten por garrapatas, se recomienda la prevención contra pulgas y garrapatas.

Tripanosomiasis transmitidas por la mosca tsetsé africana

La tripanosomiasis africana transmitida por la mosca tse-tsé se propaga por las moscas tse-tsé en el África subsahariana y está causada por protozoarios del género Trypanosoma. La especie que más afecta a los gatos es Trypanosoma brucei.

Después de que una mosca tse-tsé infectada pica a un animal, los parásitos se multiplican en la piel del animal y luego se diseminan a los ganglios linfáticos y a la sangre.

Los síntomas de la tripanosomiasis, que suelen aparecer entre 1 y 4 semanas después de la picadura, incluyen fiebre, anemia, pérdida de peso, problemas oculares y agrandamiento de los ganglios linfáticos y el bazo.

El diagnóstico de tripanosomiasis se confirma mediante el hallazgo de parásitos en la sangre.

Se pueden usar varios medicamentos para tratar la tripanosomiasis, pero es fundamental administrar la dosis correcta y la resistencia a los medicamentos se está convirtiendo en un problema cada vez mayor. En zonas donde la tripanosomiasis es frecuente, mantener a los gatos en casa, controlar las moscas y mantener un adecuado manejo ambiental ayudan a reducir el riesgo. No se dispone de ninguna vacuna.