VERSIÓN PARA PROFESIONALES

Diagnóstico de enfermedades cutáneas en animales

PorKaren A. Moriello, DVM, DACVD, Department of Medical Sciences, School of Veterinary Medicine, University of Wisconsin-Madison
Revisado/Modificado Modificado ene 2020
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El diagnóstico definitivo de las causas de las enfermedades de la piel requiere una anamnesis detallada, una exploración física y pruebas diagnósticas adecuadas. Muchas enfermedades de la piel se parecen, y el diagnóstico definitivo se realiza incluyendo o excluyendo posibles causas y evaluando la respuesta al tratamiento.

Antecedentes para el diagnóstico de enfermedades de la piel en pequeños animales

Una historia dermatológica cuidadosa es fundamental para interpretar los hallazgos de la exploración física y elegir las pruebas diagnósticas adecuadas para las enfermedades de la piel. Se debe obtener una anamnesis general completa, que incluya información sobre enfermedades previas, vacunaciones, hábitat (alojamiento, práctica alimentaria, etc.), cambios en la actitud y en el consumo de alimentos, prácticas de eliminación, exposición a otros animales y viajes durante los 6-12 meses anteriores.

Los antecedentes generales deben ir seguidos de una anamnesis dermatológica detallada. El uso de un formulario de anamnesis ya impreso puede ser muy útil para los casos crónicos o complicados. La anamnesis completa es fundamental, ya que muchas enfermedades cutáneas con signos similares solo pueden diferenciarse mediante la interpretación de los hallazgos clínicos y los patrones históricos.

En el caso de los antecedentes dermatológicos, se debe obtener la siguiente información:

  • signo clínico primario,

  • duración del problema,

  • edad a la que comenzó la enfermedad de la piel. Muchas enfermedades de la piel se presentan preferentemente a edades determinadas (por ejemplo, demodicosis y dermatofitosisen animales jóvenes y dermatitis atópica en animales de 1-3 años de edad).

  • Raza. Las predilecciones de raza son frecuentes en las enfermedades cutáneas e incluyen, por ejemplo, la predisposición de los Cocker Spaniel a los trastornos de queratinización primaria y de los Terriers a la dermatitis atópica.

  • Presencia y gravedad de prurito, según lo indicado por comportamientos como lamer, frotar, rascar o masticar (el propietario a menudo no se da cuenta de que lamerse puede ser un signo de prurito).

  • Determinación de cómo comenzó y ha progresado la enfermedad. Las enfermedades que comienzan con prurito pueden provocar autotraumatismos y el posterior desarrollo de lesiones cutáneas secundarias (alopecia, seborrea) o infecciones (pioderma bacteriana o por levaduras).

  • Caracterización del tipo y progresión de las lesiones observadas por el propietario.

  • Signos de estacionalidad que sugieren pulgas, enfermedades alérgicas de la piel o trastornos relacionados con el clima.

  • Determinación de las zonas del cuerpo donde se detectó el problema por primera vez. Por ejemplo, los patrones regionales son característicos de la dermatitis atópica (por lo general, cara y patas), la cheyletiellosis (principalmente dorsal), la sarna (principalmente ventral) y la alopecia endocrina (que generalmente afecta el tronco y respeta cabeza y extremidades).

  • Documentación de tratamientos previos y respuestas al tratamiento. Por ejemplo, las enfermedades de la piel que responden a los antimicrobianos indican una causa bacteriana; el prurito que responde a pequeñas dosis de glucocorticoides, antihistamínicos o ácidos grasos esenciales indica dermatitis alérgica.

  • Frecuencia de los baños y hora del baño más reciente. Un baño reciente puede enmascarar o modificar lesiones clínicas importantes; el baño excesivo y la humedad de la piel pueden predisponer al animal a enfermedades de la piel.

  • Presencia de pulgas, garrapatas o ácaros.

  • Contacto con otros animales potencialmente contagiosos, como aquellos con pulgas, sarna, cheyletiellosis o dermatofitosis.

  • Información sobre el entorno del animal. Los cambios en la vivienda pueden influir en el desarrollo de ciertas enfermedades cutáneas, como la dermatitis por contacto y enfermedades contagiosas.

  • Notación de signos clínicos consistentes con trastornos sistémicos (endocrinos), por ejemplo, hipotiroidismo e hiperadrenocorticismo; o enfermedades metabólicas, por ejemplo, diabetes mellitus, enfermedad renal o enfermedad hepática, ya que la piel puede ser el primer lugar en mostrar signos sistémicos de enfermedad.

