VERSIÓN PARA PROFESIONALES

Cuidado preventivo de la salud y manejo de cerdos

Revisión completa: feb 2026 PorDaniel Linhares, DVM, MBA, PhD, Iowa State University
Última actualización: feb 2026
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Las enfermedades infecciosas en la producción porcina son generalmente polimicrobianas; sin embargo, los patógenos microbianos rara vez son la única causa de los problemas de salud en las granjas porcinas. La aparición y la magnitud de la enfermedad clínica suelen depender de la interacción entre un patógeno y las condiciones derivadas de deficiencias en el manejo, así como de otros factores contribuyentes, como los factores ambientales y del hospedador o de la población. Comprender la «tríada epidemiológica» de patógenos, factores ambientales y factores de la población porcina, así como la interacción entre estos, es esencial para alcanzar el pleno potencial sanitario y productivo de la piara.

Muchos patógenos son endémicos en la población porcina; sin embargo, mientras que algunas granjas sufren grandes pérdidas por enfermedades, otras se ven mucho menos afectadas. Esta disparidad se debe a diferencias en las prácticas de manejo, a la variación en la virulencia de los patógenos y a la variación en la susceptibilidad de las poblaciones porcinas frente a los desafíos (es decir, falta de inmunidad colectiva específica adecuada frente a los patógenos).

Consideraciones de manejo y económicas en la producción porcina

Las consideraciones económicas influyen en la mayoría de las decisiones de manejo sanitario en las granjas porcinas. Los programas de manejo sanitario y prevención de enfermedades tienden a priorizarse en función del rendimiento económico; sin embargo, otras consideraciones importantes son el bienestar animal, la inocuidad de los alimentos, el uso de antimicrobianos y la gestión de riesgos.

Los cerdos son omnívoros muy eficientes en la conversión de piensos de bajo costo (que a menudo incluyen subproductos) en carne. Los cerdos convierten eficientemente el alimento en tejido muscular y crecen rápidamente. Además, su fecundidad es notable en comparación con otros animales destinados a la alimentación. Las cerdas alcanzan la madurez sexual, se reproducen y producen camadas de ≥14 lechones antes de cumplir 1 año, y continúan produciendo camadas aproximadamente 2,5 veces al año.

La gestión sanitaria desempeña un papel clave en las empresas agrícolas rentables. El beneficio se basa en la maximización de los ingresos y la minimización de los costos que no proporcionan rendimientos sustanciales. El ingreso es una función del precio por kilogramo de carne de cerdo, multiplicado por la cantidad total producida. Por lo tanto, los aspectos del manejo de la salud, que aseguran un buen rendimiento reproductivo, un número constante de cerdos en todas las etapas de producción y un crecimiento rápido, contribuyen a ingresos elevados y estables.

Los parámetros de producción, como los kilogramos producidos por cerda al año y los indicadores de rendimiento, deben controlarse cuidadosamente para asegurar que la granja alcance un alto nivel de productividad. Al mismo tiempo, se deben evaluar los costos de producción para evaluar la salud o la rentabilidad de una operación porcina. Debido a que los costos de los piensos representan más de la mitad del costo de producción, las iniciativas de manejo sanitario para reducir los costos de los piensos o mejorar su eficiencia tienden a ser áreas de alta prioridad. Además, la viabilidad de los cerdos (capacidad de sobrevivir, desarrollarse y mantenerse sanos en todas las fases de producción) es un factor clave para la eficiencia económica, ya que los cerdos que mueren no proporcionan ningún rendimiento por el alimento que consumieron, los medicamentos que recibieron, el espacio que ocuparon y todos los demás recursos que utilizaron.

