VERSIÓN PARA PROFESIONALES

Infertilidad en perros y gatos

PorAutumn P. Davidson, DVM, MS, DACVIM, Department of Medicine and Epidemiology, School of Veterinary Medicine, University of California, Davis
Revisado/Modificado Modificado jun 2025
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La causa más frecuente de infertilidad en perros y gatos está relacionada con problemas de monta (tiempo, técnicas, selección del macho). La cría con machos cuya fertilidad ya se ha probado debe llevarse a cabo en el momento óptimo para la hembra. Los problemas infecciosos, anatómicos, metabólicos y funcionales asociados con la infertilidad ocurren con menos frecuencia.

La brucelosis canina es una enfermedad sumamente contagiosa causada por Brucella canis, que resulta en aborto en las hembras e infertilidad asociada a orquitis y epididimitis en los machos. Los perros castrados pueden estar infectados y mostrar discoespondilitis, osteomielitis, uveítis y linfadenitis. No existe un tratamiento eficaz. La brucelosis es una enfermedad zoonótica.

Otras causas infecciosas de infertilidad en perras son las siguientes:

En gatas, algunas de las causas infecciosas de infertilidad son las siguientes:

Estas infecciones pueden causar aborto, muerte neonatal, reabsorción fetal e infertilidad aparente.

Las causas anatómicas de infertilidad incluyen problemas adquiridos y congénitos.

La fibrosis de los oviductos o de los cuernos uterinos, probablemente adquirida como resultado de una inflamación después de una infección o traumatismo, causa infertilidad. Igualmente, la obstrucción bilateral de los conductos espermáticos puede causar azoospermia e infertilidad.

Las temperaturas elevadas del entorno y acondicionamiento excesivo que termina en un incremento de la temperatura corporal pueden inducir azoospermia temporal o permanente. El manejo de perreras y criaderos de gatos debe tener en cuenta permitir que los machos reproductores no sufran calor durante el verano.

La dermatitis escrotal también puede provocar infertilidad.

Las causas metabólicas de infertilidad, excepto en los individuos muy enfermos, son raras. El hipotiroidismo no tiene ningún efecto sobre la libido del macho o su calidad seminal. Las perras con hipotiroidismo pueden tener intervalos interestro prolongados.

El estro prolongado en perras puede deberse a quistes ováricos productores de estrógeno, tumores ováricos funcionales o estrógenos exógenos (incluida la terapia de reemplazo hormonal transdérmica humana). El tratamiento con hormonas exógenas debe interrumpirse. Se suele indicar una laparotomía con examen histológico, ya que los intentos médicos de inducir la ovulación (con gonadotropina coriónica humana, hormona foliculoestimulante, GnRH) suelen ser poco satisfactorios.

El diestro prolongado en perras puede deberse a la presencia de quistes luteínicos o de un tumor ovárico productor de progesterona. La manipulación médica con prostaglandinas suele ser poco provechosa, por lo que se indica una ovariectomía con examen histológico.

La epididimitis y la orquitis en perros siempre deben dar lugar a una evaluación para detectar brucelosis, pero pueden ser consecuencia de otras bacterias, más comúnmente E. coli. Por lo general, está comprometido todo el tracto genitourinario. La calidad del semen suele verse notablemente afectada.

La prostatitis canina (bacteriana) puede ser asintomática y contribuir a la subfertilidad e infertilidad, principalmente al afectar la calidad del semen (consulte la ).

La hiperplasia prostática benigna no afecta la fertilidad, pero suele provocar hemospermia, una afección benigna, excepto cuando la criopreservación del semen no tiene éxito, ya que la hemoglobina interfiere en la estabilidad de la membrana durante el proceso de congelación/descongelación.

La hiperplasia prostática quística benigna no es maligna y produce hemospermia; sin embargo, puede predisponer a los perros a la colonización bacteriana de los quistes y causar prostatitis séptica.

La hiperplasia prostática benigna y la hiperplasia prostática quística benigna se tratan de forma satisfactoria con finasterida (1-5 mg, por vía oral, cada 24 horas).

En muy pocos casos, la hiperplasia prostática causa molestias clínicas. Con la finasterida, el volumen de líquido prostático disminuirá; es posible que se indique el uso de diluyentes de semen. Consulte las imágenes ecográficas de hiperplasia benigna, vistas y .

La neoplasia prostática es una afección grave que suele causar signos clínicos marcados (dolor, disuria, tenesmo) y que afecta la fertilidad.

La neoplasia testicular, a veces funcional y con producción de estrógenos, puede causar infertilidad. La gonadectomía unilateral del testículo afectado puede permitir que el otro testículo vuelva a producir espermatozoides, pero el pronóstico es reservado.