  • Determinación acerca de si el paciente está recibiendo tratamiento de rutina con parasiticidas y, en caso afirmativo, la clase de fármaco y la frecuencia de administración.

Exploración física para el diagnóstico de enfermedades de la piel en pequeños animales

Se debe realizar siempre una exploración física completa para ayudar a diagnosticar una enfermedad de la piel. Muchas enfermedades de la piel son manifestaciones de enfermedadessistémicas, como el hipotiroidismo, el hiperadrenocorticismo, el síndrome hepatocutáneo y el lupus eritematoso sistémico.

Una exploración dermatológica completa requiere una inspección minuciosa de todo el pelo y la piel bajo iluminación intensa; en animales grandes, puede ser necesaria una linterna para evaluar adecuadamente la piel. Es importante examinar el vientre del animal, donde se encuentran muchas lesiones primarias y parásitos cutáneos.

Las lesiones clínicas se describen de varias formas. La descripción de las lesiones macroscópicas debe incluir su distribución (focal, multifocal o difusa), seguida de la región afectada (por ejemplo, mucocutánea, troncal). Si se examinan más de cerca, las lesiones pueden describirse con más detalle como primarias o secundarias.

Entre las lesiones cutáneas primarias se incluyen las siguientes (consulte también las imágenes de lesiones cutáneas primarias):

  • Máculas o parches (áreas no elevadas de decoloración).

  • Pápulas o placas (lesiones elevadas, las últimas unidas).

  • Pústulas.

  • Vesículas o ampollas (lesiones llenas de líquido; las ampollas son más grandes).

  • Ronchas (elevaciones sólidas de la piel, con paredes planas e inclinadas, derivadas de la liberación de histamina).

  • Nódulos o tumores (elevaciones muy sólidas de la piel).

Lesiones cutáneas primarias
Pápulas, perro

Múltiples pápulas en el abdomen ventral de un perro. Nótese la ausencia de costras y de signos de exudado.

Múltiples pápulas en el abdomen ventral de un perro. Nótese la ausencia de costras y de signos de exudado.

Cortesía de la Dra. Karen A. Moriello.

Pústulas, perro

Múltiples pústulas intactas en el tórax ventral de un cachorro. Obsérvese el tinte amarillento, que indica que estas lesiones elevadas y fluctuantes contienen material purulento.

Múltiples pústulas intactas en el tórax ventral de un cachorro. Obsérvese el tinte amarillento, que indica que estas le

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Cortesía de la Dra. Karen A. Moriello.

Vesícula, perro

Vesícula intacta en el pabellón auricular medial de un perro. Obsérvese la falta de color en el contenido de la lesión elevada.

Vesícula intacta en el pabellón auricular medial de un perro. Obsérvese la falta de color en el contenido de la lesión

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Cortesía de la Dra. Karen A. Moriello.

Ampollas coalescentes, perro

Grandes ampollas coalescentes en el abdomen ventral de un perro. El gran tamaño y número son raros. Obsérvese lo friables e irregulares que son las lesiones. Estas lesiones se rompen fácilmente y son muy frágiles. En este perro, las lesiones fueron el resultado de la reacción a un fármaco.

Grandes ampollas coalescentes en el abdomen ventral de un perro. El gran tamaño y número son raros. Obsérvese lo friabl

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Cortesía de la Dra. Karen A. Moriello.

Ronchas urticariales, perro

Numerosas ronchas urticariales en la cara medial del pabellón auricular de un perro. Obsérvese la lesión elevada y el eritema marginal. Un alérgeno de contacto fue la causa en este caso.

Numerosas ronchas urticariales en la cara medial del pabellón auricular de un perro. Obsérvese la lesión elevada y el e

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Cortesía de la Dra. Karen A. Moriello.

Nódulos, gato Siamés

Nódulos en la cabeza de un gato Siamés.

Nódulos en la cabeza de un gato Siamés.

Cortesía de la Dra. Karen A. Moriello.

Entre las lesiones cutáneas secundarias se incluyen las siguientes:

  • Collaretes epidérmicos (etapa tardía de una pústula).

  • Cicatrices.

  • Excoriación (áreas de autotraumatismo).

  • Erosiones o úlceras (pérdida de la epidermis).

  • Fisuras.

  • Liquenificación (aumento del engrosamiento e hiperpigmentación de la piel).

  • Callos.

Algunas lesiones cutáneas pueden ser primarias o secundarias, dependiendo de la causa de la enfermedad. Incluyen las siguientes:

  • alopecia

  • Escamas y/o costras.