Algunos patógenos porcinos de importancia económica pueden causar enfermedades que producen signos clínicos leves en los animales afectados. Por ejemplo, la infección por Lawsonia intracellularis (enteropatía proliferativa porcina) puede provocar engrosamiento intestinal y una disminución de la eficiencia alimenticia, sin signos clínicos evidentes de diarrea ni enfermedad en los cerdos afectados; sin embargo, el costo del aumento resultante en el consumo de alimento y la menor ganancia diaria de peso probablemente hace que la infección por L. intracellularis sea una prioridad en un programa de manejo sanitario. La infección por el virus del síndrome reproductivo y respiratorio porcino, el circovirus porcino tipo 2, Salmonella u otros patógenos puede dar lugar a resultados similares, dependiendo del patógeno específico, los factores ambientales y los factores poblacionales.

Los criadores de cerdos deben llevar a cabo análisis de costo-beneficio de los programas de aseguramiento sanitario para evitar invertir tanto en reducir el riesgo de enfermedades específicas, que el costo supere los beneficios en la mejora del rendimiento productivo. Cuando los costos superan a los beneficios, el productor puede optar por no implementar protocolos de manejo específicos dirigidos al control de enfermedades. Sin embargo, esta decisión puede cambiar con el tiempo y las circunstancias, por lo que los programas de bioseguridad, medicación y vacunación, específicos de cada granja, deben evaluarse constantemente para tener en cuenta los cambios en la tríada epidemiológica.

Registro de producción en porcinos

Los registros de producción son una parte esencial de un programa sanitario de la piara. Recopilan información esencial que se utiliza para lo siguiente:

  • evaluar el rendimiento de la piara;

  • identificar áreas generales de preocupación y problemas específicos que requieran intervención;

  • evaluar la efectividad de las estrategias de intervención implementadas;

  • establecer objetivos de producción y motivar al personal de la granja para alcanzarlos;

  • ayudar al veterinario de la piara a desarrollar análisis económicos para justificar los costos de manejo sanitario.

En las granjas reproductoras, el parámetro más frecuente para evaluar el rendimiento general de la piara es el número medio de lechones destetados por cerda por año. En muchas granjas, este número es ≥30; algunas granjas alcanzan >36.

El número promedio de lechones destetados por cerda por año es el producto del “número de lechones destetados por cerda por camada” y el “número de camadas por cerda por año”. Cuando el promedio es más bajo que el objetivo, es útil examinar ambos componentes para determinar el origen del problema.

Número de camadas por cerda por año: Con un período de lactancia de 3 a 4 semanas, es posible lograr aproximadamente 2,5 camadas por cerda por año. Si el número de camadas por cerda por año es bajo (<2,5), podría deberse a una baja tasa de partos (cerdas servidas pero que no llegan a parir; en general, se puede lograr una tasa de partos de >90 %). Alternativamente, los problemas previos a la reproducción, como un largo intervalo entre el destete y la reproducción (dentro de los 7 días es lo habitual en, aproximadamente, el 94 % de las cerdas), podrían ser la causa del problema. Un número bajo de camadas por cerda por año generalmente lleva al veterinario de la piara a investigar el manejo de la reproducción.

Número de cerdos destetados por cerda por camada: Si el número de camadas por cerda por año es cercano a 2,5, pero el número de cerdos destetados por cerda por año es bajo, el veterinario de la piara podría investigar la sala de partos para determinar por qué el tamaño de la camada, al destete, es bajo. Muchas líneas comerciales logran 13 cerdos destetados por camada; sin embargo, este número está aumentando, ya que están naciendo camadas de mayor tamaño. El bajo número de destetados podría deberse al nacimiento de camadas pequeñas o a una alta tasa de mortalidad antes del destete.

Una vez que se ha identificado el problema específico, el análisis de registros puede informar la solución. El análisis de subgrupos también podría revelar la causa principal de la baja productividad reproductiva en una piara. Dos subgrupos comunes incluyen el orden de parto (cuando la productividad las cerdas de primer parto es menor que la de las cerdas más viejas, hay oportunidades para mejorar el desarrollo de las primerizas y las prácticas de aclimatación) y la genética de las hembras (algunas piaras están compuestas por distintas líneas genéticas, que pueden tener un potencial de productividad o estado de salud diferentes). En el período comprendido entre el destete y la comercialización, los registros clave de producción son los relacionados con la eficiencia alimenticia, la tasa de crecimiento y la tasa de mortalidad.

El costo de los piensos contribuye sustancialmente al costo total de producción de un cerdo para mercado; por lo tanto, la medición del consumo de alimento y el monitoreo de los costos de alimentación son tareas de mantenimiento de registros extremadamente importantes:

  • Durante su período de crecimiento temprano, los cerdos son muy eficientes para convertir el alimento en músculo.

  • Durante la fase de destete (de 3 a 10 semanas de edad), aproximadamente 1,5 kg de alimento produce ≥1 kg de aumento de peso (una relación alimento-ganancia de ≥1,5:1).

  • A medida que los cerdos llegan a la etapa de engorde, su metabolismo cambia y comienzan a producir más grasa, lo que cambia la relación alimento-ganancia a aproximadamente 2,8:1.

En general, a lo largo de toda la fase de crecimiento (desde la edad de destete hasta el final de al fase de engorde), la mayoría de las piaras alcanzan una proporción ≥2,6:1. El 10 % de los principales productores estadounidenses obtuvo unos índices de conversión alimenticia de 1,3, 2,6 y 2,4 en las fases de cría, engorde y destete-engorde, respectivamente (1).

Para el crecimiento, los cerdos deben ganar, en promedio, al menos 473 g, 927 g y 782 g de peso por día en las etapas de destete, crecimiento-engorde y destete-engorde, respectivamente (2).

Pros y contras

  • Para el crecimiento, los cerdos deben ganar, en promedio, al menos 400 g, 900 g y 780 g de peso por día en las etapas de destete, crecimiento-engorde y destete-engorde, respectivamente.

Los registros de mortalidad a lo largo de la producción son posiblemente los más útiles para identificar problemas de salud. En general, se puede alcanzar una tasa de mortalidad antes del destete de ≤10 % en la mayoría de las granjas; una tasa de mortalidad en el destete del 1,5-3 % y una tasa de mortalidad en el crecimiento-engorde del 2-3 %. Por lo tanto, los productores deberían aspirar a una tasa de viabilidad de los cerdos desde el destete hasta el sacrificio superior al 95 % (2).

Pros y contras

  • Los productores deberían aspirar a una viabilidad de los cerdos en crecimiento desde el destete hasta el sacrificio de al menos el 95 %.

Un avance importante ha sido la adopción de un seguimiento automatizado y continuo de los indicadores clave de productividad. Los productores de cerdos pueden almacenar sus datos de producción de forma remota en servidores a los que se accede a través de internet (es decir, en «la nube») y utilizar algoritmos de fácil acceso, como el control estadístico de procesos (usar gráficos y herramientas analíticas, para analizar los datos de producción a lo largo del tiempo, y así monitorear, controlar y mejorar el rendimiento de la piara). Con este monitoreo continuo, los productores de cerdos y sus profesionales veterinarios pueden detectar desviaciones en la productividad de manera temprana y actuar rápidamente para determinar su causa. Si se demuestra que las desviaciones son causadas por agentes infecciosos (según la investigación diagnóstica), los productores y veterinarios pueden implementar rápidamente intervenciones sanitarias adecuadas, para mitigar las pérdidas y evitar una mayor transmisión de patógenos a las piaras conectadas epidemiológicamente.

Tamaño de la piara y desafío de la enfermedad en cerdos

Al igual que la mayoría de las empresas agrícolas, la cría de cerdos tiene una economía de escala; por lo tanto, las granjas porcinas han aumentado progresivamente de tamaño en las últimas décadas, con una tendencia hacia la integración vertical en el sector. El manejo de los problemas de salud en poblaciones grandes requiere un enfoque importante en la bioseguridad, que tiene tres componentes principales:

  • bioexclusión,

  • biogestión,

  • biocontención.