  • Moldes foliculares (taponamiento de los folículos pilosos con queratina visible).

  • Comedones (puntos negros).

  • Cambios en la pigmentación.

  • Eritema.

Procedimientos de laboratorio para el diagnóstico de enfermedades de la piel en pequeños animales

Raspado de piel para el diagnóstico de enfermedades cutáneas

Los raspados cutáneos forman parte de la base de datos básica para todas las enfermedades epiteliales. Hay dos tipos: superficiales y profundos. Los raspados superficiales no producen sangrado capilar y proporcionan información sobre la superficie de la epidermis. Los raspados cutáneos profundos recogen material del interior del folículo piloso; el sangrado capilar indica que la muestra fue lo suficientemente profunda.

Los raspados cutáneos se usan primordialmente para determinar la presencia o ausencia de ácaros. La forma más adecuada de realizarlo es con una espátula para raspado de piel, una espátula metálica delgada de tipo pesador, que se encuentra comúnmente en catálogos de farmacias o de suministros químicos. Las espátulas para raspar la piel son reutilizables y no causan lesiones.

Cepillado del pelaje para el diagnóstico de enfermedades de la piel

El cepillado del pelaje, comúnmente conocido como “peinado antipulgas”, es útil para recolectar grandes cantidades de desechos de piel y atrapar parásitos cutáneos. El cepillado es particularmente útil para encontrar pulgas, garrapatas, piojos y algunos ácaros. En animales grandes, puede usarse un cepillo de fregar limpio o un peine de goma para recoger material en un recipiente plano (p. ej., plato metálico hondo).

Tricografía capilar para el diagnóstico de enfermedades de la piel

Los tricogramas del pelo forman parte de la base de datos básica para todas las enfermedades de la piel. La tricografía se utiliza cada vez más en lugar del raspado de la piel, ya que se ha descubierto que la técnica proporciona resultados similares. Se agarra un grupo de pelos con pinzas cerca de la base (manteniendo las pinzas en un ángulo de 90° con respecto a los pelos) y se arrancan suavemente en la dirección del crecimiento. A continuación, se montan los pelos arrancados en aceite mineral. Es importante utilizar un cubreobjetos.

Perlas y trampas

  • La tricografía, en la que se agarra los pelos con una pinza, se arrancan en la dirección del crecimiento y se examinan en aceite mineral bajo un cubreobjetos, puede usarse en lugar del raspado de la piel.

El examen microscópico de los tallos del pelo puede revelar evidencia de infestaciones por ácaros, infecciones por dermatofitos, pelos displásicos y, a veces, enfermedades genéticas del pelo. No se necesitan agentes limpiadores.

Examen citológico para el diagnóstico de enfermedades de la piel

El examen citológico cutáneo y auricular es útil para identificar enfermedades cutáneas bacterianas, fúngicas y, posiblemente, neoplásicas. Se deben realizar al menos 4-6 frotis de impresión; además, se deben conservar varios portaobjetos por si resulta necesario examinarlos en un laboratorio de referencia.

Cuando se realicen frotis de impresión de la piel, el portaobjetos de vidrio debe colocarse directamente sobre el sitio que se va a muestrear. El dedo índice o pulgar se ha de colocar directamente sobre el portaobjetos y presionarlo firmemente. Como alternativa, se puede utilizar una cinta de acetato transparente para tomar muestras de la piel. El muestreo adecuado producirá una "huella del pulgar" de la superficie.

Ya no se recomienda la fijación térmica para las muestras citológicas de piel, pues se ha demostrado que no aumenta la visibilidad de la levadura. En su lugar, se debe aumentar el número de inmersiones o la cantidad de tiempo que el portaobjetos está en la tinción "azul". En la mayoría de los casos, una tinción tipo Romanowsky es adecuada.

En animales con prurito, la muestra se debe obtener por raspado de debajo de la raíz de la uña y se debe extender sobre el cristal para la tinción y el examen citológico. Las muestras deben examinarse con aumentos de 4X, 10X e inmersión en aceite.

En el caso de las muestras en cinta de acetato, se deben teñir sujetando el borde de la cinta con pinzas o una pinza de ropa (consulte ), omitiendo el paso de fijación, tiñendo como de costumbre, dejando secar y, posteriormente, montando la cinta con la muestra teñida sobre una gota de aceite de inmersión en un portaobjetos para su examen. La cinta no debe fijarse a un portaobjetos de vidrio y luego teñirse, lo que da lugar a muestras mal teñidas.