La bioexclusión se centra en evitar que se introduzcan nuevos patógenos en la piara. El objetivo de la biogestión es prevenir la transmisión de patógenos dentro de la piara y, por lo tanto, disminuir el riesgo de infección. Por último, la biocontención tiene como objetivo evitar la transferencia de patógenos de las piaras infectadas a las piaras cercanas o conectadas epidemiológicamente. Es necesario realizar grandes esfuerzos para evitar que se introduzcan nuevas enfermedades en una población sin exposición previa y para restringir la transmisión de enfermedades endémicas dentro de una piara, especialmente entre las etapas de producción.

La estrategia general, para prevenir los brotes de enfermedades en las piaras, es minimizar la exposición a los patógenos y maximizar la inmunidad individual y de la piara. Un mal manejo de la piara puede dar lugar a que una población de cerdos no expuestos a patógenos se encuentre con nuevos patógenos, o puede generar estrés que conduzca a un debilitamiento del sistema inmunitario en cerdos vulnerables. De manera alternativa, los errores de manejo pueden conducir a exposiciones abrumadoras a patógenos, en el caso de enfermedades endémicas, o a la entrada de un nuevo patógeno en una población de cerdos sin inmunidad específica.

Una de las técnicas de manejo más eficaces, para minimizar la exposición a las enfermedades endémicas y posiblemente eliminar una enfermedad de una explotación porcina, es el uso de un flujo de cerdos de origen único, unidireccional, todo adentro/todo afuera a través de las diversas etapas de producción. Normalmente, el flujo procede de la siguiente manera:

  1. un grupo de cerdas se trasladan juntas a una sala de partos limpia y desinfectada;

  2. más tarde, sus lechones son destetados y las cerdas se trasladan en grupo;

  3. los lechones destetados entran en una sala de cría limpia y vacía, posiblemente en un sitio separado de la piara de cerdas;

  4. los cerdos salen de la sala de cría en grupo y entran en un establo de crecimiento-engorde limpio y vacío, posiblemente en un sitio diferente.

Este flujo disminuye la probabilidad de que la enfermedad endémica continúe su ciclo en la población.

Muchas enfermedades porcinas se controlan mediante esta estrategia combinada de minimizar la exposición a la enfermedad y maximizar la inmunidad individual y de la piara. Por ejemplo, las prácticas comunes para prevenir la diarrea neonatal causada por Escherichia coli enterotoxigénica (ETEC) incluyen el manejo de la sala de partos todo adentro/todo afuera, el uso de suelos ranurados construidos con material no poroso fácil de limpiar, y el lavado y la desinfección para minimizar las bacterias ambientales que podrían afectar a los lechones recién nacidos. Asimismo, las cerdas suelen vacunarse contra ETEC antes del parto para garantizar niveles suficientes de inmunoglobulinas específicas en el calostro y la leche, a fin de proporcionar inmunidad pasiva a sus lechones. Además, las medidas, como la adopción cruzada, ayudan a garantizar que los lechones reciban estas inmunoglobulinas. La enfermedad puede aparecer si la exposición al agente patógeno es demasiado intensa o si la protección inmunitaria disminuye; por lo tanto, ambos enfoques son importantes y complementarios.

Debido a que las piaras suelen ser muy grandes, garantizar que toda la población tenga inmunidad puede ser difícil. Una subpoblación de animales susceptibles en una piara podría actuar como reservorio de patógenos endémicos, amplificando o perpetuando la dinámica de la infección a lo largo del tiempo. Una estrategia habitual para minimizar el riesgo de subpoblaciones de estado inmunológico mixto es infectar deliberadamente a todas las cerdas de una piara con una cepa viva del virus del síndrome respiratorio y reproductivo porcino (PRRSV) y, al mismo tiempo, cerrar la piara a nuevas introducciones en caso de que se esté produciendo un brote de PRRS. El objetivo es exponer a todas las cerdas al PRRSV, idealmente mediante una vacuna comercial de virus vivo modificado (VVM), para que toda la piara desarrolle inmunidad. Una vez que todas las cerdas sean inmunes, transmitirán anticuerpos (y no el virus) en el calostro a los lechones. De esta forma el PRRSV se puede eliminar de la piara.