Cultivo fúngico para el diagnóstico de enfermedades de la piel

Las infecciones por dermatofitos se identifican mejor con un cultivo de hongos, ya sea en un medio de prueba de dermatofitos o en agar Sabouraud simple. Se prefieren las placas que se inoculan fácilmente; es mejor evitar los frascos de vidrio con tapa de rosca, ya que es difícil inocularlos y obtener muestras de ellos.

La forma más eficaz de tomar muestras de los animales es utilizar un cepillo de dientes nuevo para peinar de manera enérgica las lesiones afectadas. Las placas se pueden incubar a temperatura ambiente y finalizar el día 14 de cultivo.

Cultivo bacteriano para el diagnóstico de enfermedades de la piel

Las pústulas intactas se pueden cultivar rompiéndolas con una aguja estéril y frotando la lesión con un hisopo estéril. Si no se encuentra una pústula intacta, se debe humedecer la punta del hisopo con el medio de transporte y luego usarlo para frotar enérgicamente el área de la lesión, asegurándose de girar el hisopo 360° para aprovechar toda su superficie. Las lesiones no deben limpiarse antes de la obtención de muestras.

Las piodermias profundas se cultivan mejor cuando proceden de una biopsia cutánea (6-8 mm). Se debe informar al laboratorio de referencia sobre los patógenos sospechosos, ya que esta información puede influir en la forma de cultivar el exudado. Se deben suspender los fármacos sistémicos y tópicos al menos 72 h antes de la toma de muestras.

Biopsia para el diagnóstico de enfermedades de la piel

Las biopsias de piel están indicadas cuando los signos clínicos son graves, inusuales o no responden al tratamiento adecuado. Las lesiones no deben lavarse antes de la biopsia, ya que la anatomía patológica de superficie es importante en el diagnóstico de muchas enfermedades cutáneas.

Se han de enviar varias muestras de diversas lesiones para su examen. Siempre que sea posible, se deben tomar muestras de las lesiones primarias; de lo contrario, el informe aporta poca información para establecer un diagnóstico o para acortar la lista de diagnósticos diferenciales.

Las muestras de biopsia de animales deben ser examinadas por un anatomopatólogo veterinario.

La inmunofluorescencia directa no es necesaria para diagnosticar enfermedades autoinmunitarias de la piel. El examen histológico de rutina es la prueba de elección. Se debe usar un punzón de biopsia de 6 mm u 8 mm, ya que las muestras pueden encogerse hasta en un 50 % en formol.

Análisis de sangre y orina de rutina para diagnosticar enfermedades de la piel

En la mayoría de los casos dérmicos, los análisis rutinarios de sangre y orina no ayudan a emitir el diagnóstico definitivo. Si existen signos sistémicos de enfermedad, un hemograma completo, una bioquímica sérica y un análisis de orina pueden ser útiles para identificar la causa. En perros con infecciones recurrentes, estas pruebas pueden identificar una enfermedad subclínica subyacente.

Pruebas cutáneas intradérmicas para el diagnóstico de enfermedades de la piel

No es imprescindible una prueba intradérmica para el diagnóstico de una dermatitis atópica. Una reacción positiva a la prueba intradérmica indica una exposición previa a un alérgeno en particular.

El diagnóstico de alergias por inhalación se fundamenta mejor en una anamnesis compatible, los signos del examen físico y el uso juicioso de pruebas cutáneas intradérmicas o de pruebas in vitro para alergias.

Se recomienda la prueba cutánea intradérmica en animales en los que la gravedad o la duración de los signos alérgicos sugieran que podría estar justificada la inmunoterapia.

Antes de realizar la prueba cutánea intradérmica, se deben considerar las posibles interacciones farmacológicas que puedan interferir en la prueba (por ejemplo, glucocorticoides tópicos o sistémicos, antihistamínicos orales).

Pruebas in vitro para el diagnóstico de enfermedades de la piel

Las pruebas diagnósticas in vitro (ELISA o prueba de radioalergosorción [RAST]) son alternativas a las pruebas cutáneas intradérmicas. Aunque las pruebas in vitro se consideran menos fiables debido a la gran incidencia de falsos positivos, la mayor parte de las complicaciones en la interpretación son el resultado de una mala selección del paciente.

Al igual que las pruebas cutáneas intradérmicas, las pruebas in vitro reflejan la exposición y deben interpretarse a la luz de los signos clínicos y la historia clínica del animal.

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