Cuando en una piara de reproducción se introducen continuamente primerizas susceptibles, o cuando está constantemente expuesta al virus natural (como en zonas de alta densidad porcina), algunos veterinarios optan por inmunizar la piara de 2 a 4 veces al año y asegurarse de que las primerizas que ingresan, también estén inmunizadas y no eliminen el virus.

Estrategias sanitarias en porcinos

Las estrategias sanitarias, para el manejo de enfermedades en las granjas porcinas, se dividen en tres categorías generales:

  • estrategias para convivir con patógenos endémicos;

  • estrategias para eliminar patógenos de la piara;

  • estrategias para evitar que los patógenos entren en la piara.

Generalmente, las enfermedades endémicas son causadas por uno de dos tipos de patógenos: 1) aquellos que sobreviven en el ambiente y son demasiado difíciles de eliminar, y 2) aquellos que están muy extendidos incluso en piaras multiplicadoras de alto nivel sanitario (una unidad de producción porcina cuyo propósito es multiplicar reproductores superiores y de alto nivel sanitario, bajo estrictas medidas de bioseguridad para prevenir enfermedades). Algunos ejemplos de patógenos endémicos incluyen Lawsonia intracellularis, Glaesserella parasuis, circovirus porcino tipo 2 y Escherichia coli. Los patógenos endémicos se manejan maximizando la inmunidad y minimizando el desafío (ver Tamaño de la piara y desafío de la enfermedad). Los brotes de enfermedades a menudo son desencadenados por interrupciones en la tríada epidemiológica que resultan, por ejemplo, en deficiencias en la gestión ambiental. En tales casos, las estrategias están dirigidas a corregir esas deficiencias para restaurar la salud de la piara.

Se pueden eliminar algunos patógenos. Por ejemplo, Sarcoptes scabiei var suis puede eliminarse de una piara mediante la administración estratégica de antiparasitarios como la ivermectina y la doramectina. Otros patógenos, incluidos los que causan gastroenteritis transmisible y el síndrome reproductivo y respiratorio porcino (PRRS), pueden eliminarse cerrando la piara a nuevas introducciones y exponiendo deliberadamente a todos los animales a la enfermedad para crear inmunidad colectiva. Alargo plazo, por lo general, es deseable eliminar las enfermedades, siempre y cuando sea posible y genere ahorros de costos debido a la disminución de la medicación o la vacunación sistemáticas.

Por último, evitar el ingreso de los patógenos mediante la implementación y el mantenimiento de prácticas de bioexclusión es otro enfoque para la salud de la piara. A medida que ha aumentado el tamaño de las piaras, ha cobrado mayor importancia el énfasis en mantener la piara libre de determinadas enfermedades. Los componentes clave de un programa de bioseguridad incluyen el manejo cauteloso del ganado de reemplazo a través de la cuarentena y el monitoreo; la prevención de la entrada de roedores, aves y otros animales; la toma de precauciones para evitar la transferencia de patógenos a través de camiones y fómites; y la restricción de la entrada de personas sin los protocolos de bioseguridad adecuados.

Para algunos patógenos, como el virus del PRRS o Mycoplasma hyopneumoniae, la estrategia sanitaria elegida depende de la probabilidad de 1) eliminar con éxito el patógeno y 2) mantener la piara libre del patógeno durante un período razonable. Por ejemplo, los productores que manejan piaras reproductoras con fuertes medidas de bioseguridad podrían optar por una estrategia de eliminación, mientras que los productores en áreas con alta densidad porcina, con salas de cría o cerdos de engorde adjuntos a sus reproductores, podrían optar por mantener alta la inmunidad colectiva a través de programas de vacunación en curso y el mantenimiento de flujos unidireccionales.

Estado de vacunación y enfermedad de los cerdos

La vacunación es una herramienta clave de gestión sanitaria para mejorar la inmunidad individual y colectiva en los cerdos. Las vacunas comerciales están disponibles para la mayoría de las enfermedades importantes de los cerdos, y cuando las vacunas comerciales no están disponibles, la autovacuna puede ser una posibilidad. Por lo general, en la mayoría de las piaras solo se utilizan unas pocas vacunas. La decisión de utilizar una vacuna depende de varios factores y debe evaluarse y reevaluarse con frecuencia en función de cada piara. Usar todas las vacunas disponibles tendría un costo demasiado elevado.

En muchas granjas, las cerdas jóvenes y las cerdas adultas se vacunan antes de la cubrición para protegerlas del fracaso reproductivo causado por Leptospira sp., Erysipelothrix rhusiopathiae y la infección por parvovirus. También es frecuente vacunar a las cerdas durante la gestación con una vacuna contra Escherichia coli enterotoxigénica para aumentar los anticuerpos en el calostro y la leche, y de este modo, proteger a los lechones de la diarrea mediante la inmunidad pasiva. Los lechones destetados suelen vacunarse contra el circovirus porcino tipo 2 y Mycoplasma hyopneumoniae. Varias otras vacunas merecen ser consideradas para la mayoría de las granjas, incluidas las de Lawsonia intracellularis, virus de la influenza A, rotavirus y virus del síndrome reproductivo y respiratorio porcino.

La decisión de vacunar contra un patógeno en particular o desarrollar estrategias de control específicas puede depender de si la enfermedad está presente en la granja. Conocer el estado sanitario de una piara puede ser fundamental en ciertas circunstancias, como cuando es necesario mezclar cerdos de dos orígenes distintos o cuando se deben seleccionar fuentes de animales de reposición.

Determinar qué enfermedades están presentes en una piara requiere un monitoreo regular y múltiples fuentes de información, incluidas visitas veterinarias, evaluaciones post mortem, análisis de líquidos y diversos registros. En las visitas a la piara, los veterinarios pueden buscar signos clínicos de enfermedad, como rascado (lo que podría indicar sarna en la piara) o tos y estornudos (lo que podría motivar una investigación adicional de enfermedades respiratorias). La eutanasia y el examen post mortem de cerdos con bajo rendimiento, para detectar enfermedades como la neumonía enzoótica o la ileítis, también son prácticas habituales. El análisis de sangre, líquidos de procesamiento, líquidos linguales post mortem o líquidos orales de una muestra representativa de cerdos ayuda a monitorear la actividad de patógenos. Además, se pueden analizar los registros de producción y los registros de uso de fármacos para evaluar el estado sanitario de la piara. Los informes de los mataderos también son útiles, al igual que el seguimiento de los cerdos a través del suelo del matadero, para evaluar si hay lesiones, como manchas de leche en el hígado, que indican la migración de lombrices intestinales.

El objetivo general de un programa de vacunación es desarrollar inmunidad contra patógenos específicos. Por lo tanto, es importante asegurarse de que los animales que se vacunan estén lo suficientemente sanos como para generar una respuesta inmunitaria. En la fase aguda de los brotes, la eficacia de la vacuna podría no ser tan buena como cuando se vacuna a piaras sanas. En la fase inicial de los brotes, se debe tratar a los cerdos y se deben seguir buenas prácticas de cría, hasta que se recuperen clínicamente. Después de eso, la vacunación puede utilizarse de forma terapéutica o preventiva.

Visita a la explotación e inspección de las instalaciones de los cerdos

Las visitas a la piara por parte de un veterinario son importantes para determinar posibles deficiencias de alojamiento, ambientales o de gestión en las granjas porcinas. Durante una visita a la piara, el veterinario inspecciona a los cerdos en busca de signos de estrés o mal manejo, que puedan estar afectando el bienestar animal y su productividad. Los vicios conductuales, como morderse la cola, pueden indicar problemas ambientales subyacentes (p. ej., hacinamiento) o recursos insuficientes (p. ej., bebederos o espacio de alimentación inadecuados).

El veterinario también inspecciona las instalaciones en busca de corrales y suelos dañados que puedan provocar lesiones. También se pueden evaluar la calidad del aire, la temperatura ambiente y la presencia de corrientes de aire.

La densidad de población es posiblemente el factor de estrés potencial más evidente, que justifica una investigación durante una visita a la piara. Las directrices publicadas sobre los requisitos de espacio se consultan cada vez más en las auditorías de bienestar animal. Los requisitos de espacio varían según la edad y el peso de los cerdos, así como el tipo de suelo (consulte la tabla ). Las consideraciones adicionales incluyen la temporada, los sistemas de ventilación o de enfriamiento y el tamaño del grupo.

Tabla
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La investigación de brotes de enfermedades puede requerir un enfoque de equipo, en el que el veterinario visitante interactúa con expertos en nutrición, diseño o ingeniería de edificios y otros campos para determinar los factores desencadenantes. La solución a largo plazo de un problema sanitario, a menudo, depende de un cambio en el manejo.

Durante las visitas a la piara y las inspecciones de las instalaciones, los veterinarios deben estar atentos a los siguientes factores de riesgo comunes para la aparición de enfermedades endémicas:

  • ventilación deficiente y flujo de aire estancado;

  • mala higiene general;

  • flujo inadecuado de personas entre los diferentes grupos de edad de la piara (es decir, de cerdos más viejos a más jóvenes);

  • retención de lechones destetados por criterios de calidad (es decir, destete de cerdos mayores que el promedio);

  • demasiadas cerdas nodrizas en las salas de los lechones recién nacidos;

  • manejo deficiente del calostro, sobre todo en cerdas hiperprolíficas que producen más de dos lechones por pezón funcional;

  • manejo deficiente de la vacunación (p. ej., ruptura de la cadena de frío de las vacunas en algún punto entre el almacén, el transporte a la granja, el almacenamiento en la granja y el establo, antes de su administración);

  • malas prácticas de administración de la vacuna, como falta de higiene, dilución inadecuada de la vacuna y procedimientos incorrectos de dosis y administración (es decir, no respetar la etiqueta del producto);

  • mezcla de cerdos de múltiples orígenes con diferentes estados sanitarios en relación con enfermedades clave;

  • escaso acceso a piensos frescos;

  • acceso deficiente a agua fresca y limpia (en términos de presión y caudal de agua adecuados para la etapa de producción).

Conceptos clave

  • Los veterinarios son parte del equipo de producción en las operaciones de manejo porcino y deben considerar factores de costo-beneficio al determinar la prevención de enfermedades y las estrategias de tratamiento.

  • La enfermedad porcina es impulsada por la tríada epidemiológica: la enfermedad ocurre cuando la exposición a patógenos, el medio ambiente y los factores del hospedador y de la población se alinean desfavorablemente, y no solo por los patógenos.

  • La mayoría de los patógenos de importancia económica son endémicos, y su impacto depende principalmente de la calidad del manejo y la inmunidad colectiva, no de la mera presencia o ausencia.

  • El control eficaz de la enfermedad se basa en minimizar la exposición a los patógenos y maximizar la inmunidad, con el flujo de cerdos todo adentro/todo afuera, como una de las herramientas más poderosas.

  • La bioseguridad tiene tres objetivos distintos: prevenir la entrada de patógenos (bioexclusión), limitar la propagación dentro de la piara (biogestión) y prevenir la propagación a otras piaras (biocontención).

  • El manejo de la salud es una decisión económica: mejorar la eficiencia alimenticia, la tasa de crecimiento, la reproducción y la supervivencia ofrece la mayor rentabilidad, respaldada por registros de producción y monitoreo continuo.

Referencias

  1. MetaFarms. Production Analysis Summary for U.S. Pork Industry: 2019–2023. MetaFarms, Inc.; 2024. https://www.porkcheckoff.org/research/production-analysis-summary-for-u-s-pork-industry-2019-2023

  2. Pig Improvement Company. Wean to Finish Guidelines. PIC; 2019. https://www.pic.com/run-a-successful-wean-to-finish-operation